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Patio Criollísimo

Desafiando a Meyer y Mendeleiev desde Guajirilandia

Desafiando a Meyer y Mendeleiev desde Guajirilandia

Foto: Manuel de Feria

 Al decir Guajirilandia no busco que quienes me lean imaginen en el acto un pueblo fangoso, desolado y carente de atractivos, aunque el término lo sugiera. Resulta imposible, en este apasionante oficio del periodismo aspirar a igualar al Gabo en descripciones semejantes.

Mas, corro el riesgo de parecer pretenciosa y acudo a este denominativo para ofrecer una ilustración totalmente diferente a la que pudiera compararse con Macondo. Aun cuando de igual modo, haga referencia a las habilidades de hombres y mujeres buscadores de alquimias y descubridores de recetas médicas a partir de los 63 elementos clasificados en la ley periódica del ruso Dimitri Mendeleiev, o si se prefiere del alemán Lothar Meyer.

A fin de cuentas, la discordia sobre cuál de los dos se merece ser reconocido como creador de la conocida, y poco memorizada, tabla periódica pierde interés ante los novedosos avances de la ciencia farmaceútica.

Por tanto confío en que mucho menos usted se detendrá en dilucidar si mi localidad se parece o no a un pueblo garciamarquiano cuando sepa que es el Doctor en Ciencias Nilo Castañeda Cancio, uno de los que gusta llamar a la provincia cubana de Villa Clara así: Guajirilandia.

Con mucha jocosidad y a la vez certeza, algo intrínseco del criollismo en la Isla, el  actual director del Centro de Bioactivos Químicos (CBQ) en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas (UCLV), afirma que las potencialidades de las investigaciones científicas en Cuba no se restringen al Polo Científico del Este de la capital del país, sino que aquí, hasta los guajiros realizan aportes al conocimento científico.

Contrapuducentes le resultarán entonces a los amigos lectores las endebles expresiones del presidente norteamericano George W. Bush en su infantil proyecto para una Cuba nueva. Qué cosa novedosa podrá «inventar», si entre nosotros todo lo que se inventa, se patentiza y registra con celeridad, rigor y calidad profesional.

Bastan los ejemplos acumulados por los 113 guajirilandianos que acompañan al doctor Castañeda Cancio. Con solo mencionar a uno de ellos, el joven doctor en Ciencias Farmaceúticas Miguel Ángel Cabrera Pérez, quien para más señas funge como subdirector de investigaciones del CBQ, se ilustra cómo se extienden a todo el territorio nacional las posibilidades de desarrollo científico, a pesar del recrudecimiento del bloqueo para el intercambio y divulgación de los resultados de Cuba en este campo del saber humano.

Cuando sacamos cuenta del incremento de la producción de medicamentos eficaces en el tratamiento de plagas y enfermedades en la agricultura, veterinaria o en humanos, otra vez nos causan risa las palabrejas de Bush. Desde hace más de 15 años, los investigadores del CBQ exhiben logros de gran impacto nacional e internacional. Su producto líder —el G1, formulado como medicamento tópico (Dermofural)—,  destinado al tratamiento de contaminaciones con baterias u hongos, y otras afecciones, espera por un permiso de registro para ser comercializado.

Mientras, gana espacios en los laboratorios de ensayos y se espera tenga los mismos reconocimientos que el Vitrofural y Queratofural, medicamentos registrados para las áreas agrícola y animal, respectivamente.Uno de los éxitos más recientes del CBQ se refiere al desarrollo,  aplicación y pontecialidad de novedosos métodos de diseño computacional de fármacos. Su autor principal, el doctor Cabrera Pérez, explicó en detalles los aspectos por los cuales este trabajo recibió el Premio Nacional de la Academia de Ciencias de Cuba en el presente año:

«Forma parte de los cambios en la estrategia de investigación del Centro para el desarrollo, a ciclo completo, de nuevos candidatos a fármacos. Sentimos la necesidad de reducir el tiempo y los costos en el proceso de obtención de potenciales fármacos con relación a los métodos tradicionales de prueba y error.

«Ahora, al contar  con métodos de predicción computacional se establece una metodología más eficaz, ya que se llega a la síntesis y a la corroboración experimental en un ciclo notablemente más corto,  a la vez que permite un ahorro sustancial de reactivos, tiempo y dinero.»

Junto a Miguel Ángel participaron otros cinco especialistas y 79 colaboradores. La acción cooperada evidenció cómo desde las universidades cubanas se desarrolla una política científica para la integración de los departamentos y facultades, así como el intercambio con otras universidades del mundo.

«También posibilita la realización de estudios doctorales como las tres tesis elaboradas en nuestra investigación y la publicación de 54 artículos en revistas científicas de alto impacto en esta área del conocimiento», añadió Cabrera Pérez.

La historia nos remite nuevamente a la asociación de Macondo con mi Guajirilandia.  Esta vez por la similitud del asombro de José Alcadio Buendía al conocer el hielo con la manera en que se enfrían las propuestas del maniático presidente, a quien como única alternativa le resta aceptar que los cubanos son capaces de desafiar lo mismo a Meyer que a Mendeleiev.       

Tiempo para actualizar

Tiempo para actualizar

De paso por las páginas personales de mis colegas descubro que pocas se actualizan con sistematicidad.

Si cada uno de nosotros nos propusiéramos como  rutina publicar, al menos, el último reporte del día en nuestra  propia webblog, creo que ganaríamos más en cuanto a la presencia de la verdad cubana en  INTERNET.

¿Qué opinan ustedes? ¿Cómo distribuyen las horas mensuales de conexión? ¿Cuántas le dedican a su webblog?

 

¿Qué tiene Mirta que sigue ahí, ahí, ahí...?

¿Qué tiene Mirta que sigue ahí, ahí, ahí...?

Como un Evangelio Vivo, según dijo José de la Luz y Caballero, llegó Mirta Pérez Hernández a sus 60 años. Durante seis cursos retuvo el día de la jubilación y hoy, cuando sus antiguos alumnos la vemos firme frente al pizarrón nos preguntamos: ¿Será que su maestría pedagógica es ejemplo para el relevo? 

Mirta Pérez Hernández, es la pedagoga de mayor experiencia en el seminternado Orestes de la Torre, de la ciudad villaclareña de Santa Clara. Treinta años como educadora en el mismo centro constituyen un aval suficiente para ser reconocida por alumnos y colegas más jóvenes.

Con la exigencia en los labios garantiza que sus discípulos realicen todas las tareas y practiquen el estudio independiente. Así la conocí cuando le faltaban muchos almanaques para pensar en la jubilación y yo ni siquiera soñaba con publicar una nota informativa como periodista, mucho menos su historial en el magisterio. Idéntica, con la misma dedicación conque me enseñó a leer, escribir y aprender la Vida Política de Mi Patria, ella continúa en el aula luego de cumplir los 60 años de edad.

