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Patio Criollísimo

Los periodistas villaclareños apoyamos la Declaración de la UPEC

Los periodistas villaclareños apoyamos la Declaración de la UPEC

Las sesiones del VIII Festival de la Prensa Escrita, en Villa Clara se iniciarán este martes 24 de octubre con el apoyo de todos los periodistas de la provincia a la Declaración de la UPEC, emitida recientemente a propósito de la condena de nuestro país al bloqueo y otras políticas agresivas de la administración Bush.

Desde la Biblioteca Provincial Martí, los profesionales de la palabra escrita, radial y televisiva reafirmaremos el compromiso de acrecentar la difusión de la verdad de Cuba y el mundo, a fin de enfrentar el ataque mediático despiadado que durante casi medio siglo se nos ha impuesto.

Previo a las sesiones del Festival, quedará abierta al público la Exposición Humor en Ristre. Las caricaturas editoriales y políticas que integran la muestra representan el quehacer del humorista Pedro Méndez Suárez del mensuario Melaíto, cuyo quehacer en este ámbito constituye una expresión de cómo la fortaleza de nuestra cubanía nos permite enfrentar las dementes posiciones del Imperio.

Durante los tres días de Festival, los profesionales de la pluma y la letra impresa villaclareños, analizarán de manera profunda y reflexiva la política informativa, el impacto de las nuevas tecnologías en el trabajo periodístico, la noticia como género y el llamado periodismo de investigación.La lucha contra la mentira y la desinformación, el papel de la prensa en la defensa de la Revolución, así como el impacto de la Batalla de Ideas en el bienestar del pueblo estarán también presentes entre los asuntos a discutir.  

Fuente: Narciso Fernández Ramírez

Declaración de la UPEC

Declaración de la UPEC

La prensa, el periodismo y los periodistas cubanos, como todos nuestros compatriotas, sufren los efectos del criminal bloqueo de Estados Unidos, intensificado de forma demencial por la administración Bush. Esa política no solo intenta matar de hambre y enfermedades a nuestro pueblo, sino impedirle, además, que conozca y difunda la verdad de Cuba y el mundo por sus propios medios.

A la guerra económica, comercial y financiera, se une un ataque mediático despiadado durante casi medio siglo. Alrededor de la Isla se ha montado un cerco de agresión radial y televisiva, mediante transmisiones subversivas de las mal llamadas Radio y TV Martí, propiedad del gobierno estadounidense, dirigidas a provocar un cambio en el sistema político cubano. Para tal fin, en el presupuesto federal de ese país se destinan decenas de millones de dólares cada año.

Para incrementar el envío forzoso de señales televisivas disponen de más de un avión; para la radio, por 30 frecuencias destinan cada semana contra nuestro país más de 2 200 horas de programación. Ese bombardeo de mentiras, manipulación y tergiversaciones, en el que se incluye la programación de emisoras de corte terrorista al servicio de los grupos extremistas radicados en la Florida, pisotea las regulaciones internacionales y envenena constantemente el espacio radio electrónico.

En ese clima enrarecido se desenvuelve cotidianamente el ejercicio del periodismo cubano, cuyo sector se ve perjudicado, además, porque se impide o encarece la obtención de equipamiento o insumos destinados al funcionamiento y desarrollo de la industria poligráfica, la radio y la televisión.

El caso de Internet es muy ilustrativo. Cierre de mercado y precios elevados de los recursos tecnológicos, en medio del periodo especial, provocaron que los medios cubanos no tuviesen una activa y dinámica presencia en la red de redes hasta finales del pasado siglo. Conocida es la negativa de acceso a las aplicaciones informáticas y de software por parte de las compañías transnacionales norteamericanas, que dominan el mercado de estos productos y perjudican también nuestros medios de comunicación.

Por idénticas razones, Cuba no ha podido, por otro lado, conectarse a Internet mediante un cable óptico submarino, obligándola a utilizar los satélites, que son más costosos y de limitada anchura de banda que hacen, además, más lento el servicio.

A toda esa realidad se suman otras medidas del gobierno de Estados Unidos en la esfera de la comunicación, la información y el periodismo, que están contenidas en la Ley Helms-Burton y en el denominado Plan Bush para una supuesta transición en Cuba, cuyo anexo secreto hace suponer proyectos de agresión militar, y que no son más que instrumentos para la anexión y el regreso a un pasado, que en el caso de los medios implica la implementación de un modelo totalitario de prensa comercial, excluyente, basado en la dictadura del mercado, la concentración de la propiedad y el mercenarismo intelectual, alejados cada vez más de la ética, la verdad y los principios.

Es tal la desfachatez de ese tipo de medios, cuya reinstauración sueñan imponer a Cuba, que, con la firma de uno de los soplones disfrazados de periodistas pagados por el gobierno de EE.UU. y que la mafia anticubana de Miami ordenó volver a emplantillar, el Nuevo Herald acaba de anunciar nuevas acciones del clan Bush para perseguir y reprimir a ciudadanos que en territorio estadounidense violen la legislación del bloqueo, entre ellos los que comercien, envíen remesas o viajen a la Isla por terceros países.
Los periodistas cubanos, junto a todo el pueblo, expresan su repudio a esa política inmoral y genocida del gobierno de los Estados Unidos, y proclaman que toda acción imperial dirigida a obstaculizar o impedir el cumplimiento de nuestra función social de informar de manera veraz y precisa a nuestro pueblo y al mundo, está llamada al fracaso, pues no logrará sus objetivos, tal como ha ocurrido en los últimos 47 años.

Pedimos a las organizaciones periodísticas de América Latina y del mundo, y a los medios y periodistas honestos, que reclamen e investiguen el contenido del anexo secreto del Plan Bush y demanden de sus gobiernos el apoyo a la resolución presentada en la ONU que pide el cese inmediato del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, el cual ha ocasionado daños por más de 86 000 millones de dólares y causado sufrimientos y penurias al pueblo cubano.

Unión de Periodistas de Cuba
19 de octubre del 2006

Cuba quita, pone... se renueva

Cuba quita, pone... se renueva

Foto: Ramón Barreras 

Los cubanos estámos cambiando los métodos tradicionales de vida. Por estos días, y desde inicios de año, se interrogan constantemente: ¿Ya cambiaste el…?  ¿Te llevaron la…? Concluir la oración depende del sustantivo de turno: ventilador, refrigerador o los recién aparecidos aire acondicionado y cafetera eléctrica.

 

Como si los descubrieran, semejante al hallazgo del agua tibia, o el hielo en Macondo, todos se vislumbran ante los artículos electrodomésticos acabados de llegar al barrio. Una prueba de que cada vez más cedemos terreno a la postmodernidad en su dimensión tecnológica, a pesar de su aplastante paradigma de consumo.

 

En el acto, a los interrogados no les interesa entender las reglas de un mercado donde la  relación oferta/demanda regula los niveles de consumo dentro del sistema capitalista de producción. A ellos solo les preocupa que según sea la respuesta a tales preguntas rodantes por las calles de la Isla, iniciarán un inevitable cálculo; aparejado a la sustitución de objetos caducos por otros de mayor presencia estética y utilidad práctica dentro del hogar. Sumar, restar, dividir y multiplicar constantemente los obliga a regular otro tipo de consumo: el de la electricidad.

 

Para explicar ventajas y provechos de los modernos equipos sobran argumentos. Sin que falten evidentes referencias a algunas limitantes descubiertas muy propias, y eso sí lo saben los cubanos, del paradigma postmoderno citado líneas arriba.  

 

Así transcurre el 2006 en Cuba. Sus diez meses vividos bastan para que sea recordado. No solo por el agobiante calor de Junio, Julio y Agosto, sino, también por traer consigo otro tipo de energía para calentar y elaborar alimentos, en todos los hogares de la Mayor de las Antillas.

 

Para muchos en el planeta «Revolución Energética» no dice nada. A los 11 millones de habitantes de este pedacito de tierra caribeña, cuya costumbre ha sido cocinar, indistintamente, lo mismo con leña, carbón, gas licuado o kerosén, dice bastante.

 

Cierto, cambiar lo viejo por lo nuevo siempre se acompaña de algunas resistencia. Sobre todo cuando se ve temblar el bolsillo ante las sumas que se deben desembolsar mes tras mes, hasta liquidar las deudas financieras con el Banco Nacional. O, luego, cuando la empresa eléctrica envía el reporte del consumo final.

 

Y mucho más asusta saber que asciende a 6 mil 157 pesos el precio fijado para adquirir un  refrigerador de última generación. Ya sea de marca Haeir o LG. De una o dos puertas, como los que se exhiben, y de vez en cuando se venden, en las tiendas que operan en moneda convertible. No obstante, el estupor se amilana ante otras cuentas a sacar.

 

La familia típica cubana no es la que recibe remesas del exterior. Aquí lo predominante, lo que caracteriza al cubano de a pie,  es vivir del salario devengado cada 30 días. Y con esos saldos, muy pocos, o casi nadie, puede comprar al contado un refrigerador, ni cada uno de los referidos artículos asignados con facilidades de créditos bancarios para pagarlos. 

 

Resulta entendible, entonces,  que la llegada del módulo de cocción (olla arrocera, olla multipropósito y hornilla), el cambio de ventiladores rústicos por otros de moderna fabricación, los aires acondicionados, refrigeradores y cafeteras, más allá de convertir las cocinas cubanas en espacios relucientes; a su vez permita un acto de unidad como el que acontece entre los miembros de cada familia para buscar reacomodos económicos, de estructura interna de las casas y de hábitos arraigados como el de cocinar pasadas las seis de la tarde.

Verse obligados a ahorrar mucho más de lo acostumbrado, no impide contagiarse con este quita y pon. Con un canje que a la postre nos beneficia a todos, en tanto para los cubanos significa, simplemente, renovación.

Che multiplicado entre celdas imperiales y un Congreso

Che multiplicado entre celdas imperiales y un Congreso

Treinta y nueve años capturado por la muerte y la tortura. Treinta y nueve años vivo. «Como no te querían», dijo el poeta.

Con el tiempo, entre los niños de esta Isla se ha impregnado el deseo de cumplir los seis abriles y matricular en primer grado. ¿Por qué? Porque a esa edad reciben una pañoleta azul sobre los hombros y establecen el compromiso de ser como él. Como el Che.

Cada 8 de octubre, aunque parezca lo mismo, ocurren vivencias distintas. Un miembro más para  la Organización de Pioneros José Martí (OPJM), en la que se agrupan los niños y adolescentes de Cuba que cursan las enseñanzas primaria y secundaria, trae alas nuevas para los que aquí vivimos.

Alas como las que hicieron volar, en un día similar décadas atrás, las vida de Ramón Labañino Salazar, René González Shewerert, Fernando González Llort, Antonio Guerrero Rodríguez y Gerardo Hernández Nordelo. Cinco jóvenes  cubanos que en este minuto guardan injusta prisión en cárceles norteamericanas, al tiempo que continuan erguidos para multiplicar las ideas del Guerrillero Heroico entre las mismas celdas del Imperio.   

Como si no alcanzaran esos argumentos, 900 niños cubanos se encuentran reunidos durante estos días en la capital del país, a fin de celebrar el Cuarto Congreso de OPJM. Al evento asisten hijos de esos hombres luchadores antiterroristas. Según reporta el diario Juventud Rebelde, en las sesiones de debate iniciadas este sábado en el Palacio de Convenciones de Ciudad de La Habana, los participantes analizan la marcha de la enseñanza primaria y secundaría en el país. 

