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Patio Criollísimo

La Tendedera

La Tierra Hierve

La Tierra Hierve

 

¡Candela! ¡Lo que está cayendo es candela!, se exclama por doquier. La expresión salta de boca en boca como una de las tantas maneras de reaccionar ante el intenso calor que ahora nos castiga.

 

Bañarse varias veces al día, permanecer la mayor parte del tiempo frente al ventilador o en habitaciones u oficinas con aire acondicionado aparecen como las mejores opciones para contrarrestar las altas temperaturas de estos días.

 

Desde el mes de enero —cuando vivimos el más cálido de los inviernos— se sospechaba que el 2007 sería un año muy caluroso. «¿Cómo será cuando llegue Agosto?», se solía preguntar. Los meses avanzaron y finalmente el octavo llegó como se esperaba: con los termómetros oscilando entre los 33 y 35 grados Celsius, en Cuba, pues en otras latitudes superan los 40.  

 Que tales marcas aparezcan en el oriente del país no causa asombro alguno. Pero que sean las más recientes registradas en Villa Clara demuestran que los veranos se presentan cada temporada mucho más ardientes para los cubanos.

 ¿NOS DERRETIREMOS? 

Innegablemente, el planeta se calienta de forma drástica. Los científicos atestiguan que se trata del evidente cambio climático. Es decir, la transformación irreversible de las condiciones meteorológicas en amplias zonas del globo terráqueo.

 

Dicho de otro modo, un fenómeno asociado a la combinación del calentamiento global con el conocido suceso atmosférico El Niño. Entre sus consecuencias inmediatas se encuentran la ocurrencia de nuevas olas de calor, deshielos y subidas del nivel del mar.

 

El tema cobra auge entre los investigadores, dadas las importantes implicaciones para la vida humana que ello representa. Aunque a lo largo de la evolución de la Tierra, han sucedido variaciones del clima mucho más notables que las actuales.

 

La extinción de la megafauna de la Edad de Piedra, por ejemplo, se debió a una acción conjunta de cazadores y un cambio repentino del ambiente climático. Asimismo se conoce que desde 1961 el nivel del mar sube unos 0,8 milímetros por año debido a la descongelación de los glaciares.

 

Lo preocupante radica en la aceleración de tales procesos. Hoy alarma conocer como este calentamiento ha reducido las áreas cubiertas de nieve en el hemisferio norte y derretido muchos de los icebergs que flotaban en el Océano Ártico. El derrumbamiento en el 2002 del bloque de hielo B Larsen de la Antártica, con una superficie de 3 mil 250 kilómetros cuadrados, es considerado una de las mayores tragedias ecológicas de los últimos tiempos.

 Mientras tanto, los residentes en el trópico notamos cómo las glándulas sudoríparas se encargan de hacernos sentir cierta sensación de que nos derretimos poco a poco. Hasta este lado del mundo el llamado de alerta llega en la etapa estival. Cuando más se sufren las consecuencias del efecto de invernadero, dado que, como bien sabemos los cubanos, los veranos se hacen extremadamente calientes y secos.  

termómetros¿SE ROMPERÁN LOS TERMÓMETROS? 

La temperatura media anual de Cuba se ha incrementado de forma sostenida desde 1951 hasta la fecha, alcanzando en los años 1997 y 1998 los valores máximos de toda su historia, según datos ofrecidos por el Doctor Luis Lecha Estela, del Centro de Estudios y Servicios Ambientales de Villa Clara.

 

En sus estudios apunta que el promedio de los años posteriores al 2000 resulta el más cálido de todos los registros climáticos disponibles. Específica, además, que en correspondencia con las  evaluaciones y resultados recientes de especialistas del Centro Nacional del Clima del Instituto de Meteorología, dicho aumento se explica por un significativo ascenso de las temperaturas nocturnas, lo que evidencia una mayor cantidad de calor disponible en la superficie terrestre en horas diurnas que debe liberarse a la atmósfera durante la noche.

 De cualquier modo, no se considera que asciendan tanto como en la India, donde alcanzan los 50 grados centígrados. Mucho menos ocurrirán olas de calor semejantes a las de los últimos meses en Europa. La geografía de un archipiélago, y en particular ser una isla, favorece sobremanera a que las corrientes marítimas neutralicen las elevadas temperaturas de la tierra.Mas, no debemos conformarnos. Por esa misma razón, la elevación del nivel del mar se convierte en una amenaza para las poblaciones costeras. 

 Las inundaciones de dos metros en Brasil, el peligro de extinción de cientos de especies animales —entre ellas el oso polar—, el derretimiento de las nieves "eternas" del Kilimanjaro y la aparición de violentos huracanes como Katrina o Wilma, tienen una causa común: el incremento de medio grado centígrado en la temperatura promedio de la Tierra en el último siglo, producto del cambio climático. 

El 2007 ya se muestra como más caluroso que 1998, el año más caliente de la historia mundial. Otro dato revelador del ascenso apresurado de las temperaturas se constata al saber que seis de los siete años más cálidos registrados hasta el momento, se han sucedido desde el 2001. Precisamente durante ese primer año del presente siglo los villaclareños vivieron los días de mayor temperatura del último decenio, correspondientes al 22 de junio (36,1 grados Celsius) y al 14 de julio (35,5).

Memorable Visita

Memorable Visita  

Muchos creen que el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz inauguró el Instituto Politécnico de Mecánica y Refrigeración General Lázaro Cárdenas del Río, dedicado actualmente a la enseñanza de la informática.  Para argumentarlo alegan que lo  acompañaba el entonces Ministro de Relaciones Exteriores de México Emilio O Rabasa. Además añaden que en el vestíbulo de la institución docente se muestra un cuadro donde se rememora el hecho.

 

No son más que verdades dispersas. Se trata de la confusión entre dos fechas históricas para el plantel. A más de treinta años de lo acontecido, se muestran imágenes, anécdotas y datos reveladores de que la memorable visita de nuestro máximo líder ocurrió el 19 de agosto de 1975 y no el 29 de marzo de 1974, fecha en que se realizó el acto inaugural únicamente presidido por el canciller mexicano.

Durante su estancia, el líder cubano estuvo acompañado por el entonces presidente de México Luis Echeverría, quien solicitó al artista mexicano Salvador Almaraz López la ejecución de un mural alegórico a la hermandad entre ambos pueblos.   

Las Mujeres y Martí

Las Mujeres y Martí

¿Quién de nosotras no se ha sentido cerca de José Martí alguna vez? ¿Cuántas no hemos imaginado su voz ante la necesidad de una ayuda oportuna? ¿Por qué cuando se nos cierran todas las puertas, buscamos una frase suya para continuar por el buen camino? 

Casi todas las cubanas, en el afán de traspasar la pubertad, hemos visto en él al hermano consejero que -como en la carta a Amelia Martí-, recomienda «guardarse de vientos violentos y traidores».

He ahí, mediante tan afectiva relación filial, donde las muchachas hallan la primera alerta para impedir que se inicien «las relaciones de amor en nuestra tierra por donde debieran terminar(...)» 

Pero la exhortación más certera que puede recibir una joven es la  que se enuncia por Martí al finalizar la referida misiva: «Di ¡ternura! y ya eres un mujer elocuentísima».

También desde su prosa, el Apóstol  nos define como flor para amar, estrella para mirar y coraza para resistir.

En el amor, le adjudica a su sexo opuesto el don de vencer a fuerza de su belleza -sobre todo la interna-, e incluso, alega que «las mujeres más feas son las más ilustradas».

No se puede esperar un juicio suyo mejor al referirse a las féminas, pues en alguna ocasión dijo: «De lo feo del mundo se busca alivio en la mujer, que es en el mundo la forma más concreta y amable de lo hermoso».

Empero, nada lo limita a condenar a la adultera, aun cuando se ampare en el más puro y bello de los amores.

Por eso prefiere encumbrarnos -hasta juntarnos con los astros- cuando nos sabe madre y esposa níveas. Observa solo luz, sin margen para languidecer, ni siquiera ante las dolencias de los hijos, o la ausencia -tanto circunstancial como definitiva- del hombre amado.

A los primeros, dice, les basta con el beso tibio en la frente -ese que se desea cuando se padece mucho-, para aliviar cualquier desgarradura.

Y cuando no se puede sentir el calor de los labios maternos, el solo  hecho de saberse idolatrados por quien les dio vida, los enorgullece. Hasta los ayuda a solidificar el carácter como en René, Antonio, Gerardo, Fernando y Ramón.     

En cuanto a las relaciones con los esposos: «como veneno es una mujer frívola o interesada, que descuaja y envilece al marido temeroso: delicia y manantial de orgullo, es una mujer valiente y abnegada.»

Así lo  apunta el Maestro, y como tal actúan millones de féminas en esta isla, cuya abnegación obliga al hombre a la virtud. Lastima que  no haya tenido tiempo suficiente de vida para ver con sus propios ojos cómo, el altruismo  de Adriana, Rosa Aurora, Elizabet y  hacen que se acreciente el decoro de los cinco cubanos que hoy permanecen tras las rejas del monstruo  que Martí conoció, por vivir  en sus entrañas.

Junto a ellas, cotidianamente la Patria resiste. Por el blindaje femenino forjado al calor de cada batalla. En el hogar, la fábrica, el campo o en la oficina. Allí crecemos unidas, alistando los corazones a favor de la honradez y en nombre de la libertad.