— ¿Por qué maestra?

He vivido con orgullo estos años de Revolución Educacional, desde la campaña de alfabetización hasta la actualidad. Recibí el título de graduada en Enseñanza Primaria en 1975. Desde ese momento trabajo en esta escuela, incluso he enseñado a  los hijos de mis alumnos. Todas esas experiencias resultan únicas.

 —Casi a punto de solicitar la chequera, cinco cursos atrás, usted recibió 20 nuevos expedientes…

Confieso que he anunciando el retiro varias veces, quizás por eso no lo hago. Cierto que el descanso físico nos hace falta a determinada edad, aunque en la casa nos reserven la imprescindible y reconfortante atención a los nietos. Pero existen oportunidades exclusivas en la vida de una persona que no deben desaprovecharse pues, nos aportan mucho espiritualmente.   

Siempre impartió clases en el primer ciclo. ¿Cómo es que ahora lo hace en sexto grado?

Forma parte de esas satisfacciones anímicas. Descubrí a tiempo  la efectividad de trabajar con una matrícula menor a 43 alumnos. No solo les enseñé a leer y escribir, sino que disfruté verlos crecer día a día. Me preocupo tanto por el rendimiento académico como por el deportivo, ya que practican natación.   

— ¿Qué hará cuando se gradúen? 

—Ese día está por  llegar… No me lo imagino. He visto egresar a cientos de alumnos, y cada acto de fin de curso tiene su encanto.

No se apresura en pensar qué le espera para estos festivos días de julio, en los que se avecina el cierre de una nueva etapa de labor, cuando en mi agenda falta una última pregunta:

—¿Y la postergada chequera?

Una sonrisa y su mirada meditativa revelan que otra vez la jubilación vuelve al banquillo de espera. Se imponen fuerza, voluntad y una mente lúcida por donde todavía rondan los nombres y algunos apellidos de quienes fuimos sus discípulos hace dos décadas, o más.

Entonces, confío en que Mirta no borrará de su corazón a  los 20 niños que hasta hoy y durante seis cursos consecutivos disfrutaron de su maestría pedagógica, y mucho menos a los que recibirá en el próximo septiembre.

Cuando la vida suena...

Cuando la vida suena...

Leslie Machado Hernández, la hija menor de Carmen María Hernández, nació con discapacidades visuales y auditivas severas, a causa de la rubéola atípica padecida durante el embarazo. Sin reparar en lo costoso del tratamiento para atenuarlas, se decidió que la niña sordociega fuera intervenida quirúrgicamente —en el año 2000—, y así reducirle al mínimo posible la opacidad en sus ojitos.

Hace apenas diez meses, gracias a las labores del Centro de Neurociencias de Cuba y por la dedicación de los otocirujanos del hospital Cira García, Leslie y otros 17 infantes cubanos se favorecieron con un implante coclear. El dispositivo les permite descubrir, poco a poco, los sonidos de la vida.

CUMPLEAÑOS FELIZ

¡Felicidades, Leslie, en tu día, que lo pases con sana alegría!... Varias veces se escuchó este canto en la vivienda de la familia Machado Hernández, el pasado lunes 31 de octubre. Con la canción más tarareada en el mundo despertaron a la menor de la casa. Por primera vez en seis años tenían la certeza de que Bombón —como la apodan cariñosamente— los escucharía.«A pesar de la persistente lluvia —narra Carmen— decidimos llevarla a la escuela, para que sus amiguitos de la “Fructuoso Rodríguez”, donde cursa el preescolar, también la felicitaran por su cumpleaños.»Y durante todo el día recibió el cariño de quienes comparten la satisfacción de saber que para ella y su familia los ¡muchos años de paz y armonía!, comenzaron a contarse desde el pasado 27 de mayo, día  en que se le realizó el implante coclear.La operación —valorada en más de 15 mil dólares— consistió en la colocación de un chip receptor en el hueso mastoides. El conector funciona mediante la estimulación eléctrica del caracol u órgano de Corti, desde un analizador de sonidos programable. De ahí parten los estímulos codificados hacia electrodos situados dentro de la cóclea, y de esta, al cerebro por el nervio auditivo.El dispositivo forma parte del organismo de Leslie, y las primeras muestras de que lo acepta de forma positiva las manifestó al oír los ladridos de su mascota Aday, las voces de sus familiares más cercanos, la música de los dibujos animados, el timbre del teléfono y los toques en la puerta de cuantos amigos acuden a visitarla.Nuevos caminos comienzan a abrirse para el conocimiento de la niña. Según refieren Jaché y Norma, sus maestras:«En estos momentos se encuentra en la etapa de detección y discriminación de sonidos para aprender a hablar. Responde muy bien al proceso de rehabilitación, ya repite con moderada claridad las palabras que contengan las consonantes m, p, t, l, además de las vocales a, e, o y la u.»Por su parte, Carmen, el esposo Enrique y Dunetsy —la hermana mayor de Bombón— no encuentran frases para describir su alegría cuando la niña los llama mamá, papá o tata, respectivamente. «Estamos supercontentos con sus avances, vivimos para ella», atinó a decir el padre. 

VOCES DE LOS MÉDICOS

Otro momento para compartir emociones con los padres y hermana de Leslie Machado Hernández, lo constituyó la hora y media de transmisión de la Mesa Redonda Informativa del jueves 11 de mayo, en la que se sumaron nuevos argumentos para reconocer los impactos sociales de los programas de salud de la Revolución cubana.La hija menor de Carmen María y Enrique volvió a suscitar alegría  por todo el barrio. De puerta en puerta, de teléfono a teléfono, quienes la conocen se dieron el aviso al identificar su imagen en los televisores, al tiempo que corroboran cómo una historia multiplicada 53 veces, puede engrandecer a un pueblo y su gobierno. Leslie, mientras tanto, se descubría a sí misma entre los 18 infantes sordociegos cubanos beneficiados con este programa de la Batalla de Ideas. Reía por el gran descubrimiento de su cara, ya no como en los espejos, sino en la misma «cajita mágica» donde disfruta a plenitud de aventuras, dibujos animados y programas musicales.«Enseguida vio a los médicos que tanto la  cuidan y quieren. ¿Qué hacen ahí?, inquiría. También daba besos en la pantalla, mientras les decía: Los amo», comentó la madre minutos después de culminar la transmisión.Agrega que la niña permaneció todo el tiempo escuchando la Mesa Redonda, desesperada por oír otra vez las palabras de Beatriz Bermejo, la especialista que tanto la mima durante las sesiones mensuales de rehabilitación en el capitalino hospital Cira García.«Todos son como nuestra propia familia», afirma Carmen y sin próximas frases que agregar se enjuga una gota más de alegría que le rueda por la mejilla, otra gota que se suma a la certeza de saber que su hija ve, escucha y muestra avances significativos en su aprendizaje docente en el grado prescolar, el cual cursa en la escuela especial Fructuoso Rodríguez.