 Ambos niveles educativos han experimentado cambios significativos durante los últimos cinco años de Batalla de Ideas. «Las transformaciones —apunta el rotativo de los jóvenes cubanos— se encuentran la introducción de los medios audiovisuales y de la computación para la enseñanza, la atención por los maestros de no más de 15 alumnos o la aparición de los denominados profesores generales integrales, que buscan afianzar el papel educativo de las instituciones docentes.»

La jornada vespertina inicial concluirá en un encuentro con familiares de René, Ramón, Gerardo, Fernando y Antonio. Además de ratificar las posiciones antiterroristas de nuestros niños, los delegados al Congreso patentizarán este domingo, durante la clausura y a su vez gran acto de inciación de Pioneros cómo en la Isla cada vez son más las voces para evocar que: ¡Por el Comunismo! ¡Seremos como el Che!  

 

Cinco Jóvenes como el Che

Cinco Jóvenes como el Che

Durante 39 años, los niños cubanos le rinden homenaje al Comandante Guevara en el aniversario de su caída en combate mediante un acto de carácter patriótico como la iniciación en la Organización de Pioneros José Martí (OPJM). 

Un 8 de Octubre similar aconteció, décadas atrás, en la vida de cinco jóvenes  cubanos que hoy guardan injusta prisión. Ellos enrumbaron sus pasos tras el ejemplo del Guerrillero Heroico al punto de multiplicar sus ideas  entre las mismas celdas del Imperio.   

«Seremos como el Che», la frase insignia de los pioneros cubanos también la evocaron repetidas veces los Cinco Héroes de la República de Cuba que hoy guardan prisión en cárceles estadounienses por luchar contra el terrorismo.

Cuando en su momento pertenecieron a la Organización de Pioneros José Martí (OPJM), Ramón Labañino Salazar, René González Shewerert, Fernando González Llort, Antonio Guerrero Rodríguez y Gerardo Hernández Nordelo comenzaron a crecer frente a la figura de un hombre que es admirado por toda la humanidad.

La unidad de sus ideas con las del legendario cubano-argentino, salen a luz a través de la lectura de sus correspondientes alegatos, presentados ante el tribunal de Miami que injustamente los juzgó hace ya un lustro.

El Che lo expresó categóricamente: «La juventud debe ser alegre pero profunda». Y no es otra la actitud asumida por los Cinco en circunstancias tan adversas. Constituyen sinónimo de cabalidad y entereza; de poseer las virtudes más honorables en un ser humano: solidaridad, sentimientos de humanidad, disciplina, responsabilidad, lealtad. Confianza en la victoria.

Una breve comparación entre los testimonios presentados en aquellos días de diciembre del 200, y el mensaje emitido por el Comandante Ernesto Guevara a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental  en abril de 1967, permite observar con claridad lo que el propio Che expresara:

 « (...) si todos fuéramos capaces de unirnos, para que nuestros golpes fueran más sólidos y certeros, para que la ayuda de todo tipo a los pueblos en lucha fuera aún más efectiva, ¡qué grande sería el futuro, y qué cercano!»

Similares afirmaciones hizo con sus palabras Antonio Guerrero al declarar, aquel 27 de diciembre, que:«Una de las formas posibles de impedir los actos brutales y sangrientos, de evitar que el sufrimiento creciera con más muertes, era actuar en silencio.

«No quedó otra alternativa que contar con hombres que —por amor a una causa justa, por amor a su Patria y a su pueblo, por amor a la paz y a la vida— estuvieran dispuestos a cumplir, voluntariamente, ese honroso deber en contra del terrorismo. Alertar del peligro de agresión. Prevenir un conflicto que sembrara dolor en nuestros pueblos, ha sido el objeto de mis actos y la razón de mi deber, como lo ha sido para mis compañeros.»

Con idéntica expresividad Ramón Labañino Salazar conjugó sus ideas con las del Che al terminar su mensaje:

Dice Ramón: «¡Si por evitar la muerte de seres humanos inocentes, si por defender a nuestros dos países del terrorismo, y evitar una invasión inútil a Cuba es por lo que se me condena hoy, pues bienvenida sea! ¡Llevaré el uniforme de recluso con el mismo honor y orgullo con que un soldado lleva sus más preciadas insignias!»

Y El Che: «Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo y un clamor por la unidad de los pueblos contra el gran enemigo del género humano: los Estados Unidos de Norteamérica. En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ese, nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo, y otra mano se tienda para empuñar nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria.»

Súmense las posiciones adoptadas por René, Gerardo y Fernando y no existirán dudas de cómo entre las celdas del imperio también se multiplica la estirpe revolucionaria, internacionalista, antimperialista y patriótica del Che en estos cinco jóvenes.

Como bien evidencian, para ellos tampoco  importan, «los peligros o sacrificios de un hombre o de un pueblo, cuando está en juego el destino de la humanidad».  

 

Treinta Años de un Crimen sin Castigo

Treinta Años de un Crimen sin Castigo

Carta Abierta de los periodistas villaclareños 

a los familiares de las víctimas del 6 de Octubre de 1976

Santa Clara, 5 de octubre de 2006

«Año de la Revolución Energética en Cuba»

Un crimen continúa sin recibir castigo. Mientras el dolor se acumula en las almas de quienes sufrieron la pérdida de sus seres más queridos, los culpables burlan cada vez más las leyes que justificarán la requerida sanción.Tres décadas han transcurrido, y como aquel primer 6 de octubre lagrimoso y desconsolado, nuevamente tiembla la injusticia ante al impunidad de un hecho terrorista sin precedentes.

Su principal ejecutor, Luis Posada Carriles, permanece detenido en un centro de Inmigración en Texas. No obstante, recibe de forma solapada la protección del Gobierno norteamericano, cuyo doble discurso sobre el terrorismo no le permite decidir su extradición hacia Venezuela, país donde debe ser juzgado por  la explosión en pleno vuelo de un avión de Cubana con 72 pasajeros a bordo.

Este 5 de octubre, de acuerdo con el plazo fijado por un tribunal federal del estado de Texas, el Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos deberá tomar una decisión sobre la excarcelación Posada CarrilesAún cuando los abogados lo reconocen como terrorista confeso, manifiestan que no puede ser deportado a Cuba o Venezuela, porque correría el riesgo de ser torturado. 

 Razón que nos hace pensar en una posible liberación, al tiempo que nos obliga a emitir este mensaje de solidaridad con los familiares de las víctimas del horrendo crimen ocurrido en Barbados, aquel 6 de octubre de 1976. Los periodistas villaclareños, como todo el pueblo de Cuba, consideramos inhumano no considerar como única y gran tortura, el sufrimiento de padres, hermanos, hijos y amigos de la decena de jóvenes deportistas cubanos, la tripulación y más de una docena de extranjeros que perdieron sus vidas hace treinta años. 

Unión de Periodistas de Cuba

Villa Clara

Rumbo al colapso para sumarse a la RAE

Un retruécano semejará otra vez la palabra BLOQUEO ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el próximo 8 de noviembre. A esta instancia internacional se viene presentando, desde 1992, un proyecto de Resolución bajo el título “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

Cada año, a partir de esa fecha, Cuba constata la solidaridad de los países que suman sus votos como expresión de condena a tan inhumana posición. Sin embargo, el gobierno norteamericano insiste en mantener inamovible un BLOQUEO que a todas luces se tambalea. 

«Fracasará y se estrella contra la resistencia del pueblo cubano». Así lo apuntó con énfasis este lunes el Vicecanciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, al presentar en la sede del MINREX el Informe que Cuba presentará a la ONU.¡Y cuánto nos place percibir su final! Sobre todo a quienes hemos nacido, crecido y vivido aprendiendo que BLOQUEO es una palabra de significado malévolo.

Además de atribuirle como sinónimo barrera, cerco,  asedio, aislamiento y limitación, para los nacidos después de 1959 en la Isla, quiere decir insulto, intromisión en los asuntos internos de nuestro país, provocar daños a terceros, violar la soberanía y libertad para establecer relaciones comerciales…

 O sea, una interminable lista de acciones dislocadas que evidencian la política hostil del gobierno de los Estados Unidos hacia la Mayor de las Antillas.Pero, el próximo 8 de noviembre, cuando la Asamblea General de la ONU examine por decimoquinta ocasión el tema, y se proceda a la votación del proyecto de Resolución 60/12, la humanidad conocerá nuevamente un golpe de triunfo sobre la injusticia. Otra victoria frente a la disparatada determinación de restringir económicamente a Cuba.

Más de 86 mil millones de dólares ha sido el costo de imponer, por más de cuarenta años, tan inhumanas leyes. Recrudecidas durante los últimos años y condenadas de manera prácticamente unánime, en defensa de los principios y las normas del Derecho Internacional.Si el pasado año el proyecto que exige el fin del bloqueo impuesto a Cuba, recibió un total de 182 votos, respecto a los 191 con derecho a emitir un fallo, con claridad se puede avizorar que dentro de un mes volverá a ratificarse la derrota de la política norteamericana contra este país.

Mientras lleguen los resultados —de seguro halagüeños— mi hija de 11 años descubre por sí misma en sus clases de Historia de Cuba cómo desde la Enmienda Platt, anexada en 1898 a la Constitución de la República, el imperio norteamericano hace pública su inconformidad con la independencia de Cuba.

Entonces llega el momento de advertirle que si bien ese engendro yanqui denominado BLOQUEO, para los de mi generación hoy es una palabra maldita, tanto ella como sus coetáneos le podrán atribuir en el futuro otras significaciones.Más allá de la simple unión de siete letras registradas en el Diccionario de la Real Academia Española como: «Acción y efecto de bloquear. || 2. Mar. Fuerza marítima que bloquea. || ~ efectivo. m. El que se hace con fuerzas marítimas suficientes para cortar las comunicaciones. || ~ en el papel. m. El que consiste solo en declaraciones escritas, sin estar apoyado por fuerzas bastantes para que resulte efectivo. || declarar el ~ la potencia bloqueadora. fr. Proclamarlo o notificarlo inicialmente. || violar el ~ un buque neutral. fr. Entrar en punto o paraje bloqueado, o salir de él.» Con certeza habrá que sumar una definición que permita ilustrar a nuestros sucesores la prepotencia de un gobierno y el colapso de una política genocida.   

Entrevista al Barrio

Entrevista al Barrio

¿Dónde encontrar palabras justas para este 28 de septiembre?

 Las letras se plantan en firme sobre la cuartilla en blanco y dejan leer la respuesta:Allí, detrás  de cinco celdas norteamericanas; en la mirada de cinco hermanos nuestros, cuya resistencia y juventud nos enseña cómo se aprende a crecer mientras se aguarda por la libertad. Un derecho merecido que nunca debieron quitarles. 

¿Cómo hablar en pocas líneas de tantos hombres y sus historias acumuladas por 46 años? ¿Qué nuevos argumentos tener para sumar razones a los festejos? 

 Fácil. Obsérvese  a los abuelos con vejez  segura. A sus hijos obreros, amas de casa, intelectuales o simplemente constructores de la sociedad. A los hijos de esos hijos que estudian y trabajan. A los sueños del recién  nacido o los latidos del que está por nacer.

 ¿Cuáles frases expresar, a diferencia de años anteriores, para distinguir esta feliz jornada, mucho más resplandeciente y renovada? 

 Únicamente el Barrio puede decir, escribir por sí mismo la historia. Es él quien se  lamenta ante el apagón y luego se alegra cuando sabe del restablecimiento del fluido eléctrico. Busca, indaga, aclara dudas y apoya en colectividad para que no existan confundidos.Es este Barrio, popular, criollísimo y diestro en lograr una caldosa auténtica en la que una mezcla variada de viandas, carnes y sazones, arde por el calor de valores humanos y dentro de la más inmensa de las cazuelas: la patria.