Y es que, ya lo dijo el Héroe Nacional, «de los hombres es morir en la honra mejor (...), y de las mujeres es mantener el alma viril en el deseo y capacidad de la virtud, -y abrigar a los que se quedan, en el mundo sin guía ni sostén.»Por eso, cada vez seremos más las que sentimos su voz cerca, en el momento preciso para escuchar un consejo que nos ayude a abrir nuevas puertas. 

«Llevo su Brazo en mi Hombro»

«Llevo su Brazo en mi Hombro»

Los nervios traicionaron a Rosa Roche Pérez durante los breves minutos en que permaneció delante de Fidel, aquel 19 de agosto de 1975. Para nada le sirvieron las incontables horas de ensayo previo al recibimiento. Bien sabía ella qué hacer cuando el Comandante entrara a la biblioteca escolar pero según rememora:

 

«Habíamos culminado el curso 1974-1975 y disfrutábamos de las vacaciones. Pero nos avisaron de que se esperaba la presencia de Fidel, junto al presidente de México, Luis Echeverría, en nuestra escuela. Nos movilizamos de inmediato para embellecer el centro.

 

«Yo era profesora de Literatura y Español, pero como militante de la Juventud me asignaron la responsabilidad de acondicionar la biblioteca y recibirlo allí.

 

«En cuanto apareció, cerca de las cuatro de la tarde, comencé a temblar. Me perturbé tanto que, cuando le abrí el libro con láminas del museo del Hermitage, me equivoqué de página. Le hablaba de cosas que no guardaban relación con las imágenes que le mostraba. Entre risas dijo: “Pero yo no veo nada”, luego me dio la mano y pasó el brazo por encima diciéndome: “¡Vamos, ánimo! No hay que ponerse nerviosa”.

 

«Desde ese día Fidel es mi desvelo, un guía, el maestro. Sus palabras me dieron una fuerza tremenda. Y todavía la mantengo. Ante alguna posible flaqueza imagino que llevo su brazo en mi hombro. Pienso mucho en él. No conozco el descanso. Ya cumplí la edad de la jubilación, pero  permanezco vinculada a la docencia. Durante 34 años sólo he laborado aquí. En estos momentos me desenvuelvo como bibliotecaria, curso la maestría en Educación, imparto clases de Psicología y adquiero habilidades en el uso de las nuevas tecnologías para cuando comencemos a ofrecer servicio virtual.

 «Trabajaré mientras posea salud física y mental. Ahora mucho más entusiasmada con el nuevo proyecto de formar informáticos. Una magnífica idea de nuestro querido Comandante.» 

Alegorías a la Hermandad

Alegorías a la Hermandad

Con el nombre del General Lázaro Cárdenas del Río propuesto por Fidel para el centro escolar recién inaugurado, Cuba daba muestras de los lazos de fraternidad entre aztecas y cubanos. Con anterioridad, la historia había aliado a los dos pueblos en los preparativos del desembarco del Granma.

 

También nos unían sentimientos independentistas, desde las ideas preclaras de nuestros próceres. Por eso, antes de retirarse el Comandante en Jefe dejó escrito en el libro de visitantes: «Milita en este instituto la armonía del espíritu de José Martí y Benito Juárez».

Existían suficientes motivos para la inspiración de un artista. Correspondió al muralista mexicano Salvador Almaraz López, distinguir el plantel con dos obras de su autoría. A él se la encargó el entonces mandatario del hermano país.    

El primero de los cuadros está situado en el vestíbulo. Se trata de un mural de acrílico de 7.50 por 3 m de altura que hace alusión a la estancia de ambos presidentes ese 19 de agosto, y no a la inauguración como algunos creen.

El otro se encuentra en un costado exterior del dormitorio y ocupa una superficie aproximada de 200 m. Fue realizado con piedra mexicana, piedra del Escambray y cerámica. En la realización de ambos murales colaboraron los alumnos del instituto. También participó el escultor santaclareño Ramón Rodríguez Limonte.  

El Teatro como Medicina

El Teatro como Medicina  

Foto: Raúl Cabrera Cruz

Tres años han transcurrido desde el surgimiento de un proyecto cultural optimista y humano como el de Vamos a Andar, el cual pertenece a la casa de la cultura Haydée Santamaría, en Manicaragua. Durante ese tiempo ha correspondido a la instructora de teatro Yadixis Arteaga Espinosa convertir el arte de las tablas en excelente medicamento para el alma.

Cada jueves ella se reúne con Jorge Luis Arboláez, Esther Rodríguez, Néstor Jiménez y Mirtha Rodríguez, los aficionados que integran el grupo. Los dos primeros, con discapacidades físicas y mentales, respectivamente. El siguiente ha sido víctima del alcoholismo y la última es ex reclusa.

Para la especialista, la experiencia de prepararlos en la actuación significa la realización profesional que siempre añoró. Al mismo tiempo, se ha visto precisada a buscar información sobre los aspectos propios de la psicología y la psiquiatría, a fin de comprender mejor a sus discípulos y ayudarlos a adquirir las habilidades histriónicas.«Lo he realizado con gusto porque me agrada trabajar con personas que necesiten una guía. Me satisface enseñarles un camino nuevo, motivarlos para integrarlos a la sociedad», afirma.

En la ejecución de su idea cuenta con el apoyo del resto de los instructores de la institución, en especial, los de la cátedra de Teatro. «En un inicio, muchos dudaron de que pudiera lograr mis objetivos, pero hoy todos comparten los éxitos de cada presentación», comenta Yadixis.

En poco tiempo han sido acreedores a varios premios, entre los que se encuentran los obtenidos en el 2005 con la obra Cumpleaños, inspirada en un poema del mismo nombre de la autoría de Mario Benedetti. Constituye un canto a la vida, y por las reflexiones que suscita, mereció sendos galardones en las ediciones del Festival de Teatro a nivel municipal y provincial.

Asimismo, cuentan con una Mención Especial en el evento nacional de mujeres discapacitadas efectuado en el Holguín ese mismo año.Pero la mayor recompensa radica en las vivencias diarias, en la manera en que cada miembro del Proyecto ha sabido aminorar los pesares al decir Vamos a Andar. 


ESTHER Y SU OTRA JUVENTUD  

«Mi juventud fue traumática», dice con los ojos humedecidos Esther Rodríguez Rodríguez. La mujer suspira, y tras una breve pausa, comienza a relatar una parte de su conmovedora historia.«La juventud es bonita, pero la mía no lo fue. Tenía aspiraciones, deseos de hacer muchas cosas y también hice muchas otras que no deseaba.» 

Ella se casó a los 18 años y pronto llegaron los descendientes. La frustración del matrimonio, del cual quedaron cuatro hijos, resultó la causa del inicio de una secuencia de calamidades y desajustes emocionales. Tuvo que valerse por sí sola para la crianza de la prole. Con ellos andaba loma arriba y loma abajo, pues no contaba con persona alguna que la ayudara a cuidarlos.

Por la costumbre de ir con ellos de compras, una tarde salió hacia la bodega del pueblo para adquirir la cuota del mes. Al regreso la sorprendió un torrencial aguacero, y mientras esperaba el escampado se le hizo de noche.

«Comencé a preocuparme ante esa situación —narra—, ya que con  seguridad el río que debía cruzar estaría crecido. Imagínese usted, cómo lo pasaría en medio de la oscuridad. Pero tenía que hacerlo para poder llegar a la casa con los cuatro muchachos y las jabas de los mandados. Cuando llegó el momento, los crucé uno a uno. El menor tenía tres años y el mayor siete. Todos lloraban y yo también. Pero me los eché a cuestas y los pasé con mil cuidados de una orilla a la otra. Terminé cansada y medio loca. Después de aquello no supe más de mí. Cuando reaccioné estaba en el hospital psiquiátrico con la creencia de que uno de los niños se me había ido con la corriente del río.»

El trastorno le produjo a Esther una debilidad cerebral cuando apenas contaba con 23 años. Culminaba así su etapa juvenil. Por eso mientras recuerda el trance vivido, se alegra de que el tiempo haya pasado y ahora al acercarse a las 59 primaveras, pueda sentirse rejuvenecida gracias a tantas personas solidarias como Yadixis, a quien conoció a través de la Casa de Orientación de la Mujer y la Familia.    

 «El teatro es una maravilla —refiere Esther—, cuando actúo es como si viviera otra vez mi juventud y realizara lo que entonces soñaba. Desde que estoy en el grupo me siento bien y nunca más he tenido crisis nerviosas ni tomo pastillas. Me siento bien, relajada. Cuando tengo un problema muy grande, pienso en el personaje que debo hacer en la obra. Así logro olvidarme de lo que perturba mi mente. Esto es como una medicina.»

Las Distinciones de Enma

Las Distinciones de Enma Foto: Ramón Barreras Valdés 

Un día de 1977 Enma Hernández González decidió dejar de ser ama de casa. Tenía solo 20 años, estaba recién casada y acababa de nacer Maddiely, la mayor de sus dos hijas. Pero la muchacha que era entonces no aceptó por más tiempo estar sin hacer nada.