 


Amor Escondido

De la imaginación infantil de mi hija salió este breve relato. Sin detenernos a evaluar su técnica narrativa, vale reconocer que con apenas 11 años logra definir su ideal de pareja. Las influencias postmodernas de la emancipación femenina quedan claras, así como el deseo de encontrar un amor eterno.  

Érase una vez dos amigos, los mejores amigos. BesoSonriente

Ella se llamaba Elizabeth y él Maikel. Ambos estaban enamorados, pero no lo sabían ni se daban cuenta. Ella escribía en su diario versos, poemas y cosas de amor.Maikel antes de acostarse a dormir miraba  su foto y pensaba en ella  y también ella hacía.Sonriente

Un día Elizabeth decidió llamarlo por teléfono, para que se encontraran en su lugar favorito. Era para decirle lo que sentía y él aceptó. Se encontraron en el lugar acordado. Comenzaron a hacer un corto diálogo. Luego ella le dijo que estaba enamorada de él, y le dijo que también estaba enamorado de ella. Entonces los dos enamorados se abrazaron muy fuerte. Beso

Desde entonces se amaron por siempre. Y dicen que cuando murieron, murieron juntos. Así es el amor cuando se ama con el corazón.Guiño  Beatriz Mazorra González

Mensaje a los más, o menos, jóvenes

De seguro mi colega Mercedes Rodríguez, publicará este texto en su Bitácora www.lateclaconcafe.blogia.comella  lo recibió en su  PC  a través de un email de otra colega, y así sucesivamente circula entre cubanos un mensaje que se ajusta tanto a los más, como a los menos, jóvenes; a todos los que hemos transitado entre los siglos XX y XXI.

Disfrútenlo, aunque si no nacieron, vivieron o viven en Cuba se verán necesitados de un traductor con tales experiencias.

Para que sepas cuándo eres un temba...

 

La mayoría de la gente que se graduó de  la universidad el año pasado nació en 1985. Para ellos había existido solamente un Papa, que había durado toda la vida.

Nunca cantaron «We are the world, we are the children»; «Vibra la

Patria entera embravecida!»; ni «¡Qué prendan, prendan, el  mechón!»

Cuando García Márquez ganó el Nobel, ni siquiera sabían leer.

Tenían 8 añitos cuando la Unión Soviética se desmerengó.

No se acuerdan de la Guerra Fría y conocen una sola Alemania, aunque en la escuela les repitan que hubo dos.

Son demasiado jóvenes para acordarse de la guerra de Angola, o de la explosión del «Challenger», y probablemente nunca  sabrán qué eran los «básico, no básico, dirigido y adicional».

Para ellos, tanto el SIDA, como Elpidio Valdés han existido toda la vida.

No alcanzaron a desayunar oyendo a Tía Tata.

La libreta de abastecimiento para ellos es tan vieja como la Biblia.

Nunca tuvieron la felicidad de saber  qué era un Cine de Barrio y vitola para ellos es una mala palabra.

La  Guerra de las Galaxias se les hace bastante falsa, y los efectos  especiales les parecen jueguitos de niños.

Muchos de ellos no saben, o no recuerdan, que los televisores tenían botones o perillas y más aún, algunos no han tenido nunca televisor en blanco y negro, y no pueden explicarse siquiera lo que es ver la televisión sin un control remoto.

Nacieron tres años después que la  Sony sacó a la venta la Walkman, y para ellos los patines siempre han tenido las ruedas en línea.

Y ni hablemos de la normalidad con la que ven un teléfono celular, un arete, un moño verde, un negro rubio o una Pentium.

Puede que nunca hayan oído hablar de El Tesoro de la Juventud, Todo el Mundo Canta o Para Bailar. Nunca se meten a nadar pensando en «Tiburón»..., Michael Jackson siempre ha sido blanco... y cómo van a creer que Travolta pudo bailar con esa panza?...

Nunca oyeron las siguientes expresiones: «Voy abajo» o «Te partí».

Por mucho que se les explique nunca podrán entender qué quiere

decir «estar fajao».

No recuerdan quién era Pinelli, y nacieron con una mochila vacía a la espalda.

La carne mechada la asocian con un acto terrorista. No pueden imaginar que «bombo» sea, también, un instrumento musical.

No tuvieron que participar en un mitin de repudio ni se decepcionaron con la frase «el que se va no vuelve».

No conocieron a Matilda, ni al Escéptico y para ellos «de que van, van» puede ser la onomatopeya de una bronca a tiros.

Recuerdan con dificultad qué era «La Comedia Silente» o «Detrás de la Fachada», creen que «Camello» puede ser también, por casualidad, un animal del desierto. Y cuando se les habla de «CHIPS» piensan en el Coppelia del que les hablaban sus abuelos y las papitas fritas de los sobrecitos.

Recuerda que toda esta gente entró a la Universidad el año pasado...

Ellos son los jóvenes de ahora.

  Síntomas de que estás envejeciendo: 

1. Cuando entiendes el texto anterior y sonríes.

2. Cuando, siendo hombre, por fin eres capaz de decirle  que No a una mujer sin remordimientos.

3. Cuando, siendo mujer, por fin eres capaz de decirle que Si a un hombre...y sin remordimientos.

4. Cuando empiezas a practicar algún deporte y se lo cuentas a todo el mundo.

5. Cuando hay medicinas en tu mesita de noche.

6. Cuando la virginidad hace tiempo que ya no es tema de  conversación.

7. Cuando los niños con quienes, hasta hace poco tenías cierta complicidad, ahora te tratan de usted...o, peor aún, te dicen «tío».

8. Cuando necesitas mucho más tiempo que una mañana para recuperarte de una trasnochada.

9. Cuando tú mismo cuelgas la toalla al terminar de bañarte.

10. Cuando te molestas porque otro dejó la pasta de dientes  destapada.

11. Cuando tus sobrinos saben más que tú de computación.

12. Cuando vas a la playa y puedes pasar todo el día sin bañarte.

13. Cuando ves los partidos y conciertos por la televisión, en vez de ir a verlos en vivo.

14. Cuando, para hacer deporte, compras ropa que te tape en vez de mostrar.

15. Cuando prefieres ver a un amigo que hablar con él horas por teléfono.

16. Cuando ya sabes lo que quieres.

17. Cuando, después de leer este e-mail, decides enviarlo a un amigo que seguro le va a gustar.

 

....entonces es que eres un temba.

  

Vida desplanificada

Vida desplanificada

Me gusta recorrer así este mundo desorganizado.

Prefiero caminar mi era

a contra reloj,

con la prisa de un siglo dislocado,

donde pocos son dueños de su tiempo;

donde muchos regalan,

al menos un minuto,

a los amigos,

a los amores,

a los que también llevan

una vida desplanificada.