 ¿Qué resta decir? 

Que cada vez resultan risibles las pretensiones del presidente George W. Bus. Que pierden el tiempo al hablar de una Cuba más nueva y democrática que la existente. Que en esta isla, desde 1960, ante el primer petardo terrorista, el pueblo entero aceptó constituir un sistema  de vigilancia colectiva. Cuadra por cuadra, cada Barrio se convirtió en un comité defensor de esta Revolución. 

Una razón más para pedir salud y vida para su fundador: El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. 

Nacer bajo los petardos

Nacer bajo los petardos

AQUELLOS RECUERDOS TODAVÍA VIBRAN EN CUBA (apuntes)

  1.  Atardecer del 28 de septiembre de 1960
  2. (...) Frente a la terraza norte del Palacio Presidencial (el edificio alberga el Museo de la Revolución actualmente).
  3. Fidel regresó horas antes de Nueva York, donde había definido, en la XV Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (...) El orador se refiere a la solidaridad y la vergüenza de los negros y las negras de Harlem y... ¡estalla un petardo! Nadie se amilana ante el ataque gusano. El Himno Nacional es cantado. Hay gritos de ¡Viva Cuba! ¡ Viva la Revolución! Explota un segundo, un tercer petardos...Y esa fusión maravillosa del pueblo y su Comandante, contesta y crea.
    Fidel dice: "...vamos a establecer un sistema de vigilancia colectiva, vamos a establecer un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva... Están jugando con el pueblo y no saben todavía quién es el pueblo; están jugando con el pueblo y no saben la tremenda fuerza revolucionaria que hay en el pueblo."
  4. Ampliar en www.lacalle.cubaweb.cu/Creación/surgimiento.htm

...de cada grano de polvo, se levanta el enemigo a echar abajo, a garfio y a saeta, cuanto nace con ala.

José Martí. El Partido Liberal. México. 28 de septiembre de 1890.

INTERNET y los cambios en el lenguaje periodístico

INTERNET y los cambios en el lenguaje periodístico

La aparición de Internet  como nuevo medio de información impone cambiar el lenguaje periodístico tradicional, a fin de lograr una mayor efectividad de los mensajes en el ciberespacio. Estudios realizados sobre cómo conceptuar los géneros clásicos del  periodismo en  la actualidad, exponen la necesidad de redefinirlos con la perspectiva de la ciencia del texto como única manera de describir, con objetividad, las características de los discursos hipertextuales que hoy se encuentran en las ediciones digitales de los diferentes medios de difusión masiva. ¿Cómo se comportan estos análisis en el contexto cubano? 

 «¿Qué ha cambiado, en realidad?  Mucho y nada.» 

Resulta incongruente que ante los avances de las siempre, y cada vez más, Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC), las rutinas productivas e ideologías profesionales del sector periodístico cubano continúen inamovibles. Por más que se incrementen los espacios de debate entorno al «fenómeno» de Internet y su impacto en la prensa nacional, y extranjera; para nosotros las reflexiones continúan estancadas en los necesarios ajustes que deben existir en cuánto a recursos económicos e infraestructura tecnológica.

Y resulta precupante que solo desde la academia exista un indicio de que debemos dirigir la vista a dilucidar qué ocurre en el ámbito profesional y comunicativo ante las bien aceptadas, y nunca rechazadas, NTIC.    Añadir una mirada desde este otro ángulo a la realidad cubana, nos permitirá  encontrar un punto de concordancia con las reflexiones surgidas en otras latitudes del planeta.

En esencia se trata de un gran reto profesional, pues en nuestro entorno más cercano sabemos que la práctica, como criterio ineludible de la verdad, siempre aportará juicios desproporcionados respecto a cualquier estudio teórico.Sin embargo, consideramos provechoso prestar mayor atención a los análisis preliminares referentes a la necesidad de adapatar el leguaje periodístico al nuevo medio de comunicación que nos propone Internet.

Causa aliento constatar, que en el caso de Cuba, las universidades cuentan con receptores del tema entre los profesionales que ejercen el periodismo. Sabemos que falta tiempo para sumar este punto en las agendas de trabajo de los decisores, pues se trata de la definición estratégica de prioridades. Más temprano que tarde dejaremos de ser los únicos en insistir, o mejor los que continuamos pensando en este asunto, a partir de la  pregunta que a todos hiciera Rosa Miriam Elizalde, durante el II Festival de la Prensa Escrita celebrado el 13 de diciembre del 2002:  « ¿Qué ha cambiado, en realidad?

Con esta interrogante se abrió una polémica que trascendió hasta las redacciones de periódicos, emisoras de radio, telecentros y agencias. Encontrar la respuesta aún nos ocupa, y preocupa, pues finalmente existe cosenso en que la manera tradicional de escribir no se ajusta a los medios digitales.

En aquellos momentos iniciales, existió coincidencia mayoritaria en que los cambios resultaban muchos, por la aparición de Internet como un canal que inauguraba la interactividad, una modalidad comunicativa totalmente inédita por la unión en un mismo cuerpo del nuevo usuario: Lector-oyente-televidente. 

«(…) Estamos ante una disyuntiva similar a la que vivieron nuestros antepasados cuando apareció la rueda, la imprenta, la máquina de vapor o el avión (...) Estamos ante el dilema de la relación, a veces incestuosa, del hombre y la máquina, de quién domina a quién, pero sobre todo, ante el dilema de la creatividad y de la información.», afirmaba Rosa Miriam.   Y la cita casi nos obliga a reconocer sus razones, no muy bien entendidas por algunos colegas en aquellos  primeros momentos de reflexión colectiva,   para comprender la segunda parte de su pregunta/respuesta:    ¿Qué cambiamos, en realidad? NADA.   

«La red es lógica, método y esfuerzo. (…) El reto sigue  siendo el mismo que con la máquina de escribir y la pluma de ganso: comunicar[1]Y subrayaba con razón nuestra colega que la gran encomienda de Internet no es tecnológica, sino política  y filosófica. Una cuestión ética. Necesidad de redefinir los géneros clásicos  De acuerdo con otros criterios esgrimidos a nivel universal, consideramos oportuno variar las técnicas y lenguajes de la redacción para las web periodísticas. Entre las valoraciones más reconocidas se encuentran las aportadas por Javier Díaz Noci y Ramón Salaverría, dos catedráticos españoles y autores de diversos artículos y libros de consulta obligada en las facultades de periodismo.

El más circulado y utilizado en la academia se titula Manual para la redacción periodística en Internet, en el que ambos profesores dejan en claro que la aparición de la red de redes significa contar con un medio de comunicación diferente y  por tanto deben ser distintas las formas de elaborar las noticias publicadas en el ciberespacio. De ahí que hablen de la necesaria definición de los cibergéneros periodísticos.  

Sus opiniones se basan en el análisis de la evolución editorial en los medios digitales. Al respecto afirman: «uno de los aspectos que apenas ha comenzado a dar sus primeros pasos, es el de la redacción periodística. Muchos periodistas escriben ya en Internet, pero la mayoría de ellos sigue sin saber escribir para Internet. Esto es, ignoran las posibilidades expresivas que el ciberespacio ha descubierto para el periodismo, y se limita a perpetuar los géneros y rutinas que aplicaban en los medios precedentes»

[2]Asimismo, en  el volumen 142 de la revista Novática, de la Asociación de Técnicos de Informática, aparecen los primeros argumentos expuestos por el profesor Salaverría. Su artículo De la  pirámide invertida al hipertexto, constituye una verdadera radiografía a cómo ha variado el texto periodístico, a la vez que propone el empleo de los tipos básicos de escrito —narración, descripción, exposición y argumentación— como nuevo criterio para organizar y redactar las informaciones periodísticas en Internet.  

Algunos fragmentos del artículo ayudan a conocer la  esencia de las ideas de este catedrático español:  « (…) La ductilidad del medio digital, mucho mayor que la del diario de papel, fomenta esta constante renovación formal.  Pero si bien esta facilidad para la mudanza en los diarios digitales es máxima en teoría, lo cierto es que la innovación no está alcanzando con igual ritmo a las diversas áreas del nuevo medio. 

Se innova, sobre todo, en los aspectos tecnológicos relacionados con la gestión documental de las publicaciones (...) y se innova también en los aspectos comerciales y de interactividad con los usuarios (...). Frente a este notable avance en los aspectos más instrumentales, las técnicas profesionales que se relacionan con la esencia del trabajo periodístico, aquellas que afectan al contenido informativo y a la manera en la que éste se comunica, apenas si han dado pasos adelante.»

¿Cómo llegar al cibertexto? No se trata de una «fórmula mágica», ni de ubicar en la red, con aparente desorden, lo que tenemos en otros soportes (papel, audio o video). Por el contrario, el esquema del cibertexto —definido como célula informativa— resulta más comprensible si partimos del  descrédito a la falsa analogía entre la pantalla y el libro.«El medio digital es muy distinto al propiciado por la lectura. Los ojos miran —no leen— a la pantalla y se encuentran con una confluencia de varios lenguajes»[3]

Para una primera taxonomía de los géneros ciberperiodísticos, Díaz Noci recurre a la retórica aristotélica y a los estudios más recientes de Perelman y Olbrecht-Tyteca para descubrir que la estrategia textual de los hipertextos no posee su basamento exclusiva y absolutamente en la supuesta objetividad  o esterilidad informativa, sino más bien consiste en la hibridación de diferentes lenguajes, cuyo resultado final es el producto comunicativo que se inserta en la red.La clasificación de estos cibergéneros en informativos, interpretativos, dialógicos y argumentativos permite comprender mejor  por qué se trata de un concepto fundamentado en la ciencia del texto, según lo explica Díaz Noci en su artículo Los géneros ciberperiodísticos: una aproximación a los cibertextos, sus elementos y su tipología.

Al proponer este intento de «construir una teoría de los géneros periodísticos, a semejanza de lo que se ha hecho en los estudios literarios» y especificar que no resulta una obligación exclusiva de la academia, sino, en suma de gran utilidad «para las rutinas laborales de los periodistas y para que resulten reconocibles por los lectores», Díaz Noci invita a extender sus análisis a terrenos inexplorados.  

Sobre todo porque entre sus sugerencias incluye la de examinar unos u otros productos informativos hipertextuales a fin de «determinar cuáles son las características definitorias de los cibertextos del periodismo en Internet, y ver hasta qué punto y en qué medida se cumplen».Para iniciar el análisis de los discursos hipertextuales se debe tener en cuenta la  tendencia lingüística dedicada al desarrollo de casi toda una ciencia del texto periodístico. Entre  sus definiciones del texto informativo «tradicional», éste se considera una organización de reglas de coherencia lineal (sintáctica) y reglas de coherencia global (semánticas).

Su aplicación a un cibertexto periodístico, da lugar a tres niveles de coherencia, de acuerdo con las indagaciones de Engebretsen y que de Díaz Noci refiere en sus estudios así:

Coherencia intranodal: donde cada nodo debe ser coherente  en sí mismo y contar  con la suficiente autonomía significativa.

Coherencia internodal: donde la conexión entre nodos debe ser coherente.

Coherencia hiperestructural: donde el conjunto de nodos que componen cada hiperdocumento deben componer estructuras coherentes.