En cuanto conoció de la convocatoria para el curso de titulación de educadora de círculos infantiles se sumó al llamado. Su disposición implicaba trabajar y estudiar a la vez, mas se imponía hacerse alguien en la vida. Desde la fecha hasta hoy se desempeña en la noble labor de enseñar a los más pequeños. Lo ha realizado sin descanso. Ni siquiera ha presentado un certificado médico en sus tres décadas de abnegado trabajo.   

«Solo me ausento en el mes de vacaciones, y aun así siento el deseo de regresar, pues me hace mucha falta el contacto con los niños. Incluso cuando las mías se me enfermaban les bajaba la fiebre en la casa y venía al menos por un rato al trabajo», afirma quien además de ser educadora ejemplar en el círculo infantil Edad de Oro, pertenece al ejecutivo de su sección sindical, funge como organizadora de su CDR y asume el rol de madre y esposa. 

¿Por qué tanta entrega?

—Me gusta mucho mi profesión. No existe mejor recompensa con uno mismo que hacer lo que nos complace.

— ¿Cómo logra compartir el tiempo entre varias tareas?    

—El tiempo siempre aparece. Cumplo ante cada responsabilidad con el mismo interés de hacerlo lo mejor posible. Lo planifico todo de tal manera que las 24 horas del día me alcanzan. No sé hasta cuando será así, pero

mientras pueda lo haré.   

Enma se ha creado el hábito de levantarse cada jornada laboral a las seis de la mañana. Así puede preparar sin apuros el desayuno para que tanto ella como su esposo Bernardo, inicien la faena diaria.  A él le ha correspondido ofrecer el mayor apoyo durante más de treinta años de relación.

«Por la tarde, el primero que llega va para la cocina. Cada cual desempeña su papel dentro del hogar», dice

orgullosa una mujer que ha sabido inculcar en el seno familiar la cooperación tal y como lo hace con los infantes. 

— ¿Cuál es la mayor exigencia para una educadora?

—La preparación sistemática. Debemos estar bien informadas sobre los acontecimientos del día. Trabajamos mucho con las efemérides para infundar sentimientos patrióticos y revolucionarios. Y hay que hacerlo de forma fácil para la mejor comprensión de los pequeños. Con un lenguaje apropiado para su edad y mediante el juego.

— ¿Y la mayor satisfacción?

Ver a los niños convertidos en hombres y mujeres, con una profesión acabada. Me alegro muchísimo cuando vienen a verme. Hace poco estuvo por aquí Yorkis la Rosa, nuestro pelotero. También me visita a menudo Luis Leonel, quien estudia en la Escuela Nacional de Arte gracias a que le descubrimos sus aptitudes musicales aquí en el círculo.

¿Qué le preocupa en estos momentos?
 

—En lo personal la continuidad de estudios de Marbelys, mi hija menor. Todavía cursa el 11no grado en el IPUEC Capitán Roberto Rodríguez, pero desde ya su padre y yo nos interesamos por su orientación vocacional para que se decida por alguna carrera universitaria.También me preocupa el futuro de mi profesión. En estos momentos se hacen captaciones de muchachas con inclinaciones hacia la labor educativa, sin embargo nos falta mucho para lograr motivaciones en el relevo.

Usted también es tutora de una de ellas…

—Efectivamente, luego de categorizarme docentemente me asignaron la tutoría de Sahilí Morales, una joven egresada del Curso de Superación Integral. Ahora cursa estudios de licenciatura en Educación Infantil. Asiste al círculo un día a la semana como parte del componente laboral, así como una vez al mes durante siete días participa junto conmigo en las distintas actividades formativas. Aquí le trasmito mis conocimientos y sobre todo las experiencias personales. De tal modo trato de buscarle incentivos a su afición por una labor que requiere, sensibilidad, dulzura y paciencia.           

Por su trayectoria laboral, Enma se ha ganado gran prestigio entre  sus compañeras de labor. Para Estrella Banguela, por ejemplo, ha sido muy grato compartir por más de 20 años el mismo salón. «La conozco desde mis comienzos como auxiliar pedagógica. A admiro por su  compañerismo y conocimientos docentes.»

Entre tanto Annia Suárez, la educadora musical le reconoce su humanismo y capacidad para exigir y a la vez autoexigirse. «Es muy sistemática, cumplidora, espontánea y jamás falta.»

A estas valoraciones se añaden los reiterados reconocimientos morales de los que ha sido acreedora en su centro de trabajo y como educadora destacada a nivel municipal, mérito que ahora recibe a nivel provincial y que ostenta por llevar en su pecho como mejor distinción el amor por los niños.          
    

 


    

La sin razón, la impunidad, se impone a la razón, a la verdad, a la justicia

La sin razón, la impunidad, se impone a la razón, a la verdad, a la justicia

Compatriotas

  En momentos que compartimos el profundo dolor con los familiares y el pueblo norteamericano, por el asesinato de los jóvenes estudiantes de la Universidad Tecnológica de Virginia, se produce la horrenda e insólita decisión del gobierno de los Estados Unidos de darle la libertad bajo fianza al connotado asesino y terrorista internacional Luis Posada Carriles.

  Nos llena de indignación que este verdugo protegido por las autoridades norteamericanas regrese con toda la seguridad y garantías a Miami, guarida de terroristas que durante más de 40 años han cometido numerosos crímenes contra nuestro pueblo.

  Una vez más la sin razón, la impunidad, se impone a la razón, a la verdad, a la justicia.

  La noticia dada a conocer ayer por los medios de prensa del mundo vuelve a enlutarnos y nos hace recordar los terribles y amargos momentos vividos en octubre de 1976, cuando aun niños perdimos abruptamente a nuestros familiares por el abominable crimen cometido por Posada contra civiles inocentes al explotar una bomba colocada en el avión de Cubana de aviación en las costas de Barbados.

  Hoy queremos  alertar al mundo del peligro que representa que se encuentre libre el mayor asesino del hemisferio occidental.

  Este repugnante verdugo fue reclutado y entrenado por la CIA para ejecutar horribles actos terroristas contra Cuba, junto al otro terrorista Orlando Bosh, quien se pasea libremente por las calles de Miami amparado por la amnistía que le concedió Bush padre cuando era presidente de los Estados Unidos.

 Luis Posada Carriles participó en la invasión de Bahía de Cochinos, en la Operación Cóndor, organizador y autor intelectual del sabotaje y explosión en pleno vuelo de la nave de cubana de aviación que costo la vida a 73 personas el 6 de Octubre de 1976. Ayudado por la CIA a fugarse de una prisión de Venezuela en 1985, vinculándose de inmediato a la guerra sucia contra Nicaragua. Notable narcotraficante, responsable del envió de drogas a los Estados Unidos. Prestó importantes servicios a la Fundación Cubana-americana en la  cadena de actos terroristas que se perpetraron centros turísticos en La Habana en la década del 90. Tuvo una activa participación en planes de asesinatos contra el Comandante en Jefe.

  La decisión de permitir que Posada Carriles esté libre en Miami es  la más clara demostración de la doble moral del  gobierno norteamericano, libera a un terrorista y mantiene en una injusta y cruel prisión a cinco luchadores contra el terrorismo.

  Los familiares de las victimas del terrorismo no podemos salir del asombro, ante tanto cinismo. El gobierno de los Estados Unidos se ha burlado de los acuerdos y tratados que le obligan juzgar a Posada Carriles como un terrorista. El 11 de Mayo, Posada comparecerá ante una corte acusado únicamente de mentiroso, que infamia, que burla a la opinión pública internacional, al pueblo norteamericano y a los familiares de las víctimas de los crímenes cometidos por este verdugo que de inmediato debe regresar a prisión, esa es nuestra exigencia.

  Nunca podremos olvidar sus desafiantes palabras  de que no se arrepiente de nada y  que si volviera a nacer, haría lo mismo. Cuando fue entrevistado sobre la bomba que él hizo detonar en el Hotel Copacabana y  que puso fin a  la vida de Fabio Di Celmo, sentenció con total  desprecio por la vida: el joven Italiano se encontraba en el lugar y en el momento equivocado”.

  Esas palabras dichas por este celebre asesino, fueron inconcebiblemente repetidas por el Presidente Bush, quien al referirse  a los jóvenes estudiantes asesinados en la Universidad Tecnológica de Virginia afirmó que estos se encontraban en el lugar y en el momento equivocado.

  Esta vigilia que comenzamos hoy es para alertar al mundo de la responsabilidad de la Administración Bush por la liberación y protección del terrorista Posada Carriles, para exigir que el verdugo regrese a prisión, que sea juzgado como lo que es: un connotado terroristas o que cumpla con la solicitud de extradición a Venezuela, no hay otra alternativa, los pueblos tienen ansias de justicia.

  En este momento de indignación me hace recordar el poema Pido Castigo del inolvidable poeta Pablo Neruda:

  Para los que de sangre salpicaron la patria, pido castigo para el verdugo que mando esta muerte, pido castigo para el traidor que ascendió sobre el crimen, pido castigo para el que dio la orden de agonía, pido castigo para los que defendieron este crimen, pido castigo.

Declaración de familiares de víctimas de Barbados
Por: Servicio Especial
20 de Abril de 2007

Terrorist Luis Posada Released on Bail!

Terrorist Luis Posada Released on Bail!

Extradite Posada -- Free the Cuban Five!