En el I Aniversario de la Tecla Ocurrente

Villa Clara, Santa Clara, 20/5/'06

Labios Vírgenes

Labios Vírgenes

Salvador siente sobre su mejilla el beso de la despedida. El roce de los labios de Dolores le despiertan las ansias de aprisionar contra su boca la sonrisa sensual y femenina que llevará grabada en su memoria por siempre.  Pero no puede hacerlo. O no debe cometer tamaña imprudencia delante de tantas personas.Recién se conocen y la muchacha no cesa de hablar y reír. Como si los uniera una amistad de años. Ella elogia la tarde, la frescura embriagadora de los últimos aires de febrero y el placer que la inunda luego de un excesivo y fructífero  trabajo.

Salvador, apenas la escucha. Sólo piensa en los minutos que faltan para que Dolores se aleje, sin saber cuándo volverán a verse. Él quisiera permanecer más tiempo a su lado para explicarle cómo se puede encontrar la riqueza del primer beso de amor. El muchacho se siente capaz de argumentar en breves palabras que de nada sirve afanarse en descubrir porqué aparece un joven en medio de un carnaval y se adjudica el derecho de violar la virginidad de una boca.

Podría decirle a Dolores —en un susurro— que no se  cuestionara más a quién correspondía el privilegio de enseñarle a una adolescente cómo es el primer beso entre enamorados; porque la adolescencia comienza cada vez que uno se enamora. Pero ella sabía todo eso. Entonces, qué motivos tendría Salvador para retenerla, si en verdad su deseo era besar tan jugosos labios, dejar en el entorno de su boca lo que pudo dejar aquel desconocido, de cuyo nombre ella no logra acordarse porque nunca lo supo.Y mucho menos logró saber el joven carnavalero los sortilegios que se desencadenaron después del fugaz beso.

Salvador sí lo sabe. Bastaron pocas horas de diálogo para descubrir las esencias de Dolores. Por eso ahora busca un pretexto para retenerla. Conoce que la muchacha, con el paso del tiempo, se acostumbró a creer que el beso robado en medio de aquella gran fiesta, en Santa Isabel de las Lajas, nunca más lo recuperaría. «Era el que me negué a mí misma y a Enrique cuando apenas teníamos diez años».

La explicación no convenció a Salvador. Por qué buscar justificaciones contra el arrepentimiento, si solo se trataba de un incidente insignificante. Un extraño  le demostró mayor destreza, aunque le desbaratara en segundos sus fantasías; y dejara a cambio el dulce sabor de una fuga de pasiones. Aquel desconocido desvaneció las visiones que Dolores alimentaba cuando se encontraba con Enrique. Sospechaba que su amiguito era capaz de regalarle besos enriquecedores. A veces no sabía cómo hacer para no sentirse descubierta mientras lo miraba desde el fondo del aula. Otras, buscaba la ocasión para que Enrique volviera a lanzarle la pregunta del temor, la del frío en el estómago.Pero esa oportunidad ya había pasado. Por segunda vez pierde todo su encanto. Jamás volvería a suceder lo de quinto grado.

A Dolores le resultó imposible responder el , o el no que Enrique solicitó mediante otro amiguito. Al menos que signifique respuesta afirmativa —o negativa—, el llanto instantáneo, el temblor de piernas, el sudor inesperado y casi tibio por la espalda, o el silencio.  El mensaje que Enrique le envió con otro niño del aula infundió un miedo inmenso en Dolores. Su pavor creció con solo imaginar que un , era olvidar las advertencias de su hermana. Por «si mami se entera» y por evitar las indiscretas risas de las demás niñas, Dolores perdió la grandeza fantasiosa de tener un noviecito a escondidas en la escuela. Solo recuerda el susto ante la pregunta sagrada: «Dice Enrique que si o no».Únicamente sabe que nunca más se sentó al lado del mejor compañerito del aula. Tampoco siguieron jugando a cambiarse las libretas para escribirse uno al otro las clases del día. Ni se esperaban para merendar.

Dolores empezó a conocer lo que era extrañar a alguien cuando le creció el desespero por ver aparecer a Enrique minutos antes de las ocho de la mañana. Ya no caminaban juntos hasta la formación para el matutino, ni él le aliviaba el peso de la mochila. Y en los días de gripe y fiebre en los que uno de los dos se ausentaba de la escuela, Dolores conoció porqué la nostalgia existe. Añoraba la excelente caligrafía —inusual en un varón— combinada perfectamente con los rasgos femeninos de Doli —como a veces le decía— en los cuadernos de Botánica, Geografía o Español. Y sin saber cómo, ni por cuáles motivos, a veces notaba que el blúmer se le humedecía en las madrugadas.Dolores perdió el embullo a la hora de ir al estadio y ver a Enrique con su traje gris y naranja, la gorra ladeada, como todo un buen bateador zurdo, o corriendo feliz hasta el home. Desde entonces entiende de béisbol, como le demostró a Salvador. Pero su fanatismo por este deporte no creció más allá de sus diez años.Ella descubrió que dejó de ser noviecita de Enrique en el mismo instante en que ambos comprendieron que debían serlo.

Ocurrió por miedo al Primer Beso de Amor; el que electriza y a la vez nos empapa de pies a cabeza. El que nos deja muertos en vida. Con un simple y enigmático enredo de lenguas, aquella noche de carnaval, el joven desconocido se llevó las fantasías de Dolores al tiempo que le cedía el paso para el  descubrimiento de muchos Primeros Besos.

Así Dolores conoció que, salvo muy raras excepciones, los besos son de Amor a pesar de no recibirse en los labios.  Que los de amor enriquecen las almas de quienes los dan un día tras otro, hasta el delirio infinito. También pueden aparecer en el momento más sublime y quedarse en un suspiro. O nunca existir, como cuando los labios de Dolores se encontraron por fin con los de Enrique.

Habían transcurrido dieciséis años desde la pregunta sagrada. Medio despojados del rubor que sentían cada vez que se encontraban por las calles, por primera vez mostraron alegría al verse. Después de actualizarse sobre el recorrido de sus vidas y los fracasos  de cada cual, Enrique la invitó a salir esa noche. Dolores lo observó con detenimiento. Ahora lo notó más esbelto, de espaldas anchas y con una sombra debajo de la nariz que despertó su curiosidad femenina. Escudriñó en los ojos de Enrique y aunque no experimentó el mismo desequilibrio emocional cuando sintió cómo le inyectaba la mirada, aceptó la propuesta.