Luego de exahustivo análisis de las dintintas corrientes de la teoría del texto, este autor español concluye que nuevamente el modelo predicacional e internacional de aplicación al periodismo propuesto por Teun A. Van Dijk, se ajusta perfectamente al análisis del discurso periodístico digital, ya que como producto comunicativo en sí mismo posee estructuras generales, o macroestructuras y microestructuras.

Visto así, los cibertextos también expresan los cinco criterios retóricos definidos como inventio, dispositio, elocutio, actio y memoria.   Estos se realcionan con las caracteríscas propias, y exclusivas, del medio digital, es decir: la hipertextualidad, multimedialidad, interactividad y temporalidad.Díaz Noci lo especifica mediante la siguiente realción:

Inventio: Multimedialidad y poliacroasis
Dispositio: Estructuras hipertextuales
Actio: Interactividad
Elocutio: Recursos multimedia
Memoria: Interconexión potencialmente ilimitada de INTERNET

       Una mirada a la red interior 

Una observación mínima, desde esta perspectiva, a la prensa digital cubana, revela la urgencia de inciar el estudio de los cibergéneros periodísticos con una visión más profunda. Por el momento solo expondremos una valoración crítica a partir de una mirada comparativa realizada hacia el interior de dos páginas web periodísticas de la región central: Vanguardia y Escambray.

En general, ambas ediciones digitales cuentan con un soporte tecnológico que permite la hipertextualidad. Escambray la incluye con mayor sistemacidad en sus productos comunicativos. Aunque se constata un predominio en las temáticas del deporte y otras de corte social. 

Vanguardia, por su parte, se destaca por el softwere de Quipusnews, el cual posibilita una actualización dinámica, así como la incorporación de todos los recursos de la web. Si bien en el sitio sobresale la interactividad lograda con el foro y las encuestas, salvo en muy escasos materiales asociados al tema del bloqueo o los discurso del Comandante en Jefe Fidel Castro, este criterio retórico que para Díaz  Noci es el actio, no se logra mediante la interconexión directa al contenido noticioso que posee, tal y como se propone en la estructura de la célula informativa definida por Salaverría.

Vale referir que, en cambio, Escambray, cuyo soporte puede considerarse desactualizado (corre sobre el Frontpage), facilita que el  actio  tenga lugar desde el  centro de la información.Este breve asomo nos permitió corroborar que si bien los cibertextos periodísticos de ambas páginas web cumplen con los criterios de dispositio (estructuras hipertextuales) y memoria (interconexión potencialmente ilimitada de INTERNET), en honor a la verdad queda un buen camino por recorrer para añadir los restantes criterios; el inventio y elocutio, relacionados ambos con la multimedialidad.

Podemos concluir que en suma las redacciones digitales cubanas, en particular las de la región central, poseen recursos humanos y tecnológicos  pertinentes para iniciar la reestructuración de los cibertextos que publican. Estos productos pueden elaborarse con un lenguaje periodístico ajustado a los enfoques de ciencia del texto, y pueden contribuir a definir el concepto de cibergénero periodístico con las experiencias que tengan lugar en las rutinas productivas, así como los necesarios cambios en las ideologías profesionales que imponen las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación



[1] Rosa Miriam Elizalde. Cambia la tecnología, ¿cambiamos nosotros?, Clic Internet, pág. 104 
[2] Ramón Salaverría. Manual de Redacción Periodística en Internet, Prólogo.

[3] Amelia Fernández, citada por Javier Díaz Noci en Teoría de los géneros ciberperiodísticos, pág 2

Un viaje en Tren

Un viaje en Tren

 El Argentino Facundo Cabral, escribió este texto que me gustaría compartir con los amigos y lectores de mi blog.

La vida es comparable con un viaje en tren, comparación interesante porque nuestra vida está llena de embarques y desembarques, de accidentes, de sorpresas agradables, con subidas y bajadas tristes.Cuando nacemos, subimos y encontramos seres queridos: nuestros padres. Lamentablemente ellos, en alguna estación, bajarán definitivamente.Pese a esto debemos continuar; conoceremos a otras personas. Durante la travesía, subirán hermanos, amigos y amores. Muchos sólo realizarán un corto paseo. Otros estarán siempre a nuestro lado compartiendo alegrías y tristezas. En el tren también viajarán personas que andarán de vagón en vagón para ayudar a quien lo necesite. Muchos se bajarán y dejarán recuerdos imborrables. Otros viajarán sin que nadie perciba que están ahí sentados.Algunos pasajeros queridos, prefieren sentarse lejos, en otros vagones. Eso nos obliga a viajar separados, aunque no impedirá que con alguna dificultad, nos acerquemos. Lo difícil es aceptar que a pesar de estar cerca no podremos sentarnos juntos, pues otras personas los acompañan.

Este viaje es así  lleno de atropellos, sueños, fantasías, espera, llegadas y partidas. Este tren solo realiza un viaje: el de ida. Viajemos lo mejor posible, intentando una buena relación consus pasajeros, pues en algún momento del viaje, alguien puede perder sus fuerzas y deberemos entenderlo, como alguien nos entenderá y ayudará cuando nos ocurra lo mismo.El gran misterio es no saber en cuál estación nos toca descender.  Cuando tenga que  bajarme del tren, ¿sentiré añoranzas? La respuesta es sí; dejar a mis hijos viajando solos será muy triste. Separarme delos amores de mi vida, será doloroso. Tengo la esperanza de que en algún momento nos encontraremos en la estación principal, y tendré la emoción de verlos llegar conmucho más experiencia de la que tenían alñ iniciar el viaje.Ahora, el tren disminuye la velocidad para que suban y bajen personas. Mi emoción aumenta a medida que el tren va parando.
 ¿Quién subirá? ¿quién será? Me gustaría que usted pensase que desembarcar del tren no es solo una representación de la muerte o el término de una historia que dos personas construyeron y que por motivos íntimos, dejaron desmoronar. Ni la separación  momentánea de un alumno y su profesor. Cuando tenga que  bajarme del tren, ¿sentiré añoranzas? La respuesta es sí; dejar a mis hijos viajando solos será muy triste. Separarme delos amores de mi vida, será doloroso. Tengo la esperanza de que en algún momento nos encontraremos en la estación principal, y tendré la emoción de verlos llegar conmucho más experiencia de la que tenían alñ iniciar el viaje.Ahora, el tren disminuye la velocidad para que suban y bajen personas. Mi emoción aumenta a medida que el tren va parando.


Estoy feliz de ver cómo ciertas personas tienen la capacidad de reconstruir para volver a empezar, eso es señal de lucha, y saber vivir es poder obtener lo mejopr de todos los pasajeros. A pesar de que nuestros asientos no están juntos, con seguridad viajo en el vagón de ustedes

Fidelísima Barba

Fidelísima  Barba

Crecí mirándola, por nuestra, por rebelde. La busqué varias veces en los televisores, en las fotos de las revistas y periódicos. Casi siempre para ver si ya la habían afeitado, como otras que llegaron al llano desde la Sierra y festejaron el triunfo. Pero la encontraba  intacta. En ágil andar y locuacidad, imprimiéndole fuerza y justicia  a la palabra. Y cada vez la veía más brillante, más negra y más poblada. 

Casi había olvidado cómo descubrí esa barba. Eran los tiempos en que comenzaba a distinguirla al tope de una chaqueta olivo guerrillero. Eran años de cambio. Momentos apropiados para mantener incólume lo que nació y creció al calor de los combates. Cuba se reorganizaba administrativa y políticamente. Transcurrían los días de sumar brazos en los cañaverales, de crear y construir.

Cuando aprendí a leer y a escribir, buscaba las palabras de aquel barbudo que a cada rato aparecía en  mis sueños. Lo imaginaba caballero corazón valiente y yo, doncella afortunada.   

Veía al eterno protagonista de mis relatos diferente de aquellos con lanza y armadura. ¿Su barba? Barba noble que comanda, agrupa e inspira, que exige, permite, educa. Enseña ser honestos, solidarios, estudiosos,  revolucionarios, como el Che.

Así comencé a seguir a Fidel.  Discurso tras discurso, en pos de las huellas de sus viajes y visitas por toda Cuba y el mundo.

Un día recorté y guarde una foto suya. «Miren a mi tío», decía a cuántos se la enseñaba.  

Cuando convocó a los pequeños de la Isla para que, vestidos de pioneros, custodiáramos las primeras urnas revolucionarias,  cumplí muy oronda la misión. Creía que aquel pedido para las elecciones de 1976 había sido solamente para mí, porque de seguro él sabía cuánto me fascinaba su barba. 

Vivíamos otra década complicada, la de los 70. La que avanzó a pesar de que los 10 millones de toneladas de azúcar no sumaron  más que 8,5. La que se fortaleció con el Primer Congreso del Partido. La que vio llorar, enérgico y viril, a un pueblo, ante el injusto crimen del Barbados. La que acrecentó e hizo relucir el  mentón líder.

Una tarde, sobre las piernas de mi padre, escuché al Comandante hablar de pueblos pobres, de deudas externas impagables, de un imperio dominante, de otros cambios que debían ocurrir fuera de los límites de nuestra Patria. Quise repetir la pregunta de siempre. Insistía en conocer el porqué de dejársela crecer. Mas, la prudencia me indicó seguir escuchándolo.  

Ya adulta busqué  todas las respuestas posibles de aquella infantil interrogante. Convencida de su simbolismo, leí que Ignacio Ramonet dedicó un tiempo de sus Cien Horas con Fidel para hablar de ella. 

Según cuenta, exhibirla por casi 50 años le ha posibilitado al Jefe de la Revolución cubana, ganar tiempo y dedicarse a asuntos más importantes que al de permanecer frente al espejo, cuchilla  en mano.

Recordé entonces las primeras explicaciones de mi padre: «Me parece que se afeitará cuando todos los pueblos sean libres».

La vida reafirma que, encanecida, con mayor vigor y experiencia, a esta barba, tan universal por cotidiana, la encontramos colmada de lecciones. 

No negra. No blanca. Dolorosa y gris por los oprimidos. Más crecida mientras se recupera de su transitoria enfermedad. Más clara, genuina, solidaria y pura. Militante, fidelísima.

THE SOVEREIGNTY OF CUBA MUST BE RESPECTED

THE SOVEREIGNTY OF CUBA MUST BE RESPECTED

As a result of the communication of Fidel Castro on his state of health and the provisional delegation of his responsibilities, high ranking U.S officials have formulated more explicit statements about the immediate future of Cuba. The Secretary of Commerce Carlos Gutierrez said that “the moment has arrived for a true transition towards a true democracy” and the White House spokesman Tony Snow said that his government is “ready and eager to provide humanitarian, economic and other aid to the people of Cuba", as was recently reiterated by President Bush.
  
Already the “Commission for Assistance to a free Cuba”, presided over by the Secretary of State Condoleezza Rice,
pointed out in a report issued  on June  the urgency of working today to ensure that the Castro regimen's succession strategy does not succeed” and President Bush indicated that this document “demonstrates that we are actively working for change in Cuba, not simply waiting for change”. The Department of State has emphasized that the plan includes measures that will remain secret “for reasons of national security” and to assure its “effective implementation”.

It is not difficult to imagine the character of such measures and the “announced assistance” if one considers the militarization of the foreign policy of the present American administration and its performance in Iraq.

In front of this increasing threat against the integrity of a nation, and the peace and the security of Latin America and the world, we the signatories listed below demand that the government of the United States respect the sovereignty of Cuba. We must prevent a new aggression at all costs.