The A.N.S.W.E.R. Coalition condemns in the strongest terms, the release of terrorist Luis Posada Carriles from U.S. jail this past Thursday, April 19.

Posada, mastermind of the murders of dozens of people, while acting on behalf of the CIA for more than 40 years, was freed from a New Mexico jail and flown to Miami, despite worldwide protests. His freedom on bond is until May 11, when his trial on immigration-fraud charges begins. But a dangerous precedent is already in place, with Posada being allowed to fly into Miami to meet and strategize with other terrorists, those who have helped finance his bombing campaigns.

The move to free him is widely known to be the result of a blatant refusal by George W. Bush and administration officials to declare Posada a terrorist. Without such a declaration or prosecution for his terrorist crimes, federal judges have ruled that a detainee cannot be held indefinitely in immigration jail.

Right now U.S. authorities have only charged Posada with immigration fraud. But Posada is not simply an immigrant. He is an avowed terrorist who never renounced his crimes. Although convicted in the past for some of his crimes in other countries, he has always managed to escape and carry out more torture and killings.

In the meantime, other notorious anti-Cuba terrorists in Miami have been caught with massive arsenals of weapons but only received extremely light sentences for their crimes. One, Santiago Alvarez, actually brought Posada into the United States illegally, on boat, in March 2005. He was caught with weapons caches but was only sentenced to four years and promised an even lesser sentence if he reveals the whereabouts of all his weapons. 

Posada’s release is a green light to U.S.-directed terrorism against Cuba.

Take action today!!

There are two very important actions you can do:

1. Help build the May 11 protests that will be held in El Paso, New York City, San Francisco, Los Angeles and elsewhere. That is the day that Posada’s “trial” on immigration fraud in El Paso will begin. Please volunteer to help leaflet events and phonebank. Make a donation to help the mobilizing! Click for details on the May 11 protests. To volunteer or for information on the protest near you, contact your local ANSWER chapter (see the information at the bottom of this email).

2. Send a letter to Congress, Bush and Gonzales to demand: Extradite Posada to Venezuela! Prosecute him for terrorism. Click for ANSWER's easy-to-use feature to send a letter to Bush and your Congressional representatives.

Luis Posada Carriles's history

Posada Carriles
Luis Posada Carriles, murderer

Posada, Cuban-born, was recruited into the CIA soon after the Cuban revolution in 1959. At Ft. Benning, GA, he was trained extensively in explosives and sabotage in order to try to debilitate—through the means of terrorism—the new socialist society that the Cuban people were building.

Posada’s terrorist history spans four decades. He is most notorious for the Oct. 6, 1976 bombing of a Cuban jetliner, which killed 73 people. The two mercenaries whom he paid to plant the bomb, Freddy Lugo and Hernán Ricardo, confessed immediately afterwards that they were working with the CIA, and Posada was their boss. Posada’s favorite method is to pay mercenaries to do his dirty work. But he always procures the explosives and builds the bombs.

Not coincidentally, George Bush Sr. was head of the CIA in the 1970s when the plane bombing and many other terrorist attacks by Posada took place. In 1990, when Posada’s direct accomplice in the plane bombing, Orlando Bosch, was about to be deported from the United States, George Bush Sr. intervened to cancel his deportation, granting him permanent residence in the U.S.

Because the plane bombing was plotted by Posada and Bosch in Venezuela, the government of Hugo Chávez has demanded his extradition to Venezuela. But so far Washington has refused. U.S. Attorney General Alberto Gonzales has the authority and obligation to begin extradition proceedings, but he has remained silent and refused to act decisively against Posada during the two years that he has been detained in a El Paso, Texas jail.

This coddling of Posada and other Miami-based, anti-Cuba terrorists flies in the face of the hypocritical claim by Bush that he is fighting a war against terrorism. 

The most outrageous example of the double standard is the U.S. government’s imprisonment of the five Cuban men who infiltrated the Miami terrorist groups for the sole purpose of monitoring those organizations and reporting on imminent terrorist attacks, in order to stop them. 

But instead of arresting Bosch and many other Miami terrorists, the FBI went after the Cuban Five with a vengeance. They were charged with the completely unsupported allegation of espionage conspiracy, failure to register as foreign agents, and other charges. 

The Five were tried in Miami and convicted and sentenced to four life sentences and 77 years collectively, in a politically-motivated trial that is part and parcel of U.S. hostility against Cuba.

Free the Cuban Five anti-terrorists from U.S. prisons! Extradite Posada to Venezuela! 

El descarrile de Posada

El descarrile de Posada

Exactamente cuando aprendí a leer y escribir —en 1976— comencé a escuchar el nombre de Luis Posada Carriles. Apenas entendía a qué se referían los adultos cuando lo mencionaban, pero las imágenes de hombres y mujeres llorando en el televisor y los periódicos nunca se me borraron de la mente.

Luego, en mi adolescencia leí el libro La verdad irrebatible sobre el crimen de Barbados. Entonces supe que tal apelativo pertenecía a un asesino. Entonces descubrí que ese hombre no se posaba en buenos carriles. Y varias veces me pregunté ¿Por qué no lo castigan?

Ahora, 30 años después, al escudriñar su maligna personalidad siento mío el dolor de quienes sufren por su causa y hago público mi deseo que por fin ocurra el descarrile de Posada. Aunque, en verdad Luis Faustino Clemente Posada Carriles chocó contra sí mismo cuando en 1994 publicó su libro autobiográfico Los caminos del guerrero, editado en Miami. Pero, al parecer, esas páginas le resultaron escasas para adjudicarse un nutrido expediente de hechos que lo revelan como el terrorista más connotado del hemisferio.

Autor probado y confeso de innumerables actos de espionaje, sabotajes, asesinatos, este hijo predilecto de la norteamericana Agencia Central de Inteligencia (CIA), responde ante sus allegados con el sobrenombre de Bambi, mientras que para los ojos del mundo, en especial de los cubanos, no es más que una verdadera locomotora criminal que en lugar de ser demolida recibe el amparo del gobierno norteameriacano.

A la justicia universal —enlutada por la ex presidenta de Panamá Mireya Moscoso cuando indultó a Posada, en agosto del 2004— le urge una reivindicación. Desde Cuba se exponen nuevas y contundentes pruebas, dede que solicitara asilo político en los Estados Unidos. Sin embargo, las autoridades de ese país han preferido primero callar, y ahora enmarañar un proceso judicial en el que le conceden libertad bajo fianza. 

Guardar silencio ante tan amplio historial terrorista contradice las «buenas intenciones» del presidente George W. Bush referentes a luchar contra ese flagelo de la humanidad. Más que ofensa y burla, constituye una desfachatez hacer caso omiso a declaraciones que el propio Posada Carriles hace en su citado libro:

«Lo que ayer era considerado como un acto de valor y patriotismo, llamado «acción y sabotaje», hoy se llama «terrorismo»...». Por si fuera poco, en otro texto titulado Pusimos la bomba ¿y qué?, de la periodista venezolana Alicia Herrera, se reproduce un retrato de Posada realizado por su propia esposa a fines de los años 70, quien define la falta de escrúpulos de su cónyuge: «Cuando se metió en esto de Barbados (se refiere a la voladura de la aeronave de Cubana de Aviación), yo sabía que tendría éxito, porque el «pobre» le dedicó tanto esfuerzo, lo hizo con tanta pasión,... que yo sabía que saldría adelante, que no iba a fallar».

Bastaría un poco de sentido común para el análisis racional y justo de un caso cuya solución es única: La sanción internacional.


 


Receta para triturar despistados

En breves líneas facilitaré a quienes me leen una receta fácil y rápida de hacer, como diría nuestra Nitza Villapoll. La elaboré a propósito del comentario recibido en el artículo titulado Cuba quita, pone... se renueva.   

Quienes lo lean entenderán mejor estas líneas, las cuales no son más que la respuesta a un despistado, quien desconoce que las ollas multipropósitos sirven para cocinar muchas cosas, desde un arroz con pollo, hasta el más delicioso de los dulces caseros.

Lo que ocurre es que en su caso, el pollo del arroz con pollo está en que como las Reina lo trituran casi todo, al caer sus comentarios dentro de la olla, se han convertido en nada.

Entonces cabe preguntarse para qué proponerles esta receta.

Sencillo. Para recordarle a ese desmemoriado que la época de escacez de arroz ya va siendo harina de otro costal en Cuba.  

Claro, permanecer anclados en la idea de limitar económicamente a la Isla, impedir la importación de alimentos, maniobrar para rendirnos por hambre, en fin recrudecer el Bloqueo,  no lo deja ver otras realidades como la venta liberada de arroz en las tiendas de la red de comercio en toda la nación.Para terminar, aquí va la receta:

  1. Elabore un poquito de razón con las ideas más sustanciosas.
  2. Tome la sartén por el mango.
  3. Sofría por un minuto al despistado.
  4. No espere percibir olor, sabor, ni color.
  5. Solo verá como se reduce el producto final.
  6. Da para una ración: Orlando.

Cuba quita, pone... se renueva

Cuba quita, pone... se renueva

Foto: Ramón Barreras 

Los cubanos estámos cambiando los métodos tradicionales de vida. Por estos días, y desde inicios de año, se interrogan constantemente: ¿Ya cambiaste el…?  ¿Te llevaron la…? Concluir la oración depende del sustantivo de turno: ventilador, refrigerador o los recién aparecidos aire acondicionado y cafetera eléctrica.