Quería, o mejor, necesitaba, la magia de la incógnita de quinto grado. Mas, en ella solo quedaba la imagen ambalicada de lo que pudo ser si en lugar del llanto ingenuo y el absurdo silencio, la respuesta hubiera sido el que Enrique recibió con tantos años de retraso.A la hora de la cita, los recuerdos anidaron alrededor de una mesa. En penumbras, entre tragos y buena música, Dolores —conversadora por excelencia— se adueñó de otras tantas historias por contarse mutuamente. A Enrique, en cambio, no le quedó otra alternativa que la de absorberse en la pausada voz. La sensualidad exquisita conque ella gesticulaba y hablaba le provocó inquietantes cosquillas. Dolores ya era toda una mujer y como todo hombre en estos casos, Enrique no necesitaba intermediarios.

La tomó entre sus brazos. Lo mismo hubiera hecho aquella tarde en el aula de quinto grado. Dolores no se resistió al contacto de sus labios. Accedió a humedecerle la comisura del labio superior. Tal vez, para ayudar a que le creciera el bigote.Y Enrique hubiera preferido mil veces retroceder el tiempo. Verla nuevamente sollozando, envuelta en miedos, pavores e indecisiones. No tan despojada de toda tibieza, diciéndole, despampanantemente, «el tiempo enfrió demasiado mi Primer Beso de Amor».Y es que Dolores tiene todos sus besos helados. A Enrique no quiso darle muchas explicaciones. De nada le valdría contar el único relato que faltó por hacer: La historia del joven carnavalero. Y mucho menos reconocería porqué se le amarga la boca cuando en un simple enredo de lengua no existen hechizos.

Dolores nunca más había recordado el incidente de Santa Isabel de las Lajas. Ya casi tenía en el olvido cómo fue que un  desconocido violó la virginidad de su boca, al tiempo que le enseñaba cómo besar amorosamente. Nunca más se había detenido a pensar en eso, antes de aparecer Salvador, a quien acaba de darle un beso en la mejilla. De él se aleja sin saber cuándo volverán a verse. Con cuánto gusto le hubiera admitido besar sus labios vírgenes.

Perfume Bueno en Isla Chiquita

Perfume Bueno en Isla Chiquita

Latinoamérica huele a algo diferente. Su fragancia trae el contenido moral del actor indispensable de ese «extraño y apasionante drama que es la construcción del socialismo». Desde la década del sesenta el Che nos hablaba de ese hombre nuevo. Los escépticos no querrán reconocerlo, pero su personalidad se yergue en este minúsculo punto de la geografía mundial. Por aquí desanda los caminos, e incluso se traslada más allá de los mares para compartir pesares y bienaventuranzas junto a pueblos hermanos. En pleno siglo XXI pocos cubanos se sorprenden ante la presencia de este aliento humano, indispensable de una sociedad democrática. A través de la historia, se conocen los pensadores más avanzados, quienes en cada época reflexionaron sobre la necesidad de convertir al hombre en la medida de todas las cosas, cuando el sentido común parecía confirmar lo opuesto. La ilación de ideas, desde Félix Varela hasta Fidel Castro, permite constatar ese hálito renovador. Martí, fue universal al hablar del hombre homagno; el Che lo hizo más contemporáneo, y Fidel, con su definición de capital humano, completa un tríptico de ideas necesarias para enfrentar la globalización neoliberal y avanzar hacia «la última y más importante ambición revolucionaria que es ver al hombre liberado de su enajenación». Con preclaridad en sus pensamientos, el líder de la Revolución cubana plantea que sin cultura no hay libertad posible y pone en manos de las nuevas generaciones oportunidades que no se deben desaprovechar. Las puertas se abren al conocimiento y estoy convencida de que la multitud acepta este aire esperanzador. Venga de cabezas rapadas o melenudas, de vestimentas estrafalarias, o más conservadoras. De muchachas y muchachos entremezclados, desinhibidos y capaces de cultivar el amor en todos los colores posibles. Cierto es que ellos imponen un ritmo de vida agitado. De música escandalizante, de aretes y tatuajes en el lugar menos imaginado del cuerpo. Son tiempos de una semidesnudez desmedida, pero el ropaje interior, el de los sentimientos, valida el paradigma guevariano de manera cotidiana. ¿Quién no se contagia con el palpitar de una generación portadora de los principios éticos de su héroe más cercano? Porque, para muchos, el Guerrillero Heroico no es la simple estampa que exhiben en una camiseta, sino la ofrenda diaria de imitarlo. Aún después del despunte de la crisis económica a finales del siglo pasado, en Cuba lo olfateaban sin espanto y se promovió sin reparos el prototipo de hombre sugerido por el Che. Ante la caída del campo socialista se aceleró la formación de una conciencia humanista, colectivista, patriótica e internacionalista. Mientras que por el mundo crecía el número de adeptos a las teorías de fin de la historia, planteada por Francis Fukuyama, este pedacito de tierra del Caribe insular se llenaba de las esencias necesarias para demostrar todo lo contrario. Lejos de desvirtuarse el propósito de crear un modelo de hombre propio de nuestro proyecto social, aquí se concretó la idea de verlo actuar y asumir sus responsabilidades, en correspondencia con las condiciones histórico-concretas. El amplio debate sobre la pérdida, o no, de valores humanos, obligó a buscar métodos más efectivos en la educación de la población juvenil. Como resultado, además de incrementarse las opciones para el mejor empleo del tiempo libre, entre los adolescentes crece el apego a lo nacional. La juventud se descubre a sí misma y toma conciencia de la necesidad de defender, cuidar y acumular principios y convicciones tan superiores como los de sus padres y abuelos. Caminar hacia el progreso significa sumarse a los Valientes, que imparten clases en las secundarias básicas, a los trabajadores sociales conocedores de inquietudes, a los deportistas y médicos que realizan una campaña de ternura y ciencia por los cerros venezolanos. A quienes levantan espiritualidades en el centro y sur del continente. En efecto, el ambiente se contamina con tanto compromiso. Aunque se trate de una imagen inacabada, ahí está el hombre nuevo. Invade todos los espacios, con individualidades diversas, de carne y hueso, pero sin desligarse. Cada una supera las diferencias y se unifican para trabajar, luchar y morir día a día por lograr un mundo de justicia y equidad. Con las frentes levantadas respiran hasta lo profundo y se llenan sin temor del nuevo perfume, apacible y cambiante que se expande por Latinoamérica desde esta Isla tan chiquita.

Dos hombres en un pie... y MAS

Dos hombres en un pie... y MAS

No existe talento tan espontáneo como el de los niños. El dibujo que acompaña este texto lo evidencia. Quien bien lo observe y lea las líneas siguientes comprenderá cuánta sabiduría existe en  la ingenuidad infantil. Algunos coincidirán en que únicamente  nuestros pequeños son capaces de decir cosas indescifrables para muchos adultos.

Hace unos meses recibí este regalo de mi hija. «¿Qué quieres decir aquí?», inquirí en el acto. Pero ella, desde sus diez años de edad, solo supo responder: «Eso, mamita, dos hombres en un pie».