En Español

Intelectuales del mundo piden que la soberanía de Cuba sea respetada

      07 de Agosto, 2006


       A raíz de la comunicación de Fidel Castro sobre su estado de salud y
la delegación provisional de sus cargos, altos funcionarios estadounidenses
han formulado declaraciones cada vez más explícitas acerca del futuro
inmediato de Cuba. El Secretario de Comercio Carlos Gutiérrez opinó que
"llegó el momento de una verdadera transición hacia una verdadera
democracia" y el vocero de la Casa Blanca Tony Snow dijo que su gobierno
está "listo y ansioso para otorgar asistencia humanitaria, económica y de
otra naturaleza al pueblo de Cuba", lo que acaba de ser reiterado por el
Presidente Bush.

      Ya la "Comisión para una Cuba libre", presidida por la Secretaria de
Estado Condoleezza Rice, había destacado en un informe a mediados de junio
"la urgencia de trabajar hoy para garantizar que la estrategia de sucesión
del régimen de Castro no tenga éxito" y el Presidente Bush señaló que este
documento "demuestra que estamos trabajando activamente por un cambio en
Cuba, no simplemente esperando a que ocurra". El Departamento de Estado ha
subrayado que el plan incluye medidas que permanecerán secretas "por razones
de seguridad nacional" y para asegurar su "efectiva realización".

      No es difícil imaginar el carácter de tales medidas y de la
"asistencia" anunciada si se tiene en cuenta la militarización de la
política exterior de la actual administración estadounidense y su actuación
en Irak.

      Ante esta amenaza creciente contra la integridad de una nación, la paz
y la seguridad en América Latina y el mundo, los abajo firmantes exigimos
que el gobierno de los Estados Unidos respete la soberanía de Cuba. Debemos
impedir a toda costa una nueva agresión.

      José Saramago, Portugal; Wole Soyinka, Nigeria; Adolfo Pérez Esquivel,
Argentina; Dario Fo, Italia; Desmond Tutu, Sudáfrica; Rigoberta Menchú,
Guatemala; Nadine Gordimer, Sudáfrica; Zhores Alfiorov, Rusia; Noam Chomsky,
EEUU; Oscar Niemeyer, Brasil; Harry Belafonte, EEUU; Mario Benedetti,
Uruguay; Ignacio Ramonet, España-Francia; Danny Glover, EEUU; Samir Amin,
Egipto; Alfonso Sastre, España; Francois Houtart, Bélgica; Eduardo Galeano,
Uruguay; Juan Gelman, Argentina; Frei Betto, Brasil; Pablo González
Casanova, México; Russell Banks, EEUU; Bernard Cassen, Francia; Ernesto
Cardenal, Nicaragua; Angela Davis, EEUU; Ariel Dorfman, Chile; Tom Morello,
EEUU; Walter Salles, Brasil; Manu Chao, Francia; Blanca Chancosa, Ecuador;
Egberto Gismonti, Brasil; Andrés Gómez, Cuba; Alice Walker, EEUU; István
Mészáros, Hungría; Fredric Jameson, EEUU; Pedro Casaldáliga, Brasil; Franz
Hinkelammert, Alemania; Joao Pedro Stedile, Brasil; Jorge Enrique Adoum,
Ecuador; Fernando Birri, Argentina; Leonardo Boff, Brasil; David Viñas,
Argentina; Emilio Carballido, México; José Luiz del Roio, Italia; Hebe de
Bonafini, Argentina; Thiago de Mello, Brasil; Eugenio Barba,
Italia-Dinamarca; Amiri Baraka, EEUU; Pedro Rivera, Panamá; Amina Baraka,
EEUU; Boaventura de Sousa Santos, Portugal; Armand Mattelart, Bélgica;
William Blum, EEUU; Miguel Bonasso, Argentina; Chico Whitaker, Brasil; María
Rojo, México; Idea Vilariño, Uruguay; Belén Gopegui, España; Diamela Eltit,
Chile; Atilio Borón, Argentina; Luciana Castellina, Italia; Ramsey Clark,
EEUU; Luis Britto García, Venezuela; Stephen Rivers, EEUU; Miguel D'Escoto,
Nicaragua; Stella Calloni, Argentina; Emir Sader, Brasil; Daniel Viglietti,
Uruguay; Lucius Walker, EEUU; Piero Gleijeses, Italia-EEUU; James D.
Cockcroft, EEUU; Aníbal Quijano, Perú; Theotonio dos Santos, Brasil; Pablo
Guayasamín, Ecuador; Leonard Weinglass, EEUU; Susu Pecoraro, Argentina;
Francisco de Oliveira, Brasil; Graciela Duffau, Argentina; Fernando Rendón,
Colombia; Luis Sepúlveda, Chile; Andy Spann, EEUU; Hildebrando Pérez Grande,
Perú; Fernando Pino Solanas, Argentina; Santiago García, Colombia; Michael
Löwy, Brasil; Juan Manuel Roca, Colombia; Pascual Serrano, España; León
Rozitchner, Argentina; Jorge Rufinelli, Uruguay; Franca Rame, Italia;
Alfredo Vera, Ecuador; Patricia Ariza, Colombia; Leslie Cagan, EEUU; Noé
Jitrik, Argentina; Tununa Mercado, Argentina; Eric Nepomuceno, Brasil; James
Petras, EEUU; Keith Ellis, Jamaica- Canadá; Tristán Bauer, Argentina;
Ferreira Gullar, Brasil; Marco Martos, Perú; Lorgio Vaca, Bolivia; Eric
Toussaint, Bélgica; Georges Labica, Francia; Octavio Getino, Argentina;
Richard Levins, EEUU; Martin Almada, Paraguay; Elmar Alvater, Alemania;
Roberto Montoya, Argentina; Víctor Heredia, Argentina; Víctor Víctor, R.
Dominicana; Tomás Borge, Nicaragua; Eva Forest, España; Michele Mattelart,
Francia; Leticia Spiller, Brasil; Javier Couso, España; Fernando Suárez,
México; Salim Lamrani, Francia; Montserrat Ponsa, España; Jean Pascal Van
Ypersele, Bélgica; Verenice Guayasamín, Ecuador; Marilia Guimarães, Brasil;
Gioconda Belli, Nicaragua; Tarek Williams Saab, Venezuela; Isidora Aguirre,
Chile; Suzy Castor, Haití; Claribel Alegría, El Salvador; Andrés Sorel,
España; Ann Sparanese, EEUU; Denisse Stoklos, Brasil; Alessandra Riccio,
Italia; Carlos Fernández Liria, España; Alex Cox, Reino Unido; Michel
Collon, Bélgica; Danny Rivera, Puerto Rico; Tato Pavlovsky, Argentina; Román
Chalbaud, Venezuela; James Early, EEUU; Jean Brigmont, Bélgica; Anthony
Arnove, EEUU; Carlo Frabetti, Italia-España; Fernando Buttazoni, Uruguay;
Fernando Morais, Brasil; Ramón Chao, España-Francia; Silvio Tendler, Brasil;
Hanan Awwad, Palestina; Orlando Senna, Brasil; Saul Landau, EEUU; Francisco
Jarauta, España; Adolfo Colombres, Argentina; Roberto Amaral, Brasil; Pilar
del Río, España; Fernando Ainsa, Uruguay; Alcira Argumedo, Argentina; Carmen
Bohorquez, Venezuela; Steve Williams, EEUU; Hernando Calvo Ospina,
Colombia-Francia; Gilberto López y Rivas, México; Juan Carlos Camaño,
Argentina; Michael Parenti, EEUU; Marta Palau, México; Italo Ordóñez,
Ecuador; Gloria la Riva, EEUU; Francisco Villa, Chile; Gennaro Carotenuto,
Italia; Edward Sanders, EEUU; Ersi Sotiropulos, Grecia; Constantino Bértolo,
España; Manuel Cabieses, Chile; Jose A. De Frietas (Tunai), Brasil; Thelva
Nava, México; Hugo Urquijo, Argentina; Isaura Navarro, España; Cecilia
Conde, Brasil; Igor Jinkings, Brasil; Iosu Perales Arretxe, País Vasco; Issa
Makhlouf, Líbano; Marcos Roitman, España; Héctor Díaz Polanco, R.
Dominicana; Antonio Maira, España; Arturo Andrés Roig, Argentina; Roy Brown,
Puerto Rico; Al Campbell, EEUU; Luisa Vicioso, R. Dominicana; Carlos Fazio,
Uruguay; Luciano Vasapollo, Italia; John Beverley, EEUU; Carlos Varea,
España; Víctor Flores Olea, México; Hassan El Ouazanni, Marruecos; Jitendra
Sharma, India; José Mulligan, Nicaragua; Beto Almeida, Brasil; Juan Madrid,
España; Sonja de Vries, EEUU; Red Ronnie, Italia; Juan Kalvellido, España;
Miguel Urbano, Portugal; Nora de Izcue, Perú; Raúl Pérez Torres, Ecuador;
Santiago Alba Rico, España; José Steinsleger, México; Setsuko Ono,
Japón-EEUU; Susan Willis, EEUU; Vicente Romano, España; Néstor Kohan,
Argentina; Pedro de Castro Amaral, Brasil; Angeles Maestro, España; Vicente
Battista, Argentina; Stefania Mosca, Venezuela; Clifton Ross, EEUU; Zlatko
Krasni, Serbia; Wim Dierckxsens, Costa Rica; Sérgio Saboya, Brasil; Claudio
Katz, Argentina; Luciano Alzaga, Argentina; Corium Aharoniam, Uruguay;
Donatella Mészáros, Italia; Carol Cross, EEUU; Raly Barrionuevo, Argentina;
Kali Akuno, EEUU; Gloria Berrocal, España; Rodolfo Livingston, Argentina;
Remy Herrera, Francia; Mano Melo, Brasil; Irene Amador, España; Paul Emile
Dupret, Bélgica; Jaime Losada, España; Marcelo Resende, Brasil; Pablo
Marcano García, Puerto Rico; Miguel Martín Ayllón, España; José C. Rovira,
España; Alvaro Castillo Granada, Colombia, Natalia Toledo, México; Consuelo
Sánchez, México; José Heleno Rotta, Brasil; Shirley Pate, EEUU; Gerardo
Cerdas Vega, Costa Rica; Carlos Marés, Brasil; Clarisse Chiappini Casthilos,
Brasil; Michael S. Smith, EEUU; José Luis Tagliaferro, Argentina-Italia;
Claude Marks, EEUU; Iñaki Errazkin, España; Eduardo Ebendinger, Brasil; León
Ferrari, Argentina; Guy Bajoit, Bélgica; Lia Sessy, Italia; Ricardo Antunes,
Brasil; María Toledano, España; Robert Franck, Bélgica; Verena Graf, Suiza;
Eva Björklund, Suecia; Raúl Vallejo, Ecuador; Eduardo Guimarães, Brasil;
Aitana Alberti, Argentina-Cuba; Sara Rosemberg, Argentina; Beatriz Bissio,
Brasil; Bert de Belder, Bélgica; Jaime Mejía Duque, Colombia; Jane Franklin,
EEUU; Alicia Hermida, España; Ana Esther Ceceña, México; Angel Parra, Chile;
Branca Eloysa P. Ferreira, Brasil; Dionne Brand, Canadá; Sergio J. Dos
Santos França, Brasil; Lêdo Ivo, Brasil; Rosario Murillo, Nicaragua; José
Antonio Barroso Toledo, España; Christine Fayart, Bélgica; Caique Botkay,
Brasil; Angelica Malinarich-Dorfman, Chile; Manuel Fernández-Cuesta, España;
Sidnei Liberal, Brasil; Carlos Takeshi, Brasil; Jean Pestiaux, Bélgica;
Aderbal Ashogun, Brasil; Carlos Baron, Chile; Alejandro Moreano, Ecuador;
Hans-Otto Dill, Alemania; Carmem Regina de Vargas, Brasil; Richard Becker,
EEUU; David Lagmanovich, Argentina; Carmen Vargas, Brasil; Jean Philippe
Peemans, Bélgica; Aderbal Moreira Costa, Brasil; Claudia Korol, Argentina;
Teodoro Buarque de Hollanda, Brasil; Enrique Dacal, Argentina; Célia Ravero,
Brasil; Nico Hirft, Bélgica; Andrea Duffour, Suiza; Ana Tendler, Brasil;
Carolina Virguez, Colombia; Terezinha Lameira, Brasil; Juan Carlos
Volnovich, Argentina; Clarissa Matheus, Brasil; Hugo Achugar, Uruguay;
Michael Steven Smith, EEUU; Nicolas Bardos, Bélgica; Anisio Palhano P.
Ferreira, Brasil; Vera Malaguiti, Brasil; Danielle Bleitrach, Francia;
Rafael Spregelbud, Argentina; Augusto Boal, Brasil; Bob Stone, EEUU; Pierre
Beaudet, Bélgica; Clarisse Mantuano, Brasil; Vivaldo Franco, Brasil; Claufe
Rodrigues, Brasil; Alicia Jrapcko, EEUU; Waldir Leite, Brasil; Dácio Malta,
Brasil; Anne Waldmann, EEUU; Danon Lacerda, Brasil; Betsy Bowman, EEUU;
Denise Fraga, Brasil; Bryan Becker, EEUU; Echaterina Brasileiro, Brasil; Joy
Harjo, EEUU; Jorge Fons, México; Emilio Mira y Lopez, Brasil; Fábio
Basilone, Brasil; Mary Louise Pratt, EEUU; Andrés Linares, España; Geraldo
Moreira, Brasil; Angeles Diez Rodríguez, España; Ana Lydia Vega, Puerto
Rico; Susana Fiorito, Argentina; Joseph Mutti, EEUU; Haroldo Costa, Brasil;
Margot Pepper, EEUU; Isadora Jinkings, Brasil; Carlos Tena, España; Andrés
Ordoñez, México; Ivair Itagiba, Brasil; David Acera Rodríguez, España; Ivana
Jinkings, Brasil; Eduardo Hernández Fernández, España; Jalusa Barcelos,
Brasil; Iñaki Markiegi, España; Jaqueline da Silva, Brasil; Jorge Lopez Ave,
España; Jesús Chediak, Brasil; Justo Carracedo, España; Jean Portante,
Luxemburgo; José Vicente Tavares dos Santos, Brasil; José Braga, Brasil;
Jussara Freire, Brasil; Miguel Riera Montesinos, España; Leila Jinkings,
Brasil; Pepe Mejía, España; Luis Carlos Cseko, Brasil; Alain Ruscio,
Francia; Mãe Beata de Yemoja, Brasil; Susana Vellegia, Argentina; Marcello
Guimaraes, Brasil; Beatriz Stolowicz, México; Marcellus Machado, Brasil;
Horacio Verzi, Uruguay; Elvira Concheiro, México; Mário Augusto Jakobskind,
Brasil; Luciano Concheiro, México; Isabel-Clara Simó, España; Xavier Dalfó,
España; Michele Victer, Brasil; Monique Lemaitre, México; Miwa Saboya,
Brasil; Natalia Toledo, México; Nilo Batista, Brasil; Hane Haga, Noruega;
Olny de Freitas, Brasil; Clemente Padín, Uruguay; Raymundo de Oliveira,
Brasil; Hernán Rivera Letelier, Chile; Quintín Cabrera, Uruguay; Regina
Libonati, Brasil; Douglas Bohórquez, Venezuela; Zezé Sack, Brasil; Catherine
Murphy, EEUU; Maximilien Laroche, Haití; Hiber Conteris,Uruguay; Joao Ubaldo
Ribeiro, Brasil; Marita Fornaro, Uruguay; Graciela Paraskevaidis, Uruguay;
Rafael Aponte Ledée, Puerto Rico; Daisy Zamora, Nicaragua; Mauricio Kartun,
Argentina; Cecilia Boal, Brasil; C. K. Otead, Nueva Zelanda; Chiranan
Pritpeecha, Tailandia; Gerhard Falkner, Alemania; Quincy Troupe, EEUU; Neshe
Yashin, Chipre; Koulsy Lamko, Chad; Nicole Cage Florentiny, Martinica ;
Leslee Lee, Perú; Andrés Rivera, Argentina; Juan Cristóbal, Perú; Frèdèric
Debuyst, Bélgica; Jean Claude Fritz, Francia; Gérard Fritz, Francia; Jacques
Bidet, Bélgica; Milagros Rivera, Puerto Rico; Katalina Montero, EEUU; Luis
Fernando Eyerbe, Argentina-Brasil; Daniel Veronese, Argentina; Pat Murphy,
EEUU Kendell Hoppolyte, Santa Lucía; Breyten Breytenbach, Sudáfrica;
Ingibjörg Haraldsdóttir, Islandia; Clara Algranati, Argentina; José Seoane,
Argentina; David Franco Monthiel, España.