 

Como si los descubrieran, semejante al hallazgo del agua tibia, o el hielo en Macondo, todos se vislumbran ante los artículos electrodomésticos acabados de llegar al barrio. Una prueba de que cada vez más cedemos terreno a la postmodernidad en su dimensión tecnológica, a pesar de su aplastante paradigma de consumo.

 

En el acto, a los interrogados no les interesa entender las reglas de un mercado donde la  relación oferta/demanda regula los niveles de consumo dentro del sistema capitalista de producción. A ellos solo les preocupa que según sea la respuesta a tales preguntas rodantes por las calles de la Isla, iniciarán un inevitable cálculo; aparejado a la sustitución de objetos caducos por otros de mayor presencia estética y utilidad práctica dentro del hogar. Sumar, restar, dividir y multiplicar constantemente los obliga a regular otro tipo de consumo: el de la electricidad.

 

Para explicar ventajas y provechos de los modernos equipos sobran argumentos. Sin que falten evidentes referencias a algunas limitantes descubiertas muy propias, y eso sí lo saben los cubanos, del paradigma postmoderno citado líneas arriba.  

 

Así transcurre el 2006 en Cuba. Sus diez meses vividos bastan para que sea recordado. No solo por el agobiante calor de Junio, Julio y Agosto, sino, también por traer consigo otro tipo de energía para calentar y elaborar alimentos, en todos los hogares de la Mayor de las Antillas.

 

Para muchos en el planeta «Revolución Energética» no dice nada. A los 11 millones de habitantes de este pedacito de tierra caribeña, cuya costumbre ha sido cocinar, indistintamente, lo mismo con leña, carbón, gas licuado o kerosén, dice bastante.

 

Cierto, cambiar lo viejo por lo nuevo siempre se acompaña de algunas resistencia. Sobre todo cuando se ve temblar el bolsillo ante las sumas que se deben desembolsar mes tras mes, hasta liquidar las deudas financieras con el Banco Nacional. O, luego, cuando la empresa eléctrica envía el reporte del consumo final.

 

Y mucho más asusta saber que asciende a 6 mil 157 pesos el precio fijado para adquirir un  refrigerador de última generación. Ya sea de marca Haeir o LG. De una o dos puertas, como los que se exhiben, y de vez en cuando se venden, en las tiendas que operan en moneda convertible. No obstante, el estupor se amilana ante otras cuentas a sacar.

 

La familia típica cubana no es la que recibe remesas del exterior. Aquí lo predominante, lo que caracteriza al cubano de a pie,  es vivir del salario devengado cada 30 días. Y con esos saldos, muy pocos, o casi nadie, puede comprar al contado un refrigerador, ni cada uno de los referidos artículos asignados con facilidades de créditos bancarios para pagarlos. 

 

Resulta entendible, entonces,  que la llegada del módulo de cocción (olla arrocera, olla multipropósito y hornilla), el cambio de ventiladores rústicos por otros de moderna fabricación, los aires acondicionados, refrigeradores y cafeteras, más allá de convertir las cocinas cubanas en espacios relucientes; a su vez permita un acto de unidad como el que acontece entre los miembros de cada familia para buscar reacomodos económicos, de estructura interna de las casas y de hábitos arraigados como el de cocinar pasadas las seis de la tarde.

Verse obligados a ahorrar mucho más de lo acostumbrado, no impide contagiarse con este quita y pon. Con un canje que a la postre nos beneficia a todos, en tanto para los cubanos significa, simplemente, renovación.

Treinta Años de un Crimen sin Castigo

Treinta Años de un Crimen sin Castigo

Carta Abierta de los periodistas villaclareños 

a los familiares de las víctimas del 6 de Octubre de 1976

Santa Clara, 5 de octubre de 2006

«Año de la Revolución Energética en Cuba»

Un crimen continúa sin recibir castigo. Mientras el dolor se acumula en las almas de quienes sufrieron la pérdida de sus seres más queridos, los culpables burlan cada vez más las leyes que justificarán la requerida sanción.Tres décadas han transcurrido, y como aquel primer 6 de octubre lagrimoso y desconsolado, nuevamente tiembla la injusticia ante al impunidad de un hecho terrorista sin precedentes.

Su principal ejecutor, Luis Posada Carriles, permanece detenido en un centro de Inmigración en Texas. No obstante, recibe de forma solapada la protección del Gobierno norteamericano, cuyo doble discurso sobre el terrorismo no le permite decidir su extradición hacia Venezuela, país donde debe ser juzgado por  la explosión en pleno vuelo de un avión de Cubana con 72 pasajeros a bordo.

Este 5 de octubre, de acuerdo con el plazo fijado por un tribunal federal del estado de Texas, el Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos deberá tomar una decisión sobre la excarcelación Posada CarrilesAún cuando los abogados lo reconocen como terrorista confeso, manifiestan que no puede ser deportado a Cuba o Venezuela, porque correría el riesgo de ser torturado. 

 Razón que nos hace pensar en una posible liberación, al tiempo que nos obliga a emitir este mensaje de solidaridad con los familiares de las víctimas del horrendo crimen ocurrido en Barbados, aquel 6 de octubre de 1976. Los periodistas villaclareños, como todo el pueblo de Cuba, consideramos inhumano no considerar como única y gran tortura, el sufrimiento de padres, hermanos, hijos y amigos de la decena de jóvenes deportistas cubanos, la tripulación y más de una docena de extranjeros que perdieron sus vidas hace treinta años. 

Unión de Periodistas de Cuba

Villa Clara

Rumbo al colapso para sumarse a la RAE

Un retruécano semejará otra vez la palabra BLOQUEO ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el próximo 8 de noviembre. A esta instancia internacional se viene presentando, desde 1992, un proyecto de Resolución bajo el título “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

Cada año, a partir de esa fecha, Cuba constata la solidaridad de los países que suman sus votos como expresión de condena a tan inhumana posición. Sin embargo, el gobierno norteamericano insiste en mantener inamovible un BLOQUEO que a todas luces se tambalea. 

«Fracasará y se estrella contra la resistencia del pueblo cubano». Así lo apuntó con énfasis este lunes el Vicecanciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, al presentar en la sede del MINREX el Informe que Cuba presentará a la ONU.¡Y cuánto nos place percibir su final! Sobre todo a quienes hemos nacido, crecido y vivido aprendiendo que BLOQUEO es una palabra de significado malévolo.

Además de atribuirle como sinónimo barrera, cerco,  asedio, aislamiento y limitación, para los nacidos después de 1959 en la Isla, quiere decir insulto, intromisión en los asuntos internos de nuestro país, provocar daños a terceros, violar la soberanía y libertad para establecer relaciones comerciales…

 O sea, una interminable lista de acciones dislocadas que evidencian la política hostil del gobierno de los Estados Unidos hacia la Mayor de las Antillas.Pero, el próximo 8 de noviembre, cuando la Asamblea General de la ONU examine por decimoquinta ocasión el tema, y se proceda a la votación del proyecto de Resolución 60/12, la humanidad conocerá nuevamente un golpe de triunfo sobre la injusticia. Otra victoria frente a la disparatada determinación de restringir económicamente a Cuba.

Más de 86 mil millones de dólares ha sido el costo de imponer, por más de cuarenta años, tan inhumanas leyes. Recrudecidas durante los últimos años y condenadas de manera prácticamente unánime, en defensa de los principios y las normas del Derecho Internacional.Si el pasado año el proyecto que exige el fin del bloqueo impuesto a Cuba, recibió un total de 182 votos, respecto a los 191 con derecho a emitir un fallo, con claridad se puede avizorar que dentro de un mes volverá a ratificarse la derrota de la política norteamericana contra este país.

Mientras lleguen los resultados —de seguro halagüeños— mi hija de 11 años descubre por sí misma en sus clases de Historia de Cuba cómo desde la Enmienda Platt, anexada en 1898 a la Constitución de la República, el imperio norteamericano hace pública su inconformidad con la independencia de Cuba.

Entonces llega el momento de advertirle que si bien ese engendro yanqui denominado BLOQUEO, para los de mi generación hoy es una palabra maldita, tanto ella como sus coetáneos le podrán atribuir en el futuro otras significaciones.Más allá de la simple unión de siete letras registradas en el Diccionario de la Real Academia Española como: «Acción y efecto de bloquear. || 2. Mar. Fuerza marítima que bloquea. || ~ efectivo. m. El que se hace con fuerzas marítimas suficientes para cortar las comunicaciones. || ~ en el papel. m. El que consiste solo en declaraciones escritas, sin estar apoyado por fuerzas bastantes para que resulte efectivo. || declarar el ~ la potencia bloqueadora. fr. Proclamarlo o notificarlo inicialmente. || violar el ~ un buque neutral. fr. Entrar en punto o paraje bloqueado, o salir de él.» Con certeza habrá que sumar una definición que permita ilustrar a nuestros sucesores la prepotencia de un gobierno y el colapso de una política genocida.   

Entrevista al Barrio

Entrevista al Barrio

¿Dónde encontrar palabras justas para este 28 de septiembre?