Ambas sonreímos, y le di un beso para no cohibirle su inspiración, pues aún no sé si será,  concertista (ahora estudia fagot), poeta (a veces escribe versos para mí) o… ¿loca? (bueno se conocen obras maestras salidas del delirio de sus autores y pienso en Vincent Vang Gogh, por ejemplo)

Desde entonces lo llevo entre mis papeles y como si las dudas comenzaran a abrumarme comencé a enseñárselo a varios amigos, colegas y vecinos.

En resumen, según opina Adalberto Linares, reconocido caricaturista cubano del semanario Melaíto, «la muchachita tiene ingenio». Para él la imagen es sugerente, en principio,  por las diversas lecturas que provoca. Unas muy serias, otras más jocosas. Estas últimas las dejaré en la agenda, pues lo predominante consistió en asociarlo al tema de la amistad.

«Parecen dos buenos socios», comentó una colega. «Simboliza la unidad», añadió otro. «Dice hombres, así que se refiere a la especie humana. Creo que puede ser la unión matrimonial», se sumó un tercero en defensa del amor en la pareja.

Mentiría si negara que la experiencia de compartir la creación  de mi primogénita elevó el ego maternal. Y por seguir las riendas de la verdad les confieso que lo más sorprendente consistió en comprobar cuánto inciden los mensajes televisivos en la mente de los niños. Tan cerca tenía la respuesta que casi el león me come.

Bastó con encontrarme a una profesora de psicología y hacerle la anécdota para verificar lo que sospechaba.

«Ponles el nombre de los primeros hombres que te vengan a la mente y verás qué interpretó tu niña del mundo que la rodea», recetó con precisión.

Chávez y Fidel. Claro, la «autorita» no se lo propuso explícitamente. Pero sin dudas desde el  subconsciente leyó las imágenes más recientes en los noticieros y periódicos. En las noticias donde ambos estadistas aparecen unidos por las mismas ideas (ese supuesto pie de apoyo mutuo).

Recuerdo que Beatriz me trajo el dibujo a finales de diciembre del 2005, casi a punto de culminar el año de la Alternativa Bolivariana para Las Américas (ALBA) en Cuba.

Coincidentemente, cuatro meses después —a un año exacto de firmarse el convenio que sepultó al ALCA—, el pasado 29 de abril, con el acostumbrado afán de registrarme el portafolio en busca de lapiceros, ella encontró el dibujo de marras. Lo vio doblado como reliquia personal entre las páginas de mi agenda.

Menuda sorpresa se llevó al reencontrarlo. «Ya no lo recordaba», expresó sonriente como aquel momento de obsequiármelo. Mientras lo abría le comenté todo el recorrido que ustedes han leído.

Mayor asombro experimenté ante su carita pensativa y una respuesta dicha a boca de jarro: «Verdad, pudo ser así, mamita, pero nadie tiene un solo pie».

Tremendo «pie forzado», dirían los decimistas cubanos. Sobre todo al ver por esos días la propuesta del presidente boliviano Evo Morales, de los Tratados de Comercio de los Pueblos (TCP). Revoloteando entre informes y anotaciones tropiezo a cada rato con el sugerente dibujito que aquí les muestro. ¿Será que debo hacer pública su historia? La pregunta también se tropieza en mi mente desde hace meses con las ideas expuestas ahora. Ha competido en tiempo y espacio con mis responsabilidades profesionales y  el deseo de compartir tales experiencias maternales con ustedes, asiduos lectores de Insurgente, a quienes solicito comprender que el único propósito consiste en  comentarles la  espontaneidad de los niños cubanos en la lectura de su entorno, del  espíritu de fraternidad y cooperación que hoy se expande por Latinoamérica. Entonces, muchos coincidirán en que Dos hombres en un pie, puede ser pura metáfora, pero cuando se suma el MAS,  el mensaje queda claro: en dos, tres, cuatro, cinco, infinitos pies, muy bien podemos realizar un exitoso Movimiento Al Socialismo.

Habla el Arcoiris

Habla el Arcoiris

Una playa amanece virgen
cuando en las madrugadas
las estrellas se desvelan.

La playa despertará sin olas
si antes no sale el sol
y alguien la mira.