      Para adherirse:
www.porcuba.org, soberania@porcuba.org

     To sign: www.porcuba.org, soberania@porcuba.org

Fuente: CUBARTE

La vida sigue igual.

La vida sigue igual.

Lamentándome quedé aquella noche en que mis padres salieron a romancear. Iban con su amor, en fuga, hacia la gran pantalla del único cine del pueblo. Iban a ver, una de las películas extranjeras más taquilleras del momento por tener entre sus protagonista al universal cantante español Julio Iglesias.

Con mis cinco años por cumplir, resultaba imposible comprender tanta euforia entre los adultos del barrio. Desconocía el impacto de ver una historia cinematográfica. Solo logré entenderlos cuando la advertencia de «para mayores de 16 años», dejó de cerrarme las puertas de la sala grande. Luego, para bien de todos, creció el número de ellas en el país.

Y hasta en las pequeñas pantallas, en las salas del hogar, vemos filmes de estreno. Ahora bien, la historia melodramática contada cuadro a cuadro, durante una hora y 33 minutos, con la dirección de Eugenio Martín mostró una filosofía de vivir promotora del optimismo, la confianza y el querer hacer que cada ser humano lleva consigo. Quizás fuera eso lo que más admiraron los cubanos.

Coincide que la primera puesta mundial de La vida sigue igual, ocurrió el miércoles 1 de enero de 1969, exactamente un año después de que el pueblo de la Isla diera muestras de ese modo de ver la vida.  La lectura inicial y colectiva de la película, en aquellos años de zafra azucarera para alcanzar 10 millones de toneladas de crudo, de construcción de escuelas y viviendas; no pudo ser otra que la de: «aquí nada va a cambiar», «no lo permitiremos», «avanzaremos cada día  más».

Casi cuatro décadas después de pasada la euforia por Julio Iglesias y su atrayente canción, otra vez en los barrios se tararea que «siempre hay por qué vivir, /por qué luchar, /siempre hay por quién sufrir, / y a quién amar.

Las primeras jornadas de este agosto caluroso se acompañan de esa melodía paladín de la dignidad humana. Por eso causa espanto saber que en Miami se entonen cantos inmorales, ante la enfermedad de un hombre de talla mayúscula como Fidel.

Por él vivimos, luchamos, sufrimos y amamos. Incluso ellos, quienes siempre le han deseado lo peor. Pero, no hay mal que por bien no venga, consta en el refranero popular criollo. Y esta vez, la consternación, la inevitable tristeza por la enfermedad del Comandante, nos permite exponer ante la opinión pública las entrañas monstruosas de que quienes abogan por una Cuba más democrática, como si la ya existente no lo fuera.

La recuperación de la salud de nuestro líder constituye un hecho histórico más. Un tapabocas para los buitres.

Ya lo verán cuando el próximo 2 de diciembre ocurra un nuevo estreno mundial. Solo que esta vez se tratará de un «filme», real y auténtico. Y serán otros, no yo, quienes como niños queden compungidos en sus lamentos al ver que aquí la vida sigue, y seguirá, igual.


 

 

En el nombre del padre es como debemos hablar de Fidel

En el nombre del padre es como debemos hablar de Fidel

Tomado de www.cubaperiodistas.cu 

Winston Orrillo Ledesma  

En el nombre del padre es como debemos hablar de Fidel porque él es el progenitor de la 2da. independencia que, ya, vive nuestra América.

Y porque él, asimismo, actuó en el nombre de su propio padre, que fue Martí, el que a su vez tuvo como guía a Bolívar: y es el Libertador de América el que hoy se encarna en la Venezuela que hace trastabillar al imperio, el que primero trastabilló con la Perla de las Antillas, que era acunada por su Comandante en Jefe.

¿Fidel enfermo?

Sí, en efecto, para hacernos acordar que es un hombre, para los que no creemos en dioses apócrifos y tarifados.

 Para que sepamos que la criatura humana es, también, capaz de romper ese infame estigma del "homo, homini lupus" ("el hombre es lobo para el hombre")

 Es, simplemente, el reposo del guerrero. Un pequeño descanso del condottiero.

 Fidel está más sano que nunca en esta América que ha echado a andar, y su marcha de gigante ya no se detendrá sino en su segunda y definitiva independencia, por la que murieron (eso dicen) nuestros héroes y por la que seguirán luchando los que todavía, como Martí, creen en que no son inútiles la verdad ni la belleza ni la justicia.

"Sin calco ni copia", "creación heroica", como apuntó el amauta peruano José Carlos Mariátegui, así es  como ha conducido y conducirá a nuestra patria común el Comandante en Jefe, el héroe del Moncada, de la Sierra Maestra y de Playa Girón; el hermano del Che, el padre de todos nosotros, Fidel Castro Ruz.

Lima 1 de agosto de 2006.

El Fidel Castro que yo conozco

El Fidel Castro que yo conozco

07/28/06 -  Brecha (Uruguay) - 

Por Gabriel García Márquez.

Su devoción por la palabra. Su poder de seducción. Va a buscar los
problemas donde estén. Los ímpetus de la inspiración son propios de
su estilo. Los libros reflejan muy bien la amplitud de sus gustos.
Dejó de fumar para tener la autoridad moral para combatir el
tabaquismo. Le gusta preparar las recetas de cocina con una especie
de fervor científico. Se mantiene en excelentes condiciones físicas
con varias horas de gimnasia diaria y de natación frecuente.
Paciencia invencible. Disciplina férrea. La fuerza de la imaginación
lo arrastra a los imprevistos. Tan importante como aprender a
trabajar es aprender a descansar.

Fatigado de conversar, descansa conversando. Escribe bien y le gusta
hacerlo. El mayor estímulo de su vida es la emoción al riesgo. La
tribuna de improvisador parece ser su medio ecológico perfecto.
Empieza siempre con voz casi inaudible, con un rumbo incierto, pero
aprovecha cualquier destello para ir ganando terreno, palmo a palmo,
hasta que da una especie de gran zarpazo y se apodera de la
audiencia. Es la inspiración: el estado de gracia irresistible y
deslumbrante, que sólo niegan quienes no han tenido la gloria de
vivirlo. Es el antidogmático por excelencia.