 Las letras se plantan en firme sobre la cuartilla en blanco y dejan leer la respuesta:Allí, detrás  de cinco celdas norteamericanas; en la mirada de cinco hermanos nuestros, cuya resistencia y juventud nos enseña cómo se aprende a crecer mientras se aguarda por la libertad. Un derecho merecido que nunca debieron quitarles. 

¿Cómo hablar en pocas líneas de tantos hombres y sus historias acumuladas por 46 años? ¿Qué nuevos argumentos tener para sumar razones a los festejos? 

 Fácil. Obsérvese  a los abuelos con vejez  segura. A sus hijos obreros, amas de casa, intelectuales o simplemente constructores de la sociedad. A los hijos de esos hijos que estudian y trabajan. A los sueños del recién  nacido o los latidos del que está por nacer.

 ¿Cuáles frases expresar, a diferencia de años anteriores, para distinguir esta feliz jornada, mucho más resplandeciente y renovada? 

 Únicamente el Barrio puede decir, escribir por sí mismo la historia. Es él quien se  lamenta ante el apagón y luego se alegra cuando sabe del restablecimiento del fluido eléctrico. Busca, indaga, aclara dudas y apoya en colectividad para que no existan confundidos.Es este Barrio, popular, criollísimo y diestro en lograr una caldosa auténtica en la que una mezcla variada de viandas, carnes y sazones, arde por el calor de valores humanos y dentro de la más inmensa de las cazuelas: la patria.

 ¿Qué resta decir? 

Que cada vez resultan risibles las pretensiones del presidente George W. Bus. Que pierden el tiempo al hablar de una Cuba más nueva y democrática que la existente. Que en esta isla, desde 1960, ante el primer petardo terrorista, el pueblo entero aceptó constituir un sistema  de vigilancia colectiva. Cuadra por cuadra, cada Barrio se convirtió en un comité defensor de esta Revolución. 

Una razón más para pedir salud y vida para su fundador: El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. 

Nacer bajo los petardos

Nacer bajo los petardos

AQUELLOS RECUERDOS TODAVÍA VIBRAN EN CUBA (apuntes)

  1.  Atardecer del 28 de septiembre de 1960
  2. (...) Frente a la terraza norte del Palacio Presidencial (el edificio alberga el Museo de la Revolución actualmente).
  3. Fidel regresó horas antes de Nueva York, donde había definido, en la XV Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (...) El orador se refiere a la solidaridad y la vergüenza de los negros y las negras de Harlem y... ¡estalla un petardo! Nadie se amilana ante el ataque gusano. El Himno Nacional es cantado. Hay gritos de ¡Viva Cuba! ¡ Viva la Revolución! Explota un segundo, un tercer petardos...Y esa fusión maravillosa del pueblo y su Comandante, contesta y crea.
    Fidel dice: "...vamos a establecer un sistema de vigilancia colectiva, vamos a establecer un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva... Están jugando con el pueblo y no saben todavía quién es el pueblo; están jugando con el pueblo y no saben la tremenda fuerza revolucionaria que hay en el pueblo."
  4. Ampliar en www.lacalle.cubaweb.cu/Creación/surgimiento.htm

...de cada grano de polvo, se levanta el enemigo a echar abajo, a garfio y a saeta, cuanto nace con ala.

José Martí. El Partido Liberal. México. 28 de septiembre de 1890.

Fidelísima Barba

Fidelísima  Barba

Crecí mirándola, por nuestra, por rebelde. La busqué varias veces en los televisores, en las fotos de las revistas y periódicos. Casi siempre para ver si ya la habían afeitado, como otras que llegaron al llano desde la Sierra y festejaron el triunfo. Pero la encontraba  intacta. En ágil andar y locuacidad, imprimiéndole fuerza y justicia  a la palabra. Y cada vez la veía más brillante, más negra y más poblada. 

Casi había olvidado cómo descubrí esa barba. Eran los tiempos en que comenzaba a distinguirla al tope de una chaqueta olivo guerrillero. Eran años de cambio. Momentos apropiados para mantener incólume lo que nació y creció al calor de los combates. Cuba se reorganizaba administrativa y políticamente. Transcurrían los días de sumar brazos en los cañaverales, de crear y construir.

Cuando aprendí a leer y a escribir, buscaba las palabras de aquel barbudo que a cada rato aparecía en  mis sueños. Lo imaginaba caballero corazón valiente y yo, doncella afortunada.   

Veía al eterno protagonista de mis relatos diferente de aquellos con lanza y armadura. ¿Su barba? Barba noble que comanda, agrupa e inspira, que exige, permite, educa. Enseña ser honestos, solidarios, estudiosos,  revolucionarios, como el Che.

Así comencé a seguir a Fidel.  Discurso tras discurso, en pos de las huellas de sus viajes y visitas por toda Cuba y el mundo.

Un día recorté y guarde una foto suya. «Miren a mi tío», decía a cuántos se la enseñaba.  

Cuando convocó a los pequeños de la Isla para que, vestidos de pioneros, custodiáramos las primeras urnas revolucionarias,  cumplí muy oronda la misión. Creía que aquel pedido para las elecciones de 1976 había sido solamente para mí, porque de seguro él sabía cuánto me fascinaba su barba. 

Vivíamos otra década complicada, la de los 70. La que avanzó a pesar de que los 10 millones de toneladas de azúcar no sumaron  más que 8,5. La que se fortaleció con el Primer Congreso del Partido. La que vio llorar, enérgico y viril, a un pueblo, ante el injusto crimen del Barbados. La que acrecentó e hizo relucir el  mentón líder.

Una tarde, sobre las piernas de mi padre, escuché al Comandante hablar de pueblos pobres, de deudas externas impagables, de un imperio dominante, de otros cambios que debían ocurrir fuera de los límites de nuestra Patria. Quise repetir la pregunta de siempre. Insistía en conocer el porqué de dejársela crecer. Mas, la prudencia me indicó seguir escuchándolo.  

Ya adulta busqué  todas las respuestas posibles de aquella infantil interrogante. Convencida de su simbolismo, leí que Ignacio Ramonet dedicó un tiempo de sus Cien Horas con Fidel para hablar de ella. 

Según cuenta, exhibirla por casi 50 años le ha posibilitado al Jefe de la Revolución cubana, ganar tiempo y dedicarse a asuntos más importantes que al de permanecer frente al espejo, cuchilla  en mano.

Recordé entonces las primeras explicaciones de mi padre: «Me parece que se afeitará cuando todos los pueblos sean libres».

La vida reafirma que, encanecida, con mayor vigor y experiencia, a esta barba, tan universal por cotidiana, la encontramos colmada de lecciones. 

No negra. No blanca. Dolorosa y gris por los oprimidos. Más crecida mientras se recupera de su transitoria enfermedad. Más clara, genuina, solidaria y pura. Militante, fidelísima.

THE SOVEREIGNTY OF CUBA MUST BE RESPECTED

THE SOVEREIGNTY OF CUBA MUST BE RESPECTED

As a result of the communication of Fidel Castro on his state of health and the provisional delegation of his responsibilities, high ranking U.S officials have formulated more explicit statements about the immediate future of Cuba. The Secretary of Commerce Carlos Gutierrez said that “the moment has arrived for a true transition towards a true democracy” and the White House spokesman Tony Snow said that his government is “ready and eager to provide humanitarian, economic and other aid to the people of Cuba", as was recently reiterated by President Bush.
  
Already the “Commission for Assistance to a free Cuba”, presided over by the Secretary of State Condoleezza Rice,
pointed out in a report issued  on June  the urgency of working today to ensure that the Castro regimen's succession strategy does not succeed” and President Bush indicated that this document “demonstrates that we are actively working for change in Cuba, not simply waiting for change”. The Department of State has emphasized that the plan includes measures that will remain secret “for reasons of national security” and to assure its “effective implementation”.

It is not difficult to imagine the character of such measures and the “announced assistance” if one considers the militarization of the foreign policy of the present American administration and its performance in Iraq.

In front of this increasing threat against the integrity of a nation, and the peace and the security of Latin America and the world, we the signatories listed below demand that the government of the United States respect the sovereignty of Cuba. We must prevent a new aggression at all costs.

En Español

Intelectuales del mundo piden que la soberanía de Cuba sea respetada

      07 de Agosto, 2006


       A raíz de la comunicación de Fidel Castro sobre su estado de salud y
la delegación provisional de sus cargos, altos funcionarios estadounidenses
han formulado declaraciones cada vez más explícitas acerca del futuro
inmediato de Cuba. El Secretario de Comercio Carlos Gutiérrez opinó que
"llegó el momento de una verdadera transición hacia una verdadera
democracia" y el vocero de la Casa Blanca Tony Snow dijo que su gobierno
está "listo y ansioso para otorgar asistencia humanitaria, económica y de
otra naturaleza al pueblo de Cuba", lo que acaba de ser reiterado por el
Presidente Bush.

      Ya la "Comisión para una Cuba libre", presidida por la Secretaria de
Estado Condoleezza Rice, había destacado en un informe a mediados de junio
"la urgencia de trabajar hoy para garantizar que la estrategia de sucesión
del régimen de Castro no tenga éxito" y el Presidente Bush señaló que este
documento "demuestra que estamos trabajando activamente por un cambio en
Cuba, no simplemente esperando a que ocurra". El Departamento de Estado ha
subrayado que el plan incluye medidas que permanecerán secretas "por razones
de seguridad nacional" y para asegurar su "efectiva realización".