 30/1/2006

La interpretación: mirada contemporánea a los géneros periodísticos

La interpretación: mirada contemporánea a los géneros periodísticos

Los mensajes periodísticos se caracterizan por el manejo de técnicas expresivas comunes a todo discurso, pero con un enfoque novedoso, una nueva disposición y combinados con signos propios de la comunicación masiva, que abarcan las cualidades básicas de este tipo de lenguaje: actualidad, sencillez, precisión y claridad.
Para quienes nos adentramos en este modo de decir y reflejar la realidad circundante, nos resulta familiar el nombre de José Luis Martínez Albertos, uno de los catedráticos más citados a la hora de conceptualizar los productos comunicativos que escribimos.
 Para él, nuestros textos no son más que «modalidades de la creación literaria destinadas a ser divulgadas a través de cualquier medio de difusión colectiva»[1]. Y los clasifica de acuerdo con su forma discursiva en dos grupos:
1. — Los géneros cuyo mensaje tiene un propósito informativo y que utilizan las formas expositiva, descriptiva y narrativa.
2. — Los géneros cuyo mensaje tiene un propósito opinativo y que usan fundamentalmente la forma argumentativa.
En consecuencia, al primer grupo pertenecen la nota informativa, la entrevista, la crónica y el reportaje, mientras que el segundo se integra por los artículos de opinión en sus distintas formas: editorial, artículo de fondo, columna y ensayo.
A su vez, los géneros periodísticos reflejan la percepción de un acontecer noticioso y  su interpretación, la información correspondiente y su evaluación o comentario por parte del periodista. Se distinguen por sus formas discursivas y los propósitos específicos de informar, relatar, describir o comentar; sin embargo, comparten el impulso inicial de difundir y destacar la trascendencia del acontecer social.
Hasta aquí no existen discrepancias con los conceptos clásicos de los géneros periodísticos. Mas, vale observar las tendencias contemporáneas, sobre todo en los  medios impresos, para descubrir que nos compete variar  nuestro modo de elaborar los mensajes.
Y es que los medios de prensa no constituyen únicamente un sistema de distribución de ideas, sino también de su organización, y cuando esta es persistente se convierte, a su vez, en un nuevo mensaje. Al organizarlos, el medio reelabora, reformula, e impone su propia categoría o modo de percibir e interpretar la realidad.
En verdad el medio no interesa como sistema de distribución, sino, como un sistema organizador de un contenido. De acuerdo con este criterio, se impone un determinado punto de vista, una forma de percibir los hechos; por tanto de elaborar mensajes periodísticos más creativos y auténticos.
Por lo que se refiere al lenguaje, el periódico sólo emplea la palabra escrita y la imagen fija (caricatura y fotografía). En los últimos tiempos, como respuesta al crecimiento del periodismo informativo en los medios audiovisuales, los de soportes de papel han reforzado el periodismo opinativo, pero con una  nueva faz. O sea, desarrollan un periodismo más reflexivo, que demanda mayor investigación y que manifiestamente refleja una interpretación más profunda del acontecer social.
«Durante muchísimos años la prensa escrita clasificó como el único medio real en términos de impacto, pero con el despegue de la radio hace algunos años y de la televisión en fechas mucho más recientes, sí nos debemos ubicar en un nuevo lugar.»
Así opina Raymundo Riva Palacio, reportero itinerante en Centroamérica, quien adicionalmente ha sido director de NOTIMEX.
En su opinión, la cual avalamos, el  medio impreso ya no es suplementario sino complementario. Resulta imposible ganarle a la radio en términos de
velocidad y a la televisión en términos de impacto visual.
¿Qué es lo que nos toca a la prensa escrita?, se cuestiona Riva Palacio. Y añade: «Muchas veces se ha planteado que por razones de formato, de espacio, tiene posibilidades que no tienen los medios electrónicos, como el análisis, la investigación, pero esto también es un poco ambiguo.»
Desde su perspectiva, este experimentado periodista define como primer punto que tenemos que evolucionar en el concepto de la prensa escrita y afirma:
«Un buen periódico debe de apuntar o debe tener como objetivo un mercado de calidad. Me parece vital regresar a lo que eran los medios impresos o lo que tradicional y tácitamente son los medios impresos: vasos comunicantes de una sociedad.
«También creo que debemos evolucionar en lo que son los géneros periodísticos tal como los conocíamos en la prensa. Hoy la radio y la televisión, ya nos arrebataron el Qué, el Quién, el Cuándo y el Dónde, ellos son los propietarios, pero nosotros, en la prensa escrita no hemos logrado asumir y controlar el ¿Por qué? y el ¿Cómo?»
[2]
De ahí que este autor considere conveniente para el espacio de la prensa escrita, el periodismo interpretativo. Aunque, a su vez reconoce que por diversas razones, su aplicación es muy difícil y afirma: «Creo que no hay ninguna otra opción para competir en términos de complementariedad con la radio y la televisión, inclusive con la Internet.»
[3]
Contextualización de los géneros periodísticos.
De acuerdo con Natividad Abril Vargas, el concepto de género periodístico es reciente en la bibliografía sobre periodismo, y hasta principios de los años sesenta no aparece expuesto sistemáticamente con afán didáctico.
Por otro lado, en opinión de Luis Santamaría y José Luis Martínez Albertos, la teoría de los géneros periodísticos se formula en un primer momento como una técnica de trabajo en respuesta a las necesidades de estudios sociológicos de carácter cuantitativo. «Posteriormente se perfilaría como una doctrina filológica propia de la sociolingüística que sirve de eficaz instrumento no sólo para el análisis cuantitativo y cualitativo en el campo de las ciencias sociales, sino también para las valoraciones críticas de carácter literario y lingüístico.»
[4]
Al respecto, Abraham Santibáñez afirma: «Creemos que se debería hablar de ‘géneros’ al referirse al Periodismo Informativo, al Interpretativo y al de la Opinión. Si se parte de la premisa básica de que la información y la opinión son fáciles de diferenciar, bastaría una pequeña explicación adicional. El Periodismo Interpretativo responde, más que nada, a la complejidad de la comunicación moderna.»
[5]
Periodismo interpretativo.
Los orígenes de este tipo de periodismo se remontan a las postrimerías de la Primera Guerra Mundial, cuando apareció el timestyle, en 1923, y se pone en vigencia un nuevo periodismo propuesto por dos universitarios de Yale. Se nombraban Bitan Hadden y Henry Luce. Ellos pusieron en marcha el semanario Time, bajo el interés, de que el lector obtuvieran las «claves» de los acontecimientos relatados, junto con una clara explicación de los hechos, con un nivel más profundo, buscando su sentido histórico—social.
«Lo que hemos llamado ‘la fórmula Time’ es la respuesta dada por Henry Luce a la necesidad de dar un servicio ‘al hombre ocupado’, que no tiene tiempo para leer todos los diarios todos los días y requiere de la ‘asesoría’ profesional de un periodista que le explica (‘interpreta’) los acontecimientos más importantes o con más repercusiones para el futuro. La complejidad del lenguaje especializado hace todavía más importante esta función de ‘traductor’ de los informes que surgen de todos los ámbitos de la noticia.»
[6]
A partir de esta valoración podemos considerar que el periodismo interpretativo se sitúa, de alguna manera, en un punto intermedio entre la opinión pura y la información aséptica y objetiva.
«Esto permite dudar muchas veces de su objetividad y hace posible un cierto contrabando ideológico, deliberado o no. Pero eso —hay que subrayarlo— no es un problema del género en sí mismo, sino de quienes lo han instrumentalizado o, simplemente, mal utilizado».
[7]
Existe unanimidad entre los académicos para definir este género. Abraham Santibáñez dice: «Interpretar, desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido a los hechos noticiosos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector no especializado. Por exigencia profesional, además, esta interpretación debe tratar de prescindir de opiniones personales, debe basarse en hechos concretos y opiniones responsables y que sean pertinentes y debe ser presentada en forma amena y atractiva».
[8]
En correspondencia con los criterios de la periodista española y catedrática universitaria Concha Fagaoga, el periodismo interpretativo proviene de la difusión que hicieron las escuelas norteamericanas de periodismo, diferenciando un tipo de mensajes que ya no se codifica conforme el relato objetivo de los hechos, pero que a su vez se distancia de lo editorial. Al respecto señala: «Los periodistas no sólo reproducen lo que ven y oyen, ejercen también una investigación sobre lo acontecido porque los hechos no se producen descontextualizados de una situación económica, social y política concreta. Los hechos no surgen aislados de una realidad más amplia, se insertan en ella...».
[9]
En la elaboración del mensaje interpretativo, se busca el sentido a los acontecimientos noticiosos para situarlos en un contexto, de manera que sean entregados al receptor no especializado. La interpretación se basa en los sucesos concretos y en opiniones responsables, las cuales serán pertinentes y deben ser presentadas en forma amena y atractiva. De ahí que la función del periodismo interpretativo sea explicar la noticia, ubicarla dentro de su contexto más amplio, profundizarla y analizarla. Ofrece la cantidad de elementos necesarios para que el ciudadano se forme su propio criterio y se incline hacia determinada corriente de opinión. No la ofrece directamente.