José Martí es su autor de cabecera y ha tenido el talento de
incorporar su ideario al torrente sanguíneo de una revolución
marxista. La esencia de su propio pensamiento podría estar en la
certidumbre de que hacer trabajo de masas es fundamentalmente
ocuparse de los individuos.

Esto podría explicar su confianza absoluta en el contacto directo.
Tiene un idioma para cada ocasión y un modo distinto de persuasión
según los distintos interlocutores. Sabe situarse en el nivel de cada
uno y dispone de una información vasta y variada que le permite
moverse con facilidad en cualquier medio. Una cosa se sabe con
seguridad: esté donde esté, como esté y con quien esté, Fidel Castro
está allí para ganar. Su actitud ante la derrota, aun en los actos
mínimos de la vida cotidiana, parece obedecer a una lógica privada:
ni siquiera la admite, y no tiene un minuto de sosiego mientras no
logra invertir los términos y convertirla en victoria. Nadie puede
ser más obsesivo que él cuando se ha propuesto llegar a fondo a
cualquier cosa. No hay un proyecto colosal o milimétrico, en el que
no se empeñe con una pasión encarnizada. Y en especial si tiene que
enfrentarse a la adversidad. Nunca como entonces parece de mejor
talante, de mejor humor. Alguien que cree conocerlo bien le dijo: Las
cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante.

Las reiteraciones son uno de sus modos de trabajar. Ej.: El tema de
la deuda externa de América Latina, había aparecido por primera vez
en sus conversaciones desde hacía unos dos años, y había ido
evolucionando, ramificándose, profundizándose. Lo primero que dijo,
como una simple conclusión aritmética, era que la deuda era
impagable. Después aparecieron los hallazgos escalonados: Las
repercusiones de la deuda en la economía de los países, su impacto
político y social, su influencia decisiva en las relaciones
internacionales, su importancia providencial para una política
unitaria de América Latina... hasta lograr una visión totalizadora,
la que expuso en una reunión internacional convocada al efecto y que
el tiempo se ha encargado de demostrar.

Su más rara virtud de político es esa facultad de vislumbrar la
evolución de un hecho hasta sus consecuencias remotas...pero esa
facultad no la ejerce por iluminación, sino como resultado de un
raciocinio arduo y tenaz. Su auxiliar supremo es la memoria y la usa
hasta el abuso para sustentar discursos o charlas privadas con
raciocinios abrumadores y operaciones aritméticas de una rapidez
increíble.

Requiere el auxilio de una información incesante, bien masticada y
digerida. Su tarea de acumulación informativa principia desde que
despierta. Desayuna con no menos de 200 páginas de noticias del mundo
entero. Durante el día le hacen llegar informaciones urgentes donde
esté, calcula que cada día tiene que leer unos 50 documentos, a eso
hay que agregar los informes de los servicios oficiales y de sus
visitantes y todo cuanto pueda interesar a su curiosidad infinita.

Las respuestas tienen que ser exactas, pues es capaz de descubrir la
mínima contradicción de una frase casual. Otra fuente de vital
información son los libros. Es un lector voraz. Nadie se explica cómo
le alcanza el tiempo ni de qué método se sirve para leer tanto y con
tanta rapidez, aunque él insiste en que no tiene ninguno en especial.
Muchas veces se ha llevado un libro en la madrugada y a la mañana
siguiente lo comenta. Lee el inglés pero no lo habla. Prefiere leer
en castellano y a cualquier hora está dispuesto a leer un papel con
letra que le caiga en las manos. Es lector habitual de temas
económicos e históricos. Es un buen lector de literatura y la sigue
con atención.

Tiene la costumbre de los interrogatorios rápidos. Preguntas
sucesivas que él hace en ráfagas instantáneas hasta descubrir el por
qué del por qué del por qué final. Cuando un visitante de América
Latina le dio un dato apresurado sobre el consumo de arroz de sus
compatriotas, él hizo sus cálculos mentales y dijo: Qué raro, que
cada uno se come cuatro libras de arroz al día.Su táctica maestra es
preguntar sobre cosas que sabe, para confirmar sus datos. Y en
algunos casos para medir el calibre de su interlocutor, y tratarlo en
consecuencia.

No pierde ocasión de informarse. Durante la guerra de Angola
describió una batalla con tal minuciosidad en una recepción oficial,
que costó trabajo convencer a un diplomático europeo de que Fidel
Castro no había participado en ella. El relato que hizo de la captura
y asesinato del Che, el que hizo del asalto de la Moneda y de la
muerte de Salvador Allende o el que hizo de los estragos del ciclón
Flora, eran grandes reportajes hablados.

Su visión de América Latina en el porvenir, es la misma de Bolívar y
Martí, una comunidad integral y autónoma, capaz de mover el destino
del mundo. El país del cual sabe más después de Cuba, es Estados
Unidos. Conoce a fondo la índole de su gente, sus estructuras de
poder, las segundas intenciones de sus gobiernos, y esto le ha
ayudado a sortear la tormenta incesante del bloqueo.

En una entrevista de varias horas, se detiene en cada tema, se
aventura por sus vericuetos menos pensados sin descuidar jamás la
precisión, consciente de que una sola palabra mal usada, puede causar
estragos irreparables. Jamás ha rehusado contestar ninguna pregunta,
por provocadora que sea, ni ha perdido nunca la paciencia. Sobre los
que le escamotean la verdad por no causarle más preocupaciones de las
que tiene: Él lo sabe. A un funcionario que lo hizo le dijo: Me
ocultan verdades por no inquietarme, pero cuando por fin las descubra
me moriré por la impresión de enfrentarme a tantas verdades que han
dejado de decirme. Las más graves, sin embargo, son las verdades que
se le ocultan para encubrir deficiencias, pues al lado de los enormes
logros que sustentan la Revolución los logros políticos, científicos,
deportivos, culturales- hay una incompetencia burocrática colosal que
afecta a casi todos los órdenes de la vida diaria, y en especial a la
felicidad doméstica.

Cuando habla con la gente de la calle, la conversación recobra la
expresividad y la franqueza cruda de los afectos reales. Lo llaman:
Fidel. Lo rodean sin riesgos, lo tutean, le discuten, lo contradicen,
le reclaman, con un canal de trasmisión inmediata por donde circula
la verdad a borbotones. Es entonces que se descubre al ser humano
insólito, que el resplandor de su propia imagen no deja ver. Este es
el Fidel Castro que creo conocer: Un hombre de costumbres austeras e
ilusiones insaciable, con una educación formal a la antigua, de
palabras cautelosas y modales tenues e incapaz de concebir ninguna
idea que no sea descomunal.

Sueña con que sus científicos encuentren la medicina final contra el
cáncer y ha creado una política exterior de potencia mundial, en una
isla 84 veces más pequeña que u enemigo principal. Tiene la
convicción de que el logro mayor del ser humano es la buena formación
de su conciencia y que los estímulos morales, más que los materiales,
son capaces de cambiar el mundo y empujar la historia.

Lo he oído en sus escasas horas de añoranza a la vida, evocar las
cosas que hubiera podido hacer de otro modo para ganarle más tiempo a
la vida. Al verlo muy abrumado por el peso de tantos destinos ajenos,
le pregunté qué era lo que más quisiera hacer en este mundo, y me
contestó de inmediato: pararme en una esquina.

Aprobados con excelentes calificaciones

La interrogante más sencilla, esa que con tanta insistencia se hacen los «asombrados» no tuvo espacio esta vez. Ya no vale reiterarla, y mucho menos cuestionar qué sucederá en el futuro de Cuba por que lo  sabemos desde este presente.

Examen de conciencia. Eso han sido las últimas horas vividas en la Isla, y el mundo. Desde que lo anunciara Rafael Serrano, locutor del noticiero estelar,  minuto tras minuto los cubanos comenzamos a sospechar que algo grande pasaría. Entre las amenazas del imperio y las bombas cayendo en el Líbano, algunos aquí esperaban que la Proclama del Comandante en Jefe nos ordenara algo inesperado.  

Y ante la orden dada, nos consternamos por la noticia de su enfermedad, pero a la vez se incentivó el espíritu de combate. «¡Ahora es cuando más nos necesita!», comentó mi padre. Ante el ruego para postergar las celebraciones por su 80 cumpleaños sentí crecer la rebeldía de Fidel, quien renacerá el próximo 2 de diciembre para acumular nuevas victorias.  

Ya vencimos la prueba. Con espontaneidad se habla de lo que tenemos que hacer, de los cuidados que merece el Comandante, de las manipulaciones risibles de la prensa miamense y de los esfuerzos colectivos para mantener viva la Revolución.  

Nadie quedó ajeno en la tarde de este 1ro de Agosto, al ver la suma de lo ocurrido en cada barrio cubano. «Tranquilidad que haya, por que fuerza moral sobra», hubiera dicho mi colega Ifraín Sacerio, a quien gusta decir BELLEZA, en lugar de esas dos palabras que ahora destaco. 

Y si me atrevo a parafrasear su refrán es porque mucho más bello amaneció este miércoles 2 de agosto. Es como si al unísono dijéramos en cada saludo: «De ánimo me encuentro perfectamente bien», tal y como nos lo manifestara a través del  mensaje leído en la Mesa Redonda de ayer, nuestro máximo líder. 

En esta nueva autoevaluación individual, colectiva…conciente, recibimos notas de excelencia. Lo grandioso ha estado en la actitud de  quienes no vivimos en alma y corazón aquellos primeros años de la Sierra Maestra. Para nosotros, estas 24 horas significan el momento de escribir una página importante de la historia nacional. Los cubanos más jóvenes reflexionan, palpitan y responden seguros a un examen donde cada pregunta tiene como respuesta el convencimiento de que la sociedad cubana, su obra, con satisfacciones o sin ellas, será perdurable.

Mensaje de un amigo

Hoy, la solidaridad con mi país se multiplica. Son momentos de sumar corazones y expresar confianza en la Revolución que hacen de esta Isla la más admirada del Mundo. Comparto con ustedes este mensaje de un amigo, quien también se considera un soldado de mi Patria

Queridos amigos y amigas, cubanos,

No sé si sabré decir de acuerdo con mis sentimientos.

Quiero manifestaros mi absoluta solidaridad, mi identificación con Cuba; mi anhelo de ser, desde aquí, un soldado de la revolución.

Vuestro Fidel no sólo ha expresado -y con ello os ha dado- la dignidad de Cuba y de los cubanos, sino también la dignidad de todos los seres humanos.

Él no habla como estos líderes de aquí, que ya ni recuerdan que dicen representar a personas, con sus exigencias irrenunciables de dignidad, que se sienten envilecidas con sus cobardías y sus mentiras.

Fidel habla del ser humano de otra manera. Por eso representa lo mejor de nosotros, por eso nos honra con sus palabras.

Esperamos su pronta recuperación para que siga acumulando esa conciencia colectiva y revolucionaria, que permanecerá y fructificará en el mundo para siempre.

Un fuerte abrazo. Antonio

  

Monarcas de la Interpretación

Mucha verdad les asiste a quienes consideran la entrevista y el reportaje como la reina y el rey, respectivamente, en nuestra profesión. A la primera le ceñimos la corona, bien sea en prensa escrita, radial o televisiva por su doble función de método de búsqueda de información y de género en sí misma. Al segundo mientras tanto desde los clásicos hasta los más neófitos coinciden en bautizarlo contundentemente como: Género de géneros.