      No es difícil imaginar el carácter de tales medidas y de la
"asistencia" anunciada si se tiene en cuenta la militarización de la
política exterior de la actual administración estadounidense y su actuación
en Irak.

      Ante esta amenaza creciente contra la integridad de una nación, la paz
y la seguridad en América Latina y el mundo, los abajo firmantes exigimos
que el gobierno de los Estados Unidos respete la soberanía de Cuba. Debemos
impedir a toda costa una nueva agresión.

      José Saramago, Portugal; Wole Soyinka, Nigeria; Adolfo Pérez Esquivel,
Argentina; Dario Fo, Italia; Desmond Tutu, Sudáfrica; Rigoberta Menchú,
Guatemala; Nadine Gordimer, Sudáfrica; Zhores Alfiorov, Rusia; Noam Chomsky,
EEUU; Oscar Niemeyer, Brasil; Harry Belafonte, EEUU; Mario Benedetti,
Uruguay; Ignacio Ramonet, España-Francia; Danny Glover, EEUU; Samir Amin,
Egipto; Alfonso Sastre, España; Francois Houtart, Bélgica; Eduardo Galeano,
Uruguay; Juan Gelman, Argentina; Frei Betto, Brasil; Pablo González
Casanova, México; Russell Banks, EEUU; Bernard Cassen, Francia; Ernesto
Cardenal, Nicaragua; Angela Davis, EEUU; Ariel Dorfman, Chile; Tom Morello,
EEUU; Walter Salles, Brasil; Manu Chao, Francia; Blanca Chancosa, Ecuador;
Egberto Gismonti, Brasil; Andrés Gómez, Cuba; Alice Walker, EEUU; István
Mészáros, Hungría; Fredric Jameson, EEUU; Pedro Casaldáliga, Brasil; Franz
Hinkelammert, Alemania; Joao Pedro Stedile, Brasil; Jorge Enrique Adoum,
Ecuador; Fernando Birri, Argentina; Leonardo Boff, Brasil; David Viñas,
Argentina; Emilio Carballido, México; José Luiz del Roio, Italia; Hebe de
Bonafini, Argentina; Thiago de Mello, Brasil; Eugenio Barba,
Italia-Dinamarca; Amiri Baraka, EEUU; Pedro Rivera, Panamá; Amina Baraka,
EEUU; Boaventura de Sousa Santos, Portugal; Armand Mattelart, Bélgica;
William Blum, EEUU; Miguel Bonasso, Argentina; Chico Whitaker, Brasil; María
Rojo, México; Idea Vilariño, Uruguay; Belén Gopegui, España; Diamela Eltit,
Chile; Atilio Borón, Argentina; Luciana Castellina, Italia; Ramsey Clark,
EEUU; Luis Britto García, Venezuela; Stephen Rivers, EEUU; Miguel D'Escoto,
Nicaragua; Stella Calloni, Argentina; Emir Sader, Brasil; Daniel Viglietti,
Uruguay; Lucius Walker, EEUU; Piero Gleijeses, Italia-EEUU; James D.
Cockcroft, EEUU; Aníbal Quijano, Perú; Theotonio dos Santos, Brasil; Pablo
Guayasamín, Ecuador; Leonard Weinglass, EEUU; Susu Pecoraro, Argentina;
Francisco de Oliveira, Brasil; Graciela Duffau, Argentina; Fernando Rendón,
Colombia; Luis Sepúlveda, Chile; Andy Spann, EEUU; Hildebrando Pérez Grande,
Perú; Fernando Pino Solanas, Argentina; Santiago García, Colombia; Michael
Löwy, Brasil; Juan Manuel Roca, Colombia; Pascual Serrano, España; León
Rozitchner, Argentina; Jorge Rufinelli, Uruguay; Franca Rame, Italia;
Alfredo Vera, Ecuador; Patricia Ariza, Colombia; Leslie Cagan, EEUU; Noé
Jitrik, Argentina; Tununa Mercado, Argentina; Eric Nepomuceno, Brasil; James
Petras, EEUU; Keith Ellis, Jamaica- Canadá; Tristán Bauer, Argentina;
Ferreira Gullar, Brasil; Marco Martos, Perú; Lorgio Vaca, Bolivia; Eric
Toussaint, Bélgica; Georges Labica, Francia; Octavio Getino, Argentina;
Richard Levins, EEUU; Martin Almada, Paraguay; Elmar Alvater, Alemania;
Roberto Montoya, Argentina; Víctor Heredia, Argentina; Víctor Víctor, R.
Dominicana; Tomás Borge, Nicaragua; Eva Forest, España; Michele Mattelart,
Francia; Leticia Spiller, Brasil; Javier Couso, España; Fernando Suárez,
México; Salim Lamrani, Francia; Montserrat Ponsa, España; Jean Pascal Van
Ypersele, Bélgica; Verenice Guayasamín, Ecuador; Marilia Guimarães, Brasil;
Gioconda Belli, Nicaragua; Tarek Williams Saab, Venezuela; Isidora Aguirre,
Chile; Suzy Castor, Haití; Claribel Alegría, El Salvador; Andrés Sorel,
España; Ann Sparanese, EEUU; Denisse Stoklos, Brasil; Alessandra Riccio,
Italia; Carlos Fernández Liria, España; Alex Cox, Reino Unido; Michel
Collon, Bélgica; Danny Rivera, Puerto Rico; Tato Pavlovsky, Argentina; Román
Chalbaud, Venezuela; James Early, EEUU; Jean Brigmont, Bélgica; Anthony
Arnove, EEUU; Carlo Frabetti, Italia-España; Fernando Buttazoni, Uruguay;
Fernando Morais, Brasil; Ramón Chao, España-Francia; Silvio Tendler, Brasil;
Hanan Awwad, Palestina; Orlando Senna, Brasil; Saul Landau, EEUU; Francisco
Jarauta, España; Adolfo Colombres, Argentina; Roberto Amaral, Brasil; Pilar
del Río, España; Fernando Ainsa, Uruguay; Alcira Argumedo, Argentina; Carmen
Bohorquez, Venezuela; Steve Williams, EEUU; Hernando Calvo Ospina,
Colombia-Francia; Gilberto López y Rivas, México; Juan Carlos Camaño,
Argentina; Michael Parenti, EEUU; Marta Palau, México; Italo Ordóñez,
Ecuador; Gloria la Riva, EEUU; Francisco Villa, Chile; Gennaro Carotenuto,
Italia; Edward Sanders, EEUU; Ersi Sotiropulos, Grecia; Constantino Bértolo,
España; Manuel Cabieses, Chile; Jose A. De Frietas (Tunai), Brasil; Thelva
Nava, México; Hugo Urquijo, Argentina; Isaura Navarro, España; Cecilia
Conde, Brasil; Igor Jinkings, Brasil; Iosu Perales Arretxe, País Vasco; Issa
Makhlouf, Líbano; Marcos Roitman, España; Héctor Díaz Polanco, R.
Dominicana; Antonio Maira, España; Arturo Andrés Roig, Argentina; Roy Brown,
Puerto Rico; Al Campbell, EEUU; Luisa Vicioso, R. Dominicana; Carlos Fazio,
Uruguay; Luciano Vasapollo, Italia; John Beverley, EEUU; Carlos Varea,
España; Víctor Flores Olea, México; Hassan El Ouazanni, Marruecos; Jitendra
Sharma, India; José Mulligan, Nicaragua; Beto Almeida, Brasil; Juan Madrid,
España; Sonja de Vries, EEUU; Red Ronnie, Italia; Juan Kalvellido, España;
Miguel Urbano, Portugal; Nora de Izcue, Perú; Raúl Pérez Torres, Ecuador;
Santiago Alba Rico, España; José Steinsleger, México; Setsuko Ono,
Japón-EEUU; Susan Willis, EEUU; Vicente Romano, España; Néstor Kohan,
Argentina; Pedro de Castro Amaral, Brasil; Angeles Maestro, España; Vicente
Battista, Argentina; Stefania Mosca, Venezuela; Clifton Ross, EEUU; Zlatko
Krasni, Serbia; Wim Dierckxsens, Costa Rica; Sérgio Saboya, Brasil; Claudio
Katz, Argentina; Luciano Alzaga, Argentina; Corium Aharoniam, Uruguay;
Donatella Mészáros, Italia; Carol Cross, EEUU; Raly Barrionuevo, Argentina;
Kali Akuno, EEUU; Gloria Berrocal, España; Rodolfo Livingston, Argentina;
Remy Herrera, Francia; Mano Melo, Brasil; Irene Amador, España; Paul Emile
Dupret, Bélgica; Jaime Losada, España; Marcelo Resende, Brasil; Pablo
Marcano García, Puerto Rico; Miguel Martín Ayllón, España; José C. Rovira,
España; Alvaro Castillo Granada, Colombia, Natalia Toledo, México; Consuelo
Sánchez, México; José Heleno Rotta, Brasil; Shirley Pate, EEUU; Gerardo
Cerdas Vega, Costa Rica; Carlos Marés, Brasil; Clarisse Chiappini Casthilos,
Brasil; Michael S. Smith, EEUU; José Luis Tagliaferro, Argentina-Italia;
Claude Marks, EEUU; Iñaki Errazkin, España; Eduardo Ebendinger, Brasil; León
Ferrari, Argentina; Guy Bajoit, Bélgica; Lia Sessy, Italia; Ricardo Antunes,
Brasil; María Toledano, España; Robert Franck, Bélgica; Verena Graf, Suiza;
Eva Björklund, Suecia; Raúl Vallejo, Ecuador; Eduardo Guimarães, Brasil;
Aitana Alberti, Argentina-Cuba; Sara Rosemberg, Argentina; Beatriz Bissio,
Brasil; Bert de Belder, Bélgica; Jaime Mejía Duque, Colombia; Jane Franklin,
EEUU; Alicia Hermida, España; Ana Esther Ceceña, México; Angel Parra, Chile;
Branca Eloysa P. Ferreira, Brasil; Dionne Brand, Canadá; Sergio J. Dos
Santos França, Brasil; Lêdo Ivo, Brasil; Rosario Murillo, Nicaragua; José
Antonio Barroso Toledo, España; Christine Fayart, Bélgica; Caique Botkay,
Brasil; Angelica Malinarich-Dorfman, Chile; Manuel Fernández-Cuesta, España;
Sidnei Liberal, Brasil; Carlos Takeshi, Brasil; Jean Pestiaux, Bélgica;
Aderbal Ashogun, Brasil; Carlos Baron, Chile; Alejandro Moreano, Ecuador;
Hans-Otto Dill, Alemania; Carmem Regina de Vargas, Brasil; Richard Becker,
EEUU; David Lagmanovich, Argentina; Carmen Vargas, Brasil; Jean Philippe
Peemans, Bélgica; Aderbal Moreira Costa, Brasil; Claudia Korol, Argentina;
Teodoro Buarque de Hollanda, Brasil; Enrique Dacal, Argentina; Célia Ravero,
Brasil; Nico Hirft, Bélgica; Andrea Duffour, Suiza; Ana Tendler, Brasil;
Carolina Virguez, Colombia; Terezinha Lameira, Brasil; Juan Carlos
Volnovich, Argentina; Clarissa Matheus, Brasil; Hugo Achugar, Uruguay;
Michael Steven Smith, EEUU; Nicolas Bardos, Bélgica; Anisio Palhano P.
Ferreira, Brasil; Vera Malaguiti, Brasil; Danielle Bleitrach, Francia;
Rafael Spregelbud, Argentina; Augusto Boal, Brasil; Bob Stone, EEUU; Pierre
Beaudet, Bélgica; Clarisse Mantuano, Brasil; Vivaldo Franco, Brasil; Claufe
Rodrigues, Brasil; Alicia Jrapcko, EEUU; Waldir Leite, Brasil; Dácio Malta,
Brasil; Anne Waldmann, EEUU; Danon Lacerda, Brasil; Betsy Bowman, EEUU;
Denise Fraga, Brasil; Bryan Becker, EEUU; Echaterina Brasileiro, Brasil; Joy
Harjo, EEUU; Jorge Fons, México; Emilio Mira y Lopez, Brasil; Fábio
Basilone, Brasil; Mary Louise Pratt, EEUU; Andrés Linares, España; Geraldo
Moreira, Brasil; Angeles Diez Rodríguez, España; Ana Lydia Vega, Puerto
Rico; Susana Fiorito, Argentina; Joseph Mutti, EEUU; Haroldo Costa, Brasil;
Margot Pepper, EEUU; Isadora Jinkings, Brasil; Carlos Tena, España; Andrés
Ordoñez, México; Ivair Itagiba, Brasil; David Acera Rodríguez, España; Ivana
Jinkings, Brasil; Eduardo Hernández Fernández, España; Jalusa Barcelos,
Brasil; Iñaki Markiegi, España; Jaqueline da Silva, Brasil; Jorge Lopez Ave,
España; Jesús Chediak, Brasil; Justo Carracedo, España; Jean Portante,
Luxemburgo; José Vicente Tavares dos Santos, Brasil; José Braga, Brasil;
Jussara Freire, Brasil; Miguel Riera Montesinos, España; Leila Jinkings,
Brasil; Pepe Mejía, España; Luis Carlos Cseko, Brasil; Alain Ruscio,
Francia; Mãe Beata de Yemoja, Brasil; Susana Vellegia, Argentina; Marcello
Guimaraes, Brasil; Beatriz Stolowicz, México; Marcellus Machado, Brasil;
Horacio Verzi, Uruguay; Elvira Concheiro, México; Mário Augusto Jakobskind,
Brasil; Luciano Concheiro, México; Isabel-Clara Simó, España; Xavier Dalfó,
España; Michele Victer, Brasil; Monique Lemaitre, México; Miwa Saboya,
Brasil; Natalia Toledo, México; Nilo Batista, Brasil; Hane Haga, Noruega;
Olny de Freitas, Brasil; Clemente Padín, Uruguay; Raymundo de Oliveira,
Brasil; Hernán Rivera Letelier, Chile; Quintín Cabrera, Uruguay; Regina
Libonati, Brasil; Douglas Bohórquez, Venezuela; Zezé Sack, Brasil; Catherine
Murphy, EEUU; Maximilien Laroche, Haití; Hiber Conteris,Uruguay; Joao Ubaldo
Ribeiro, Brasil; Marita Fornaro, Uruguay; Graciela Paraskevaidis, Uruguay;
Rafael Aponte Ledée, Puerto Rico; Daisy Zamora, Nicaragua; Mauricio Kartun,
Argentina; Cecilia Boal, Brasil; C. K. Otead, Nueva Zelanda; Chiranan
Pritpeecha, Tailandia; Gerhard Falkner, Alemania; Quincy Troupe, EEUU; Neshe
Yashin, Chipre; Koulsy Lamko, Chad; Nicole Cage Florentiny, Martinica ;
Leslee Lee, Perú; Andrés Rivera, Argentina; Juan Cristóbal, Perú; Frèdèric
Debuyst, Bélgica; Jean Claude Fritz, Francia; Gérard Fritz, Francia; Jacques
Bidet, Bélgica; Milagros Rivera, Puerto Rico; Katalina Montero, EEUU; Luis
Fernando Eyerbe, Argentina-Brasil; Daniel Veronese, Argentina; Pat Murphy,
EEUU Kendell Hoppolyte, Santa Lucía; Breyten Breytenbach, Sudáfrica;
Ingibjörg Haraldsdóttir, Islandia; Clara Algranati, Argentina; José Seoane,
Argentina; David Franco Monthiel, España.