[1] José Luis Martínez Albertos. Curso General de Redacción, Barcelona, 1983, 1ra parte, pág. 14
[2] Raymundo Riva Palacio. Ser periodistas en el nuevo milenio, en  http://www.cimac.org.mx/rdp/raymundo.html, consultado el miércoles 31 de mayo de 2005. 3:36 p.m.
[3] Íbidem.
[4] Natividad Abril Vargas. Periodismo de Opinión, Editorial Síntesis, España, 1999, Pág. 34
[5] Abraham Santibáñez. La interpretación como clave periodística, Cuadernos de Información Nº2, 1985, en http://www.uc.cl/fcom/p4_fcom/site/artic/20041215/pags/20041215222907.html. consultado el 27 de mayo de 2005, 11:48 a.m.
[6] Íbidem.
[7] Íbidem.
[8] Citado por John Müller González. Periodismo interpretativo: precisiones sobre un género, en
http://www.uc.cl/fcom/p4_fcom/site/artic/20041213/pags/20041213234525.html, consultado el 27 de mayo de 2005, 11:48 a.m.
[9] Íbidem.

Solidaridad multiplicada

Solidaridad multiplicada

Deseo compartir con los lectores de mi weblog, la solidaria carta de los intelectuales chilenos por una salida al mar. Los invito a que sumen sus firmas a estre gran gesto de amigos y hermanos latinoamericanos.
Imagínate Chile sin mar.
artistas e intelectuales chilenos por una salida al mar para el pueblo boliviano.

Todos nuestros mapas han sido trazados con sangre, hoy tenemos la oportunidad única de redibujar nuestras fronteras con justicia y solidaridad.

Mantenerse en silencio ha permitido que se instalen torpes y patrioteros discursos, por eso es clave actuar ahora, en este momento en que el presidente Evo Morales visitará Chile a propósito de la asunción al mando de Michelle Bachelet. Es el momento propicio para plantear un Chile integrador, un Chile latinoamericano que antepone la solidaridad a una mezquindad amparada en reducidas ideas sobre lo que es soberanía. Es momento de sumarse a la legítima demanda marítima del pueblo boliviano. 

 
Mantenerse en silencio ha permitido que se instalen torpes y patrioteros discursos, por eso es clave actuar ahora, en este momento en que el presidente Evo Morales visitará Chile a propósito de la asunción al mando de Michelle Bachelet. Es el momento propicio para plantear un Chile integrador, un Chile latinoamericano que antepone la solidaridad a una mezquindad amparada en reducidas ideas sobre lo que es soberanía. Es momento de sumarse a la legítima demanda marítima del pueblo boliviano.  
Pablo Paredes, poeta
Javier Riveros, dramaturgo
Raúl Zurita, poeta
Pedro Lemebel, escritor
Mauricio Redolés, músico y poeta
Aliocha de la Sotta, directora y pedagoga teatral
Juan Radrigán, dramaturgo
Patricia López, actriz
Viviana Herrera, actriz
Diego Ramírez, poeta  
Katy Cabezas, actriz y pedagoga teatral
Manuela Oyarzún, dramaturga y actriz
Adela Secall, actriz
Barbara Vera, actriz
Rodrigo Hidalgo, periodista y profesor  
Diamela Eltit, escritora
Pablo Oyarzún, filósofo
Libio Pérez, periodista
Pedro Godoy, profesor
Malú Urriola, poeta
 Andrés Pereira, escritor
Gonzalo Díaz, artista visual
Juan Cameron, poeta
Catalina Saavedra, actriz
Alejandro Lavquen, poeta  
Elizabeth Oria, poeta
Julio Espinosa Guerra, poeta
Aristóteles España, poeta
Roberto Castillo, escritor
Deby Kaufmann, actriz  
Ernesto Orellana, actor y dramaturgo
Eduardo Barril, actor
Elicura Chihuailaf, poeta
Antonia Zegers, actriz
Millaray Lobos, actriz  
Felipe Ruiz, poeta y crítico
Arturo Volantines, poeta
Edmundo Condon, poeta
Andrés Fisher, poeta
Astrid Fugellie, poeta  
David Turkeltaub, poeta
Alejandro Moreno, dramaturgo y videista
Rodrigo Ruiz, diseñador teatral
William Thayer, filósofo
Olga Grau, academica 
Rodrigo Rojas. Poeta
Begoña Basauri, actriz

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Actuar y Vencer

Actuar y Vencer

Si bien para toda la humanidad José Martí se presenta como un hombre de ideas universales, no es menos cierto que a través de su pensamiento se vislumbra su capacidad de acción. Por eso, los latinoamericanos, y en particular los nacidos en esta isla, hemos acogido durante décadas –y como parte de nuestra idiosincrasia- el ideario martiano pues, nos ha correspondido ocupar la posición de actores, a fin de llevar a la práctica la línea política concebida por Martí. De ahí que como afirmara Raúl Valdés Vivó “al asaltar el Cuartel Moncada, el martiano desde adolescente que reunió y dirigió a los asaltantes, proclamó la autoría intelectual del Maestro”, y, de esta manera convocó a la juventud del 53 para revivir a Martí en momentos en que parecía que iba a morir. Quizás porque aquellos valerosos muchachos, desde su humildad, supieron aprender entre sus convicciones algo que decía el Apóstol: “Mientras hay que guerrear, en la guerra deben estar todos los jóvenes”. Valdés Vivó lo sintetiza al afirmar que los héroes del pueblo nunca mueren mientras otros toman su misma senda del heroísmo. Sin dudas, el joven Fidel y en quienes se aglutinaron a su alrededor se cristalizó el pensamiento de una generación auténtica, con efervescente espíritu revolucionario, cuyo mérito radica en haber sido capaces de convertir un revés en victoria, a partir de la derrota táctica del 26 de julio de 1953. Ellos reiniciaron la lucha del mismo modo con que Martí se propuso convertir las frustraciones de la guerra del 68 en los triunfos de la iniciada el 24 de febrero del 95, aun cuando su destino final se interrumpió por la pérfida intervención militar de Estados Unidos. Precisamente, ese hecho se convirtió en el punto de mira que permitió trazar la estrategia final de la lucha insurreccional del Ejército Rebelde, a finales de 1958. Desde su posición de líder, Fidel se percató a tiempo de que una vez alcanzado el triunfo en el terreno militar resultaba inminente evitar una intervención que impidiera la victoria, la cual se garantizó con la huelga general el primero de enero de 1959. Desde entonces, los cubanos podemos decir que si bien Martí nos legó cómo actuar, Fidel nos enseña a vencer.

Pensar en VOZ ALTA

Llega UniVos a la red de redes. En este espacio podrán unirse las voces y el pensamiento, en VOZ ALTA, de quienes deseen expresar sus reflexiones sobre cómo viven y actúan los jóvenes cubanos de hoy con su Voz XXI, cómo podemos perfeccionar el ejercicio  periodístico en el ciberespacio desde UniDoc, intercambiar textos literarios creados por nosotros mismos, desde la complicidad de NobleSinTiMiento, así como las inocentes y profundas ocurrencias de nuestros hijos, sobrinos, amiguitos o de todo duendecillo que desde su infantil imaginación nos hace lal vida más placentera con sus Beticiones.  Espero que lo disfrutemos juntos.