Sin dudas es el más completo en tanto constituye la suma de las normas y técnicas de los demás. Constituye la ciencia que estudia la búsqueda de noticias y su presentación en forma periodística. Dedicarle unas líneas a esta pareja de monarcas, obliga a evitar reiteraciones de verdades de Perogrullo para el gremio. Más bien se impone ofrecer los resultados de indagaciones recientes sobre diversas  definiciones de ambos géneros periodísticos, las cuales sirven para argumentar por qué, a juicio nuestro la vertiente interpretativa del periodismo de hoy encuentra en la entrevista y el reportaje  un  matrimonio muy bien llevado.

Para Julio del Río Reynaga, por ejemplo, el reportaje no es más que  una nota informativa, la cual casi siempre tiene como antecedente una noticia. Al mismo tiempo, dice, es una crónica porque con frecuencia asume esta forma para narrar los hechos. En efecto, su ubicación en el trono se debe a la objetividad con que contribuye al mejoramiento social. Al no admitir improvisaciones, el reportaje interpretativo posibilita responder satisfactoriamente a las necesidades del lector moderno.

Además, los acontecimientos reflejados mediante este género deben propiciar un gran interés público.Una de las denominaciones más actuales se refiere al reportaje en profundidad, el cual de acuerdo con Martínez Albertos «se convierte en el género más específico del periodismo interpretativo a escala universal. Es, podemos decir, aquel género que ofrece mayores posibilidades para lograr una eficaz interpretación y análisis de los acontecimientos.»[1] Entre las diversas denominaciones vale apuntar la que ofrece John Hohenberg[2] quien define que el reportaje­investigación persigue el fin de «presentar todos los hechos que intervienen en determinada situación.»[3]De igual modo coincidimos con Neale Copple[4] al denominarlo también reportaje profundo.

Este catedrático afirma que para lograrlo es preciso interpretar las noticias con tres fines específicos:

a)               Proporcionar al lector antecedentes completos de los hechos que originaron la noticia.

b)              Dar el alcance que tuvieron los hechos y circunstancias en el momento en que ocurrieron y explotar lo que pueda resultar de ellos en el futuro, o sea, hacer una interpretación.

c)               Analizar los hechos y situaciones descritas en a) y b).

Esto es análisis.[5] Para complementar el concepto esbozado hasta aquí añadimos una última definición dada por Humberto Cuenca[6], cuya expresividad nos resulta evidente, al tiempo que ilustra la tendencia del reportaje moderno. «No es noticia, es una situación; no es sensacionalista, es radiografía social; no es suceso extraordinario, es descubrimiento de una realidad».[7]Por último nos sumamos al criterio de Julio de Río Reynaga al considerar que la temática social definida por Cuenca no es más que el hombre con sus problemas cotidianos. 

 SE ABRE PASO LA REINA

Desde la antigüedad, los diálogos no han sido solo ejercicio retórico sino conversación escuchada y grata para la lectura. En ese sentido, las entrevistas —como conversaciones dialógicas— surgen prácticamente con el lenguaje articulado como método indagatorio en las relaciones humanas y se convierten en necesidad social en el proceso de aprendizaje y en el desarrollo de las fuerzas productivas y la producción de bienes.

Para quienes practicamos el periodismo, dominar el diálogo constituye una exigencia, sobre todo para la realización de las entrevistas, pues con ellas se define la vocación del reportero.Visto así podemos afirmar que «por entrevistas entendemos el texto final que el periodista redacta, una vez que ha conversado con su entrevistado y como consecuencia de aplicar unas técnicas específicas de interrogación. Dicho texto resultante, para cualquier modalidad de entrevista periodísticas, dependerá en gran medida de la relación que se haya establecido entre ambos interlocutores.»[8] 

Cabe recordar que la génesis de la entrevista como género periodístico —en la forma en que hoy la reconocemos— se remonta a mediados del siglo XIX, y casi siempre se asocia, indistintamente, con los norteamericanos James Gordon Bennet, quien utiliza el método de preguntas y respuestas para reconstruir sucesos sangrientos ocurridos en Nueva York, en 1836, y Horace Greeley, por una conversación sostenida con el líder mormón Brighan Young, publicada en el New York Tribune.

Su empleo se generaliza en el siglo XX, especialmente en los años bélicos y tiene un papel destacado dentro del periodismo de guerra de los años 40, para reconstruir los sucesos de la conflagración mundial (de lo que fueron maestros Ernest Hemingway, Edward Price Bell, André Malraux, Konstantín Símonov). A partir de este período, los entrevistadores comienzan a penetrar el subconsciente de sus entrevistados.

Erigida como una de las herramientas principales del llamado «nuevo» periodismo, la entrevista aparece con perfecciones de sus recursos en la segunda mitad del siglo XX. El desarrollo de sus técnicas propias se manifiesta en la manera en que se abordó la contemporaneidad por un selecto grupo de profesionales, entre ellos Oriana Fallaci, Wilfred Burchett, Jean—Luc Godard, Mike Wallace, Manuel Vicent, Bárbara Walters y Larry King, así como los cubanos Luis Báez y Ciro Bianchi. A partir de tales antecedentes coincidimos con María Julia Sierra Macedo, para considerar que la entrevista «es, junto con el reportaje, uno de los géneros más gustados y leídos en el periodismo […] ya sea de información, opinión o de semblanza, hace sentir al lector que es él mismo quien charla personal y amigablemente, con quien puede informarla, orientarla y aun revelarle la intimidad de su vida […] el periodista debe esforzarse por ofrecer este contacto a los lectores».[9]

No en balde constituye la célula básica de todo trabajo periodístico, a pesar de su dificultad intrínseca y del maltrato y facilismo con que se les ha considerado. También se tiene en cuenta que es un género literario que puede aspirar a imperecedero cuando lo motiva la sustancia misma de la vida y no la fugacidad de un momento.Por tanto, la entrevista no puede considerarse un compartimiento estancado del diálogo, o un género puro, o técnica del periodismo, o una herramienta esencial de las investigaciones cualitativas en comunicación social.

Sus fronteras están abiertas a otras ciencias y artes que la enriquecen; irrumpen en la sociología, casi siempre como entrevista intensiva, orientada por la psicología profunda y por la consideración de que la unidad fundamental de toda sociedad, y también para la sociología, es la persona, el individuo y su horizonte de vivencias.En cuanto a sus clasificaciones, diversos autores las han generalizado como: de actualidad o informativas, las de personalidad o biográficas y las literarias o creativas. Las entrevistas investigativas o de profundidad, como las de opinión, se consideran generalmente formas de los tipos anteriores.  

Entrevistas de retrato y/o personalidad 

Constituyen la expresión más elaborada y extensa de la técnica básica del periodismo. Algunos autores también la denominan de perfil por cargar con una fuerte dosis de influencia del llamado nuevo periodismo (literario, de investigación) y escribirse en presente histórico para darles un valor duradero formal cuando no tratan de hechos de actualidad histórica.En este tipo de entrevistas, definidas además como de profundidad, el objetivo es construir el sentido social de la conducta de individuos o grupos mediante la recogida de sus saberes privados. No se hurga en las tendencias de la opinión pública, sino en situaciones de diferencia expresa, para poder lograr un retrato del personaje, que mucho dependerá de la habilidad con la que el periodista recoja y configure episodios biográficos esenciales, reveladores, de manera que en pocas líneas se dibuje un perfil elocuente del individuo.« […] la consideramos como una estructura del género interpretativo, caracterizado por la búsqueda de precisiones, explicaciones y por una contextualización más completa de los hechos y sus protagonistas».[10] 

Esta variante tiene sus ventajas, en tanto permite reconstruir acciones pasadas, construir historias de vida, estudios de representaciones sociales, de individualidades, basadas todas en su gran riqueza de información, en las respuestas más agudas y comprensivas que concurren y en el acercamiento de tópicos sensibles o tabúes que de otro modo no aflorarían en el diálogo.

Contrariamente, si se les interpreta como creativas—literarias, entonces hay que proponerse elaborar un texto periodístico a partir de un lenguaje paradójicamente informativo y distinto al tradicional, que nazca del roce entre el periodismo y la creatividad. En las entrevistas de personalidad, que a la vez son literario—creativas, el tema es el entrevistado, «él y su circunstancia», lo que presupone un alto nivel ético del entrevistador y un cambio humano en su función informativa. 

Entrevista  de opinión 

Si partimos de que la finalidad de la entrevista es:

·                 Recibir y transmitir al lector aquellos hechos novedosos y desconocidos acerca de los acontecimientos más importantes que pueden interesar a muchas personas.

·                 Analizar y comentar los hechos

·                 Dar a conocer a los lectores la opinión del entrevistado respecto a algún asunto.Parecería reiterativo delimitar las características de la entrevista de opinión, en tanto se comprende que en cada respuesta el entrevistado ofrece su punto de vista sobre el tema tratado. Sin embargo, algunos teóricos coinciden en que existen ciertas diferencias que obliga a definir sus particularidades.

Para Carlos Marín, «no necesariamente es noticiosa, a menos de que el juicio que se obtenga resulte de gran interés y de que el declarante sea un personaje prominente.»[11]

Asimismo, Juan Gargurevich considera que «pueden ser divididas en dos clases:

a)               Con información anterior sobre el personaje (muy conocido) lo que evita una introducción; y

b)              Sin información anterior (personaje poco conocido), lo que obliga a una nota más o menos amplia de introducción.

Para Montse Quesada solo existen dos tipos: la literaria y la informativa. Sin embargo, a estas últimas le atribuye las características propias de la opinión al decir:«La entrevista informativa es aquella modalidad que centra toda su atención y remite todo su interés a las declaraciones de determinados personajes públicos, hay que concluir que son éstas las que aportan el indispensable ítem de actualidad y justifican la oportunidad de su publicación. El objetivo principal es el de informar a los lectores sobre un personaje público, ya sea sobre lo que piense, sepa u opine de determinados acontecimientos de actualidad».[12]

Por último a la hora de definir este género se debe tener en cuenta la clasificación que ofrece Guillermina Baena Paz, quien con mucha exactitud afirma: « […] se aplica a una persona especializada bien documentada sobre cierto tema. Se puede enriquecer con la descripción de algunas características del entrevistado y ambientales. Hay quienes la tomas como entrevista de semblanza, pero no va tan lejos.»[13]  



[1] José Luis Martínez Albertos. Curso General de Redacción, Barcelona, 1983, 2da parte, pág 342
[2] John Hohenberg es profesor de la Escuela de Graduados de Periodismo de la Universidad de Columbia.
[3] Citado por Julio del Río Reynaga. Periodismo Interpretativo, el reportaje, editorial Trillas, México, 1998, pág. 14
[4] Neale Copple, decano de Periodismo de la Universidad de Nebraska.
[5] Citado por Julio del Río Reynaga. Op.cit. pág. 15
[6] Profesor de la Universidad de Venezuela.
[7] Citado por Julio del Río Reynaga. Op.cit. pág. 17
[8] Montse Quesada y Eric Frattini. La entrevista, el arte y la ciencia. Eudema, Madrid, 1994, pág. 235.
[9] Guillermina Baena Paz. Géneros periodísticos informativos, Pax México, librería Carlos Césareman, S.A., 1990, pág. 122. 
[10] Patricia Stambuk. La agenda ausente de las entrevistas a fondo y una tipología de la calidad del cuestionario político, en Estudios sobre el mensaje periodístico, No 8, 2002, Madrid, Servicios de Publicaciones de la Editorial Complutense, 2002.
[11] Carlos Marín y Vicente Leñero.  Manual de periodismo. Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana, 1990, pág. 31.
[12] Montse Quesada y Eric Frattini. Op. cit, pág. 238.
[13] Guillermina Baena Paz. Op. Cit, pág. 129