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Fuente: CUBARTE

La vida sigue igual.

La vida sigue igual. Lamentándome quedé aquella noche en que mis padres salieron a romancear. Iban con su amor, en fuga, hacia la gran pantalla del único cine del pueblo. Iban a ver, una de las películas extranjeras más taquilleras del momento por tener entre sus protagonista al universal cantante español Julio Iglesias.

Con mis cinco años por cumplir, resultaba imposible comprender tanta euforia entre los adultos del barrio. Desconocía el impacto de ver una historia cinematográfica. Solo logré entenderlos cuando la advertencia de «para mayores de 16 años», dejó de cerrarme las puertas de la sala grande. Luego, para bien de todos, creció el número de ellas en el país.

Y hasta en las pequeñas pantallas, en las salas del hogar, vemos filmes de estreno. Ahora bien, la historia melodramática contada cuadro a cuadro, durante una hora y 33 minutos, con la dirección de Eugenio Martín mostró una filosofía de vivir promotora del optimismo, la confianza y el querer hacer que cada ser humano lleva consigo. Quizás fuera eso lo que más admiraron los cubanos.

Coincide que la primera puesta mundial de La vida sigue igual, ocurrió el miércoles 1 de enero de 1969, exactamente un año después de que el pueblo de la Isla diera muestras de ese modo de ver la vida.  La lectura inicial y colectiva de la película, en aquellos años de zafra azucarera para alcanzar 10 millones de toneladas de crudo, de construcción de escuelas y viviendas; no pudo ser otra que la de: «aquí nada va a cambiar», «no lo permitiremos», «avanzaremos cada día  más».

Casi cuatro décadas después de pasada la euforia por Julio Iglesias y su atrayente canción, otra vez en los barrios se tararea que «siempre hay por qué vivir, /por qué luchar, /siempre hay por quién sufrir, / y a quién amar.

Las primeras jornadas de este agosto caluroso se acompañan de esa melodía paladín de la dignidad humana. Por eso causa espanto saber que en Miami se entonen cantos inmorales, ante la enfermedad de un hombre de talla mayúscula como Fidel.

Por él vivimos, luchamos, sufrimos y amamos. Incluso ellos, quienes siempre le han deseado lo peor. Pero, no hay mal que por bien no venga, consta en el refranero popular criollo. Y esta vez, la consternación, la inevitable tristeza por la enfermedad del Comandante, nos permite exponer ante la opinión pública las entrañas monstruosas de que quienes abogan por una Cuba más democrática, como si la ya existente no lo fuera.

La recuperación de la salud de nuestro líder constituye un hecho histórico más. Un tapabocas para los buitres.

Ya lo verán cuando el próximo 2 de diciembre ocurra un nuevo estreno mundial. Solo que esta vez se tratará de un «filme», real y auténtico. Y serán otros, no yo, quienes como niños queden compungidos en sus lamentos al ver que aquí la vida sigue, y seguirá, igual.